Vuelve violencia a Zacatecas, un estado clave para el narcotráfico

AFP · 9 de agosto de 2026

Vuelve violencia a Zacatecas, un estado clave para el narcotráfico

Una comunidad de Zacatecas amaneció un día de julio con cinco cuerpos colgados de un puente. Fue un recordatorio de que la violencia nunca se fue de esta región estratégica para los narcos.

Los cadáveres aparecieron en Pozo de Gamboa, una comunidad de apenas 5 mil habitantes en el estado de Zacatecas, que une el centro con el norte y oeste del país y tiene rutas claves para el trasiego de drogas.

La AFP visitó este pueblo productor de frijol ahora paralizado por el miedo. La gente se recoge apenas cae la noche y evita cualquier comentario sobre esta masacre.

Zona donde fueron localizados cuerpos sin vida en julio.
Zona de Zacatecas donde fueron localizados cuerpos sin vida en julio. Foto: AFP

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Zacatecas, con 1.6 millones de habitantes, parecía haber dejado atrás sus años más cruentos, cuando estas matanzas a manos del crimen organizado y el desplazamiento forzado eran cotidianas.

Un indicador es el número de homicidios dolosos: pasó de unas mil 300 en 2022 a 144 en 2025, de acuerdo con cifras oficiales. El gobierno atribuye esa caída a una mayor coordinación de seguridad con las autoridades federales.

Sin embargo, aparecieron los cuerpos colgados el 18 de julio y el hechizo de paz se desvaneció. Entre las víctimas había un exalcalde, servidores públicos y empresarios que eran de otras áreas del estado. Ese mismo día se encontraron otros cinco cuerpos en zonas aledañas.

Los cárteles Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, los más grandes del país, se han disputado el control de Zacatecas por su ubicación estratégica para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

Cárteles han disputado el territorio de Zacatecas
Hechos de violencia en Zacateca por disputa de cárteles. Foto: Cuartoscuro

“Matan por nada”

La fiscalía abrió una investigación mientras que el gobierno de Zacatecas, encabezado por David Monreal Ávila, prometió “una respuesta inmediata y contundente” a estos hechos, que coincidió, se habían reducido. Solicitó apoyo del Ejército y Guardia Nacional para reforzar la seguridad.

En el recorrido de la capital del estado a Pozo de Gamboa -unos 40 minutos en auto- no había retenes policiales, apenas un par de patrullas de paso.

“Se siente tenso, como… como si nunca viviera nadie aquí. Porque sí, aquí siempre había gente, siempre”, dijo a la AFP un vecino que pide anonimato por su seguridad. “A las 9 de la noche ya no hay gente afuera”.

Regresa la violencia a Zacatecas
Autoridades prometieron una respuesta inmediata ante los hechos de violencia en Zacatecas. Foto: AFP

La relación de Pozo de Gamboa con la violencia no es nueva. La mayoría tiene a un familiar o un conocido muerto o desaparecidos.

“Cuando los desaparecen aquí los matan”, añadió el hombre. “Los arreglan para que no huelan”. “A nosotros nos mataron a un hermano también así”, continuó. “Es pura maña”, como le dicen a los cárteles. “Matan por nada”.

El puente tiene un historial macabro, ya antes habían dejado cuerpos ahí. El 18 de julio, una vendedora de comida dijo que desde las 4 de mañana estaban los cadáveres suspendidos.

La imagen recuerda además los peores años de la violencia en México, cuando comenzó la llamada “guerra contra el narco” en 2006 y los grupos criminales exhibían cuerpos en puentes, carreteras y espacios públicos para intimidar a sus rivales y a las autoridades.

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“Violencia estructural”

La académica Cristela Trejo explicó no obstante que este nuevo brote de violencia no puede entenderse solo como una disputa entre cárteles, sino como una colusión en la que participan las instituciones del estado, el crimen organizado y hasta privados. “Es lo que mantiene y soporta esta violencia estructural”, apuntó.

Violencia en Zacatecas
La violencia se ha recrudecido en Zacatecas. Foto: Cuartoscuro

Tras la masacre de julio, Zacatecas se convirtió en otro foco rojo para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, que ha prometido detener a los responsables.

Sheinbaum cambió la estrategia de “abrazos, no balazos” de su antecesor y mentor político, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, y ha aumentado las incautaciones de droga y las detenciones en todo el país. Ha desplegado igualmente tropas a estados violentos como Sinaloa y Michoacán, en medio de las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de actuar por su cuenta contra el narcotráfico.