La vida cerca del agua: crean un archivo familiar para preservar la historia del río Colorado

Verónica Santamaría · 27 de mayo de 2025

La vida cerca del agua: crean un archivo familiar para preservar la historia del río Colorado

Al igual que el río Delta Colorado guarda la memoria del cauce de sus aguas, generaciones de familias que han cohabitado en la zona decidieron perpetuar en un archivo familiar los recuerdos que resguardan y la relación que tienen con el territorio y el agua.

Para resguardar esos recuerdos, los ciudadanos del municipio de Mexicali, Baja California, iniciaron un proyecto de memoria llamado Archivo Familiar del Río Colorado

Historias de migración, solidaridad y empatía son parte de este archivo que guarda una íntima conexión entre las personas de distintas generaciones que han habitado esta ciudad fronteriza a lo largo de los años.

El proyecto nació en el 2021, poco después de la pandemia. Entre compañeras y amigas fundaron el Archivo Familiar de Río Colorado como una iniciativa colaborativa que se ha convertido en una plataforma en la que, junto con la comunidad, reflexionan y crean ciencia ciudadana e historia para el territorio de Mexicali.

Jessica Sevilla es arquitecta, gestora cultural y estudiante doctoral en el Museo de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). Su experiencia la ha llevado a realizar curadurías, exposiciones y programas públicos al trabajar en el Museo Universitario de Mexicali, municipio y proyectos independientes.

La arquitecta también es fundadora del Archivo Familiar del Río Colorado. En entrevista para Animal MX contó cómo es que nació este proyecto comunitario que involucra factores personales y familiares que surgieron en las personas que participan en este proyecto.

“Aquí, cualquier carretera que uno tome pasa por paisajes de la región Delta porque todo es la región Delta. El Delta para mí es más toda la región inundable del río Colorado y no solo aquella conexión, esa franja-triángulo conecta con el mar y con lo que queda del río”, señaló Sevilla.

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Collage del Archivo Familiar del Río Colorado. Imagen cortesía Archivo Familiar Río Colorado.

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De la pandemia a la creación de un archivo familiar

La pandemia fue un momento determinante para crear el archivo, así como los proyectos creativos que Jessica Sevilla desarrolló entre el 2020 y 2021, al trabajar, brevemente, en la dirección de desarrollo municipal del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Mexicali.

Reconocer la franja del Desierto de Sonora, territorio en el que habitan, utilizar el espacio abierto que tienen en los jardínes para plantar vegetación endémica, junto con otras actividades, fueron parte del trabajo que comenzó a emprender con compañeros que tienen el mismo objetivo: la protección al ambiente.

La pandemia de Covid-19 trajo también momentos marcados de duelos por las pérdidas de seres queridos, amigos y familiares. Esta experiencia llevó a Sevilla a realizar viajes a lo largo del Delta Colorado que la llevaron a reflexionar sobre la relación entre las personas, su vida en el territorio y los duelos.

“Entre esos viajes tuve un momento metafórico y ecopoético en el que, de algún modo, me hizo sentido y entendí este proceso de la muerte como una transmutación de la materia, particularmente con el agua [porque] somos cuerpos mayormente agua que vuelven a ser parte el flujo de la misma cantidad de agua”, explicó Sevilla.

De esta manera, su relación con el agua gracias al río Delta Colorado las hizo mirar el territorio desde otra lógica. 

“Pensemos en programas públicos para hablar de los común y entre ellos, surge la idea de hacer una intervención específica en el cuerpo del río nuevo, en el flujo que es un efluente que fluye de sur a norte, atravesando la frontera hasta El Salto en sí”, agregó.

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Imagen cortesía Archivo Familiar Río Colorado.

Los paisajes y la memoria del Delta Colorado

Dentro de la investigación que Jessica Sevilla ha realizado sobre el territorio, contó que hay un mapa del río Colorado de Godfrey Sykes, un geógrafo que visitó Mexicali mucho antes de que se construyeran las presas en la región.

El mapa de Sykes aparece en su libro The Colorado River Delta y en ahí habla de un cambio de régimen en el río a partir de la operación de las presas estadounidenses 

Para él, relató Sevilla, el Delta con toda la región inundable del río Colorado abarcaba desde las ciudades de El Salto, Mexicali y San Luis río Colorado.

“Si hoy una sobrepone esa imagen [el mapa de Godfrey Sykes] sobre la imagen satelital [actual] te vas a dar cuenta de que la región inundable está llena de parcelas, pintada de verde y es justamente donde estaba la tierra rica en donde se practica la agricultura desde el siglo pasado”, señaló. 

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Mapa del río Colorado del geográfo Godfrey Sykes. Imagen cortesía Archivo Familiar Río Colorado.

La relación con el río Colorado también es generacional, puesto que los cambios que ha sufrido el territorio desde los acuerdos políticos binacionales como el Tratado de Aguas de 1944 que firman México y Estados Unidos con los lineamientos sobre la asignación de las aguas de los ríos Tijuana, Colorado y Bravo desde Fort Quitman, Texas, hasta el Golfo de México, son parte de la memoria de ese gran caudal.

“Cuando era chiquita vivía al otro lado del río y para ir a la escuela lo cruzaba y para ir a visitar a mi tía lo cruzaba. Entonces sí lo recuerdo abierto. No lo recuerdo como lo recuerdan los padres y los tíos cuando tenía ranas, tortugas y vegetación, cuando no estaba rodeado de calles”, detalló. 

Guardar los paisajes del río Colorado y convertirlos en memorias permite entender el territorio desde un antes y un después para cada generación. De esta manera, la labor que realizan en el Archivo Familiar del Río Colorado permite reconocer cuánto es que se ha reconfigurado el territorio y su relación con el agua.

“Fue un proceso muy rico en el que ellas también van juntando todos esos vestigios de río en la ciudad y yo también que, aunque mi formación es de arquitecta, me fui dedicando al urbanismo al final de la carrera. Esa formación y esos diálogos que tenemos en la facultad nos dan otro panorama. Nos exhortan a pensar en el territorio, en sus recursos y la infraestructura que soporta la vida en la ciudad”, añadió Sevilla.

Un río en resistencia histórica y cultural

El río Colorado tiene diferentes interpretaciones para las personas que habitan cerca, según las experiencias que han compartido. Pero también depende de la ubicación geográfica, entre otros factores como la migración.

Jessica Sevilla contó que en el caso de la migración, la ciudad de Mexicali cuenta con un dicho muy conocido y es que si uno bebe el agua del Colorado se quedaba en Mexicali. 

“Es la historia de muchas familias, por lo menos de la mía, de mis abuelos que es una historia de migración del centro del país entre Jalisco y Zacatecas. Mis abuelos, ambos, querían cruzar al otro lado. Mi abuelo Miguel fue deportado tres veces y luego se asentó en Tijuana. Muchas personas acá habrán querido lo mismo y probablemente había oportunidades, había un paisaje abundante, había una comunidad generosa que les hizo decidir quedarse acá”, relató.

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Trabajo de campo de integrantes del Archivo Familiar Río Colorado. Imagen cortesía Archivo Familiar Río Colorado.

La vida de las personas de aquellas generaciones junto al río fue completamente distinta. De acuerdo con los registros del Archivo Familiar Río Colorado, la gente mencionó que antes de que se cobrara el agua en Mexicali y cuando todo estaba mucho más lleno de canales, en las casas había huertos, como la colonia Pueblo Nuevo.

La generosidad de las personas también es parte de la memoria que guarda el río, puesto que en ese entonces a los migrantes se les compartía comida. En aquel entonces el canal no era solo un lugar para bañarse durante la época de calor, donde las temperaturas llegan a alcanzar hasta los 40°C sin sombra.

El río, dijo la arquitecta, dio a la comunidad la oportunidad de convivir, regar sus huertos y tener cierta autonomía alimenticia. Sin embargo, para la década de los años 80 y principios de los 90 todo cambió con la llegada de la época neoliberal en el territorio.

“El canal, en ese entonces con aguas limpias, venía lleno de langostinos, almejas y pescados, y la gente se reunía abajo de un mezquite a pescar, a comer y hacer cócteles gratis y aprender a nadar. Sobreponerse a los calores de este desierto va cambiando conforme avanza la industrialización de la ciudad”, añadió.

Con la industrialización también llegaron los cambios para el río y esa relación se transformó a causa de la contaminación y la gestión de residuos.

“No sé qué haya pasado en el campo o en los desechos o en el estancamiento de las aguas que surge la amiba de la vida libre que causa micro encefalitis.  Entonces, la población comienza a perder ese vínculo con los canales. No digo que ya no exista, todavía hay canales que son albercas aunque no se permita y en el valle hay muchos pozos con agua limpia y fresca y las personas de los ejidos lo saben y los utilizan pero acá en el centro urbano, no es así”, sentenció.

No se puede hablar del río Colorado sin mencionar a la historia de la comunidad Cucapá y la gente del río que habitaba en las faldas de la sierra Cucapá y la zona de agua salobre del Delta.

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