Chao al minimalismo, celebra el color y la resistencia con el 'Meximalismo'

Animal MX. · 15 de septiembre de 2025

Chao al minimalismo, celebra el color y la resistencia con el 'Meximalismo'

En un mundo obsesionado con la estética limpia, los tonos neutros y la decoración silenciosa, hay una corriente que levanta la voz, sacude la paleta de colores y responde con identidad: el meximalismo.

Una tendencia que no es nueva, pero sí cada vez más visible, sobre todo en una región como Latinoamérica, donde la abundancia visual, la mezcla de estilos y el color no son moda, sino forma parte de la identidad. Te contamos más.

El color como lenguaje latinoamericano

El color no es accesorio en América Latina: es historia, emoción y resistencia.

Desde los murales de los barrios hasta los textiles de pueblos originarios, nuestra estética se construye con colores vibrantes, texturas vivas y un sentido profundo de comunidad.

Aunque los últimos meses parecía que el ‘clean look’ y el minimalismo dominaban las redes, la moda y las revistas de diseño en Latinoamérica la apuesta sigue siendo clara: más color, más identidad, más tradición.

El “lujo silencioso” puede estar de moda en Europa, pero en las ciudades latinas el lujo está en la historia que se cuenta a través de los objetos.

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Entonces ¿Qué es el ‘meximalismo’?

El término nace de la fusión entre el maximalismo (una corriente estética que responde al minimalismo) y los elementos visuales y culturales propios de México.

Pero más allá de solo ser una corriente decorativa, es una filosofía estética que abraza la complejidad, la abundancia y lo popular sin pedir disculpas, que se opone a la homogenización y que incluso pone en debate el clasismo estético.

Por su parte, el meximalismo celebra:
  • El color sin miedo: fucsias, verdes esmeralda, amarillos intensos, azules eléctricos.
  • Las mezclas culturales: artesanía, diseño contemporáneo, mobiliario tradicional.
  • La identidad: cada objeto tiene una historia, cada espacio una memoria.

La moda y el diseño ‘meximalista’

En México nos encanta ser atascados (sí, con todas sus letras). Nos gusta lo que arde, lo que brilla, lo que se nota.

A la comida le ponemos picante hasta que sudamos, y ese mismo picante lo llevamos a todo lo que hacemos: a nuestra forma de hablar, de celebrar, de vestir.

Cuando hablamos de moda y diseño, ese picante vendría siendo el Meximalismo, un exceso sabroso que no se disculpa, que se ve desde lejos y grita: “esto es México”. 

El meximalismo en la moda y el diseño se reconoce por varias características que lo hacen único:

  • Color sin miedo: combinaciones vibrantes, contrastes intensos, paletas que rompen con lo neutro. Nada de beige aburrido.
  • Iconografía tradicional: desde el maíz hasta la Virgen, pasando por calaveras, luchadores y bordados oaxaqueños. Todo se vale.

  • Materiales con historia: textiles artesanales, palma, barro, madera tallada, cuero trabajado a mano.
  • Técnicas ancestrales: bordados, telar de cintura, rebozos, serigrafía rústica, todo mezclado con lo contemporáneo.
  • Narrativa cultural: cada prenda o objeto cuenta una historia, ya sea de un pueblo, una abuela, un ritual o una resistencia.
Meximalismo
Foto: Meximalismo.official

Color como símbolo de resistencia

Aunque pueda parecer algo meramente estético, los elementos visuales en las decoraciones y moda significan más:

Gustavo Prado de la agencia mexicana ‘Trendo’ lo explica mejor:

 “El gusto por el color no es solo una cuestión de preferencia estética, sino una forma de decirle al mundo quién eres y qué tienes.” Los colores vivos permiten a las personas destacarse en una sociedad donde las desigualdades sociales son evidentes.

De este modo, en tiempos de gentrificación y homogeneización, el meximalismo no busca encajar: busca destacar, resistir y recordar que en Latinoamérica nunca aplicó el “menos es mas”.

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