Eréndira Aquino · 4 de septiembre de 2026
El canal que abastece de agua a las chinampas de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, se aprecia casi seco a pesar de las intensas lluvias que en estos días se han registrado en la Ciudad de México. El poco líquido que llega a través de una red de conducción de agua tratada termina mezclado con contaminación fecal y residuos de origen doméstico que se descargan directamente en la zona.
La problemática no es nueva. Tan es así que dio origen a un juicio de amparo interpuesto en 2024 por representantes de 14 parajes de San Gregorio que exigieron a las autoridades garantizar un suministro constante de agua para los canales y “apantles” —zanjas para conducir el agua para el riego de cultivos— de la zona.
La exigencia de las personas afectadas va dirigida a la alcaldía de Xochimilco, al Sistema de Aguas de la Ciudad de México —ahora Secretaría de Gestión Integral del Agua—, a la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) y a la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural.

El pasado 30 de julio, un juez les concedió el amparo; sin embargo, ninguna de las autoridades se puso en contacto con los agricultores. “El amparo ayudó porque fue una de las primeras acciones que hicieron los parajes unidos como organización social, pero hasta el momento no hay cumplimiento ni con la sentencia. Se han negado a respetar las resoluciones que se dictaron, aun pasado el tiempo para que hubiera respuesta de las autoridades demandadas”, explicó en entrevista Alejandro Velázquez, abogado del Frente por la Defensa de los Derechos de los Pueblos y Barrios del Anáhuac.
Para las personas chinamperas, el incumplimiento es una muestra del desinterés que los políticos locales tienen respecto al campo. René Romero, representante del paraje San Sebastián Tlacoapa, apuntó que en Xochimilco las zonas turísticas de los canales tienen un buen nivel de agua, mientras que otras están secas, “y aunque luchamos por el recurso no nos lo comparten, nos tienen en el abandono“.
En septiembre de 2023, representantes de distintos parajes se enteraron de que iniciaría una obra para suministrar agua a la zona chinampera. “De origen empezó mal porque (la obra) no fue consultada a todos los chinamperos, sino solamente a una parte, a los que eran beneficiarios de un programa social”, acusó Rigoberto Juárez.
Tres años después, la obra sigue inconclusa y los canales de San Gregorio Atlapulco están áridos. “La obra fue contraproducente para nosotros, los canales quedaron completamente secos en estos parajes. Decidimos acercarnos al encargado del proyecto para mostrarle las afectaciones en la zona chinampera, y efectivamente se dieron cuenta. Fue cuando empezaron a notar los errores que se tomaron medidas para intentar subsanarlos”, apuntó Juárez, representante de cuatro parajes.

A más de un mes de la resolución judicial que obliga a las autoridades a dotarles de agua, “las autoridades ya debieron ser notificadas pero han hecho caso omiso, porque no nos han informado nada y el problema sigue”, principalmente en los parajes ubicados en Potrero, Tlapechicalli, Oxtotzingo Alto y Oxtotzingo Bajo, Duraznotitla y norte de Axayopa.
“A muchos compañeros que tenían plantas o verduras sembradas se les secaron porque se está regando prácticamente con sedimentos de agua estancada por esta negligencia institucional. También había especies de peces y ya no”, lamentó Sócrates Galicia, otro de los chinamperos.
“Sabemos que en la zona turística hay mucha derrama económica y no es que tengamos algo en contra, pero vemos que ponen mayor atención y mandan más agua a esas zonas, en vez de atender a las que más la requieren. Aunque esto forma parte del suelo de conservación ecológica, no hay una protección real”, agregó.
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Rigoberto Juárez comentó que entre personas de campo “hemos realizado trabajos para remediar la situación, con faenas hemos seccionado los canales para que todos los compañeros tengan agua para sus cultivos”, una solución que los ha obligado a sacrificar la navegabilidad.
Además de la falta de suministro de agua, el agricultor Felipe Casas señaló que la zona presenta hundimiento diferencial que las autoridades han atendido solo en algunos parajes vertiendo tierra y cascajo, sin que eso haya mejorado las condiciones de las chinampas.
“La alcaldía, desde la administración pasada, nos dijo textualmente que no iban a comprometer los niveles de la zona turística por darnos agua a nosotros, lo que quiere decir que no les interesa esta zona, aún con todas las declaratorias que tenemos. Es muy grave porque ni siquiera con la resolución que nos fue otorgada nos están atendiendo”, se quejó el representante de los parajes Zacapa, Axayopa, Tlameleque y Espejera.

A estos problemas se suma la contaminación por las descargas del drenaje que llegan sin ningún tipo de tratamiento hasta el canal que abastece las chinampas. Ante esto, Ricardo Galicia cuestionó: “¿de qué sirve que nosotros estemos peleando agua limpia o por lo menos tratada, si por otro lado nos están mandando descargas residuales?”.
Ricardo, representante de los chinamperos de Tlaquilpa y de Atenco, indicó que han manifestado en múltiples ocasiones a las autoridades de medio ambiente su preocupación por las descargas residuales que contaminan el canal, en reuniones en las que no se ha presentado Circe Camacho, alcaldesa de Xochimilco, “porque no le interesa”. La consecuencia que temen los afectados es que la contaminación afecte el “sello verde” que certifica la calidad de las verduras y plantas que siembran.
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“Hay programas que crea Sedema, como el sello verde, pero ¿cómo puede haber algo así cuando una verdura va contaminada por el riego con aguas negras? Vemos que en Xochimilco interesa más el turismo que las hortalizas, para ellos es primordial difundir programas recreativos que a nosotros en nada nos benefician, porque en San Gregorio somos un área productiva, no de turismo ecológico”, remarcó.
“Nuestros ancestros resolvían los problemas con o sin ayuda del gobierno, ellos producían en mayor cantidad y calidad, y yo creo que eso tiene que retomarse. Hemos vuelto a la práctica de convocar, de tomar decisiones para el bienestar común en asambleas, y creo que una prueba clara de que da resultados es el amparo”, refirió Rigoberto Juárez.
Subrayó que también se demostró que “los chinamperos, muchos de ellos con escasa o nula preparación académica, conocen del territorio y la problemática, de ahí se deriva que para cualquier obra deben tomarnos en cuenta, involucrarnos y respetar nuestras decisiones”.
Ricardo Galicia añadió que seguirán presionando a las autoridades, “porque si hay una institución que debe encargarse de preservar el área, pues que haga su chamba”.