Animal MX · 25 de septiembre de 2026
¿Qué pasa cuando incluso el descanso se convierte en una práctica que exige rendimiento? En APNEA, la artista andaluza Candela Capitán explora esta idea.
Conversamos con ella sobre esta performance, el proceso creativo detrás y más detalles por los que no deberías perderte esta performance.
A través de agua, una máquina, y el cuerpo, la performance APNEA explora la manera en que la tecnología, las redes sociales y la cultura del bienestar han transformado nuestra relación con el cuerpo y con el tiempo.
Para esto, Candela nos lleva a imaginar el “Spa del futuro”, uno donde no se va a descansar, sino a ser llevado al límite.
“El cuerpo va a buscar el límite para luego ser hábil para la sociedad que nos espera”, explica.
La pieza parte de una investigación que atraviesa buena parte del trabajo de Capitán: la relación entre cuerpo y tecnología.
Según comenta, su interés surgió de una pregunta por la contemporánea y por esa necesidad aparentemente contradictoria de cuidarnos mientras, al mismo tiempo, nos exigimos cada vez más.
“Mi trabajo siempre se relaciona con la tecnología y cómo vivimos a través de ella, pero también como cambiamos nuestras formas de vivir. Me interesaba mucho a explorar la cultura wellness”, comenta Candela.
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Como te comentamos previamente, en APNEA se cuestionan las prácticas de cuidado corporal y para esto se recurre a la historia del agua como herramienta de sometimiento y exploración de los límites del cuerpo.
Para lograr plasmar esto, Candela investigó los orígenes de la cultura del spa y así llegó a prácticas como el llamado “baño continuo”, en el que pacientes eran sometidos durante largos periodos al agua.
Después llegó la apnea: una práctica que descubrió a través de un vídeo en internet y que comenzó a practicar con un instructor en Barcelona.Cabe aclarar que el resultado no busca mostrar una hazaña deportiva, sino la práctica en sí:
“No va como de hacer siete minutos sin respirar, va más de el intento y la práctica”, señala.
En la instalación, puedes ver como el cuerpo, y la máquina hacen su propia apnea: el circuito de agua funciona, hace ruido y junto con la intérprete, alcanza un punto de agotamiento. De esta manera la practica pasa a ser una especie de metafora:
“Es como que la máquina está trabajand en la instalación, es un circuito cerrado de agua que hace muchísimo ruido, y en la obra, en la performance, tanto la máquina como cuerpo hacen una apnea, que en realidad apnea en griego significa el ‘último suspiro, la falta de aliento’, entonces es un juego poético en ambas tienen que descansar. Como cuando ya no puedes más hay ese descanso que se lleva al límite la máquina y el cuerpo”, explica.
En la obra de Candela Capitán la tecnología no aparece únicamente como un objeto externo, sino que, de alguna forma se convierte en una extensión del cuerpo.
Por esto, la artista habla de una sociedad en la que ya no hace falta un vigilante permanente porque hemos aprendido a vigilarnos solos: relojes que registran los pasos, dispositivos que miden el ritmo cardíaco, aplicaciones que cuantifican el sueño o las rutinas de ejercicio.
El cuidado puede convertirse, entonces, en otra forma de control, y eso lo vemos en APNEA
“De lo que hablo en obra es como nosotros mismos somos ya los que nos estamos vigilando, como al consumir tanto las redes es que te someten o sea, te instalan en la cabeza todo lo que tienes que hacer. Es el problema de ahora mismo, ya no tienes que tener un vigilante, estás vigilándote a ti mismo”
Otra capa que se suma en esta obra y que invita al cuestionamiento y reflexión tiene que ver con la elección de cuerpos feminizados. Para Candela Capitán, la relación entre tecnología, redes y cuerpo no puede separarse de la manera en que históricamente se ha observado y objetualizado el cuerpo de las mujeres.
“Siempre importa más el cuerpo de la mujer. Siempre a la mujer le importa más el cuerpo de sí misma, y al hombre le importa más el cuerpo de la mujer. Entonces, la mujer lo sufre más. En redes sociales hay como una esperanza de que es un espacio donde había libertad completa y ahora nos hemos dado cuenta que no hay ninguna libertad, como que estamos completamente controlados.”
Esta idea de control, Candela la plasma en detalles pequeños pero bien pensados. Al entrar a APNEA recibes un código QR en el que puedes ver la obra desde tu teléfono. Así, mientras presencia físicamente un cuerpo, también puede elegir mirarlo a través de una pantalla.

La investigación de Capitán tiene su origen en la danza. La artista estudió coreografía y desde entonces ha explorado la relación entre el cuerpo, la cámara y las pantallas. Esa experiencia atraviesa APNEA, una obra en la que el movimiento existe incluso cuando aparentemente no ocurre nada.
“Mi trabajo dialoga mucho entre las artes visuales y el teatro”, cuenta. “En teatro hago un trabajo bastante conceptual que se puede ver desde las artes visuales y en las artes visuales hago un trabajo bastante coreográfico en el que nunca puedo olvidar el cuerpo.”
Por eso la instalación no intenta esconder su funcionamiento, sino que lo resalta, por eso las tuberías, los mecanismos y parte de la estructura permanecen visibles.
Para Capitán, mostrar cómo funciona la obra es parte de lo que la obra quiere decir: hacer visible el sistema que sostiene aquello que estamos observando.
“Lo interesante de la obra es ver el cómo funciona ese sistema”, comenta.
Frente a una sociedad que apuesta y presiona constantemente por la velocidad, la acumulación de estímulos y esa necesidad de estas constantemente produciendo, APNEA propone detenerse a mirar.
La obra es contemplativa. Pero esa contemplación no significa ausencia de tensión, sino. al contrario: debajo de la lentitud hay una imagen corporal potencialmente violenta.
Un cuerpo femenino desnudo. Un cuerpo que deja de respirar. Una máquina que funciona hasta alcanzar su límite. Un espacio que parece un spa, pero en el que el descanso se convierte en práctica extrema.
“Hay una violencia dentro de la imagen, pero el acto es contemplativo”, explica.
APNEA estará hasta el 24 de octubre en la Galería LABOR, y tendrá performances todos los sábados.
Lo unico que debes tener en cuenta es que para no afectar la experiencia, los cupos son limitados, por lo que es importante que te registres para que puedas agendar tu visita, para ello puedes escribir directamente a sus redes sociales.

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