Paula Paredes Solarte · 20 de mayo de 2026
México está entre los principales exportadores mundiales de miel, con un promedio de 27 mil toneladas al año. Sin embargo, a pesar de ello, los apicultores y las abejas no son reconocidos como merecen. Cada 20 de mayo es el Día mundial de la Abeja, y aprovechando la fecha, te contamos de un proyecto en el que podrás aprender más del valor de las abejas y la miel, de la mano de Arlette Gómez, una sommelier especializada.
Te contamos más.
Arlette Gómez no solo es una aficionada a la miel, sino que es la directora de “A de abeja”, un proyecto colaborativo que nació en 2015 y que tiene como propósito animar a todos a descubrir las variedades de mieles mexicanas, apreciar sus sabores y destacar su procedencia.
Además, analiza los desafíos que enfrentan las abejas, los apicultores y la industria de la miel, motivando a la gente a involucrarse con sus comunidades y a ser impulsores de cambios disfrutando de este producto en la cotidianidad.
Foto: A de Abeja.
Puedes leer: ¿Quiénes forman parte de Solo Las Más 2? Aquí el cast completo
El surgimiento de este proyecto se dio por casualidad y por curiosidad de Arlette.
“La historia es muy linda porque yo tuve la fortuna de tener miel extraordinaria en mi casa. Mi abuela es del norte de Veracruz y su primo era apicultor, dejó de serlo porque no le daba dinero, pero mi abuela siempre traía la miel del rancho”, explica.
Arlette comenta que una vez con una conocida probó miel del supermercado y notó una gran diferencia, incluso le pareció fea.
“Esta colega me dijo, ‘esto está delicioso, es la mejor miel que he probado’. Y yo: ‘no, esto es agua, esto está rebajado, no está buena’. Entonces, le llevé un poco de miel de mi casa, la probó notó que si había una gran diferencia”, relata.
Cuando Arlette probó la miel comercial, coincidió con una época en la que Greenpeace estaba llevando a cabo campañas debido al fenómeno global conocido como “Colony Collapse Disorder”, que estaba causando la muerte de miles de colonias de abejas.
Su interés previo en temas ambientales y sociales se vio reforzado por esta experiencia, y fue el punto de partida para idear un proyecto como ‘A de Abeja’.
“Pensé en la historia de mi abuela, y en cómo los apicultores dejan de ser apicultores porque no les genera dinero y las abejas están muriendo, ¿no? Y entonces, ¿quién va a cuidar a las abejas después? Y dije ‘¿qué tal si hacemos como una especie de cadena de valor mucho más justa para los apicultores?’”, señala.
Más allá de gusto y pasión, este emprendimiento requiere también mucho conocimiento: Arlette es la primera latinoamericana en ser admitida en el Panel de Expertos en Análisis Sensorial de Miel en Italia y también ha obtenido un máster en Gastronomía con enfoque en creatividad, ecología y educación.

“Un analista sensorial puede dirigir catas y elaborar perfiles aromáticos específicos de las mieles, así como ofrecer análisis para productos que se lanzarán al mercado. También participamos como jueces en concursos de miel”, explica Arlette.
Este trabajo ayuda a detectar y prevenir defectos en las mieles, como el ahumado o la alta humedad que puede provocar fermentación y otros factores. Además, brindan herramientas a los apicultores para mejorar la calidad de sus productos tanto a pequeña como a gran escala, adaptándolas incluso para el mercado de exportación.
Comúnmente pensamos que solo hay un tipo de miel, pero la realidad es que hay tantas mieles como flores, todo depende de la flor que poliniza la abeja. Hay variedad en sabor, color, aroma y texturas.
La prueba de lo anterior es ver todos los tipos de mieles que hay en ‘A de abeja’, te contamos de algunas de esta temporada:

El proyecto ha generado un impacto positivo en la comunidad al mejorar las prácticas apícolas y promover el consumo local de miel.
Arlette establece relaciones cercanas y casi siempre de manera orgánica con los apicultores y se compromete con la mejora continua, compartiendo conocimientos y experiencias con ellos, y explorando nuevas ideas y prácticas en conjunto.
Sumado a lo anterior, su proyecto de alguna forma educa acerca de las propiedades de la miel, el valor de trabajo de los apicultores y la importancia de las abejas

“Hay muy poco consumo de miel, yo creo que tal vez es porque la miel está considerada como algo sano, ¿no? Y entonces solamente la consumo cuando me enfermo. En lugar de incluirla en nuestra dieta cotidiana y esa es parte de la chamba que estamos haciendo”, explica la especialista.
El consumo local del miel beneficia económicamente, ambientalmente y personalmente. Al comprar local reduces la huella de carbono al evitar exportaciones.
“Comprar miel local beneficia tanto económicamente como ambientalmente, reduciendo la huella de carbono al evitar importaciones. Además, consumir miel local puede tener beneficios para la salud, ya que contiene propiedades antisépticas y antioxidantes que pueden ayudar a mitigar alergias”, explica.
Por otra parte, nos ayuda a conservar la frescura que aunque la miel no caduca, sus propiedades pueden cambiar con el tiempo, por lo que es recomendable consumirla dentro de los primeros dos años.
“Creo que varias cosas: Una, la diversidad de mieles que tenemos. Dos, la trazabilidad. Esa es la parte más clara y contundente de A de Abeja, es la columna vertebral. Que puedas tener un frasco en tus manos que dice de qué color es la miel, porque todos los frascos son transparentes, cómo es la textura y en las tapas viene todo, absolutamente todo: ¿cuándo se cosechó? ¿En dónde se cosechó? ¿Quién es la persona apicultora?”, señala.
Además de todo lo que ya te hemos contado de ‘A de Abeja’, también cuentan con un Honey tasting room, un espacio en el que la creatividad, curiosidad y el descubrimiento a través del disfrute y análisis de las mieles está presente. Aquí puedes probar todas las mieles que según la temporada van cambiando. Por ahora tiene dos tipos de catas de miel.

“Por ejemplo vamos probando qué tal sabe la miel de mezquite…con una rajita de chile serrano y pensamos en otras posibles combinaciones a partir de eso y tambien como lo podríamos llevar a nuestras cocinas”, señala.
Arlette comenta que a futuro aspira a expandir su colección de mieles y promover su consumo, además le gustaría ofrecer talleres a pequeños productores para compartir conocimientos sobre la importancia de este producto y fomentar colaboraciones con chefs y mixólogos para integrarla en la dieta de manera más amplia y creativa.
Recuerda: Si quieres conocer más sobre este proyecto, puedes visitar su sitio web o sus redes sociales.
