Verónica Santamaría · 4 de noviembre de 2024
Los ajolotes que habitan en los canales de Xochimilco podrían desaparecer para el 2025, según los resultados de un pronóstico matemático de la UNAM que advierte que la población de esta especie decrece rápidamente. Especialistas universitarios mantienen acciones de conservación para el Ambystoma mexicanum.
De acuerdo con el estudio, hasta 1998 se contabilizaron seis mil ajolotes viviendo en los canales de Xochimilco. Para 2013 había únicamente 36 ejemplares, y una década después ―y con el uso de los resultados de modelos matemáticos―, investigadores de la UNAM pronostican que en 2025 no habrá más de estos anfibios.
Ante esta preocupación, investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) estudian la capacidad de regeneración de los órganos reproductores del ajolote mexicano.
Tania J. Porras, investigadora del IIBO e integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, señaló que la población de ajolotes en vida silvestre en la alcaldía Xochimilco, de la Ciudad de México, disminuye rápidamente.
Las principales problemáticas incluyen la contaminación del agua y aumento en la temperatura de los canales junto con la presión por la actividad humana y la presencia de especies introducidas como Tilapia y Carpa en el hábitat.
Ante esas amenazas, Porras señaló en un comunicado que se debe garantizar el acceso a mayor variabilidad genética sería benéfico para su preservación.

El pronóstico sobre la desaparición de los ajolotes para 2025 se dio a conocer durante el seminario del departamento de bioquímica de la Facultad de Química de la UNAM, donde participó Tania J. Porras Gómez.
La investigadora aludió a una de las características principales del Ambystoma mexicanum sobre la capacidad que tiene para regenerar órganos vitales como el corazón, hígado, piel y sus extremidades.
Sin embargo, hasta ahora, se desconoce si dicha aptitud aplica también en los órganos reproductivos. Para responder a esta duda, desde el año 2021, Porras inició un estudio en el que revisan las células germinales de ajolotes.
Sobre este proyecto también colaboran expertos del Instituto de Investigaciones Biomédicas y de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, donde cuentan con una unidad de manejo autorizada para esta especie.
De acuerdo con la investigadora, en el estudio han analizado las células testiculares para generar espermatozoides que contengan la información genética en dichas células reproductoras.
Hasta ahora, investigadores encontraron reservorios que son depósitos de células germinales que podrían ser una fuente de almacenamiento y utilizarlas en caso de necesitar la regeneración.
Para Tania J. Porras Gómez, este proyecto ayudará a la variabilidad genética.
Además, plantearon compartir esta información con los diferentes centros de investigación. Incluidos países como Francia y Estados Unidos, donde podrían tener líneas más estables del ajolote.
En un comunicado de la UNAM, la experta señaló “resulta increíble que hasta este momento no sepamos si los ovarios y testículos se pueden regenerar y el encontrar estas células nos hace pensar que sí es posible, lo que podría ser llevado, incluso, a la medicina para ayudar en problemas de fertilidad”.
De acuerdo con los investigadores, la siguiente etapa de este proyecto es revisar in vivo el proceso de regeneración en estos órganos.
De lograrlo, podría ser clave para ayudar a recuperar las poblaciones de ajolotes en Xochimilco.
Además de estudiar la regeneración de los órganos reproductores, especialistas tienen otra estrategia para conservar al axolotl. Se trata del equipo que impulsa Norma Moreno Mendoza del IIBO.
La investigadora impulsó la creación de un repositorio de germoplasma, es decir, muestras con información genética que incluye otras provenientes de centros de estudio como la FES-Iztacala, de otras instituciones de educación y centros de investigación de México y el mundo que cuentan con ejemplares.
“Es un proyecto donde trabajamos en la preservación del ajolote. Muchos investigadores tenemos la idea de crear el repositorio y que sea un trabajo que se comparta para que ayude a la diversidad del ajolote”, comentó Moreno Mendoza.
Uno de los investigadores mexicanos que también ha dedicado importantes esfuerzos para proteger al Ambystoma mexicanum se trata del Dr. Luis Zambrano González, biólogo y ecólogo, quien habló del trabajo que realizan en el Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología de la UNAM.
Se trata de la colaboración directa que realizan con los chinamperos en Xochimilco para introducir algunos ajolotes en las zonas de los canales que han sido poco perturbadas por el humano, y éstos vivan libres en el ambiente.
Además, recordó que existe una base de datos llamada AxoBase en la que, de manera gratuita, muestra el genoma, transcriptoma; así como, las principales líneas de investigación en México y el mundo, se trata de una red de investigadores dedicados al estudio del ajolote.