Paula Paredes · 3 de septiembre de 2025
Julieta Cazzuchelli, más conocida como Cazzu, fue entrevistada en el podcast Se Regalan Dudas, en torno en la presentación de su libro “Perreo, una revolución”.
Aunque gran parte de la conversación se centró en el libro y los temas que este toca como el feminismo, la industria y el poder político de la música; al momento del cierre la entrevista dejó entrever una situación personal que ha dado mucho de qué hablar: el conflicto que enfrenta para poder viajar con su hija, Inti.
En el episodio, la artista argentina habló sobre los retos que siguen enfrentando las mujeres, incluso con ciertos privilegios en una sociedad profundamente patriarcal. Estos retos van desde hacerse lugar en industrias de trabajo, hasta ejercer la maternidad con libertad.
En ese contexto, compartió uno de los momentos más difíciles que ha vivido recientemente: la negativa de un permiso de viaje para llevar a su hija consigo en una gira internacional.
“Hace tiempo que no me había sentido, de nuevo, tan mal, como me sentí ese día. Tuve ese sentimiento de decir ‘El mundo es devastador’. Cuando le dije ‘Yo necesito un permiso de viaje para poder llevarme a mi hija conmigo’ y eso es sabido, yo trabajo de lo mismo que él y necesito viajar”, relató.
Cazzu explicó que a través de una mediadora y del abogado de Christian Nodal (padre de Inti), intentó llegar a un acuerdo para obtener ese permiso, pero hasta ahora no ha sido posible. Lleva un año esperando una resolución. Conoce más aquí.
Puedes ver: Cazzu convierte el reggaeton y sus experiencias en un acto político en ‘Perreo, una revolución’
La pasada relación de Cazzu con Christian Nodal sin duda fue polémica, principalmente por cómo terminó, la falta de claridad, el tiempo transcurrido entre el fin de una relación y el inicio de otra, y claro el papel de Inti en todo esto.
Aunque fueron meses de silencio por parte de Cazzu, el pasado 31 de octubre de 2024, por primera vez ella contó su versión y fue aquí donde se dejó entrever todo lo que había ocurrido en esta ruptura, cómo fueron los primeros meses de maternidad en soltería de Cazzu y más. Te contamos lo que dijo en esa ocasión aquí.
En otro momento, más exactamente en su llegada a México para la presentación del libro, la cantante compartió detalles que pintan un panorama complejo al mencionar que aún no se ha logrado un acuerdo formal de pensión alimenticia, y que las visitas de Nodal a su hija son escasas.
La anterior afirmación se vio indirectamente respaldada por las propias palabras del cantante en una entrevista con Adela Micha, en la que afirmó que las largas distancias dificultan ver a su hija:
“Hay mucha gente que no conoce geográficamente dónde queda Argentina. Son de 12 horas a 17 horas de vuelo”, dijo.
Estas declaraciones, sumadas a lo que Cazzu expresó, han abierto una conversación que va más allá de la vida privada de dos figuras públicas. Estamos ante una oportunidad para hablar de violencia vicaria.
Esta es una forma de violencia de género en la que el agresor utiliza a los hijos e hijas como medio para hacer daño a la madre. No se trata solo de agresión física o directa, sino de dinámicas de control, manipulación emocional o abandono que buscan castigar, limitar o controlar a la mujer, afectando a su vez el bienestar de los niños. Algunos ejemplos incluye:
Aunque desde fuera no podemos conocer con certeza todos los detalles del caso de Cazzu y Nodal, el testimonio de la cantante nos invita a observar con atención cómo, incluso en relaciones que involucran figuras públicas, pueden aparecer dinámicas que reproducen violencias normalizadas.

Porque muchas mujeres sin la visibilidad o los recursos de figuras como Cazzu viven situaciones similares sin que nadie las escuche. La violencia vicaria sigue siendo una forma silenciada de violencia de género, que se disfraza de trámites legales, decisiones judiciales o “conflictos entre adultos”, pero que termina afectando el bienestar emocional y físico de madres e hijos.
Cuando una mujer no puede trabajar porque no le permiten viajar con su hija, cuando no puede mudarse por miedo a perder el acceso a sus hijos,cuando un padre se desentiende, pero aún así tiene poder de decisión sobre la vida de sus hijos: ahí también hay violencia.