Animal MX · 17 de septiembre de 2026
¿Hace cuánto no vas al Museo Nacional de Antropología? Pues llegó el momento de visitarlo gracias a que por primera vez en casi dos siglos el Códice Azcatitlan regresa a México y podrás verlo en vivo y a todo color en este recinto.
Ojo, que actualmente el manuscrito original pertenece a la Biblioteca Nacional de Francia. Sin embargo, gracias a un acuerdo de cooperación cultural entre los gobiernos de México y Francia, se exhibirá temporalmente en la CDMX.
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El Códice Azcatitlan data de finales del siglo XVI y principios del XVII. Dividido en tres partes, narra la historia de los mexicas; desde su peregrinación desde Aztlan, la fundación de Tenochtitlan y la dinastía de sus gobernantes, así como la llegada de los españoles, la conquista y la evangelización.
Su importancia radica en que combina el sistema pictográfico prehispánico con el europeo. Fue elaborado sobre 25 folios de papel europeo y utiliza páginas enfrentadas para formar escenas panorámicas, según un artículo de la Academia Mexicana de Ciencias.
Después de haber salido de México en el siglo XIX, el Códice Azcatitlan regresa y podrás admirarlo por una corta temporada en el Museo Nacional de Antropología, ubicado en Av. Paseo de la Reforma y Calzada Gandhi s/n, Bosque de Chapultepec I Sección.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó en redes sociales que su exhibición temporal será del 18 de septiembre y tentativamente estará únicamente hasta el 31 de diciembre de este año, así que solo cuentas con unos tres meses para verlo.
Toma en cuenta que la entrada para verlo será libre. El recinto abre de martes a domingo de 9:00 a 18:00.

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Como ha sucedido con muchos objetos históricos a través del tiempo, el Códice Azcatitlan ha pasado de mano en mano al ser propiedad de diferentes personas e instituciones a lo largo de sus más de cuatro siglos de vida.
La Academia Mexicana de Ciencias menciona que es posible que primero haya pertenecido a don Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, “uno de los miembros más distinguidos de la alta nobleza indígena colonial, bisnieto de Nezahualpiltzintli de Texcoco y de Ixtlilxóchitl, figura clave en la conquista de México”.
Al morir, los documentos de Alva Ixtlilxóchitl habrían pasado a manos de don Carlos de Sigüenza y Góngora, quien a su vez heredaría su biblioteca a los jesuitas mexicanos. Los fondos jesuíticos serían adquiridos después por don Lorenzo Boturini Benaduci, caballero italiano quien viajó a la Nueva España en 1736.
Sin embargo, el virreinato de la Nueva España presuntamente lo recuperó en 1743. En un momento no especificado salió de resguardo oficial y pasó por varios historiadores locales hasta llegar al investigador francés Joseph Aubin.
En 1848 el documento salió de México rumbo a Francia, cuando Aubin trasladó toda su colección de documentos indígenas a su país y el resto es prácticamente historia, pues llegaría a la colección de la Biblioteca Nacional de Francia en 1898, con la condición de que la colección (que incluía el Códice Azcatitlan) se conservase siempre íntegramente en esa institución pública.
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El gobierno mexicano, encabezado formalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha solicitado formalmente a su homólogo francés, Emmanuel Macron, la restitución permanente del códice, argumentando que es propiedad de la nación mexicana.
Sin embargo, la Asamblea Nacional y la Biblioteca Nacional de Francia defienden la legalidad de posesión de los códices que conservan. El gobierno de París sostiene que por leyes francesas el manuscrito es “inalienable e imprescriptible”; o sea, un bien público que legalmente no pueden regalar ni devolver.
Debido a este vacío legal, la vía diplomática actual ha optado por esquemas de cooperación, como este préstamo e intercambio cultural temporal para que los mexicanos puedan apreciarlo directamente.
Así es como el Códice Azcatitlan es solo una pieza dentro de un vasto universo de patrimonio cultural mexicano que se encuentra disperso por el mundo, principalmente en museos y bibliotecas de Europa y Estados Unidos. Muchos de estos objetos salieron de México durante el siglo XIX y principios del XX debido al saqueo, la venta ilegal o como “regalos” diplomáticos no oficiales.
Algunos otros son el Penacho de Moctezuma, que se encuentra en Austria; el Códice Florentino, ubicado en Italia; el Códice Borgia, que está en el Vaticano; La Serpiente de Dos Cabezas, en el Museo Británico; o Códice Mendoza, también en Reino Unido.