Elefante Blanco · 6 de octubre de 2025
Vecinos con más de 60 años en la ribera del río San Marcos en Ciudad Victoria, Tamaulipas, denuncian que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pretende demoler sus viviendas bajo el argumento de estar en zona federal.
Entre el miedo y la incertidumbre, decenas de familias de la colonia Ampliación Tamatán y otras comunidades asentadas a orillas del río San Marcos, preparan una carta dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum, en la que solicitarán su intervención para detener los desalojos anunciados por el organismo federal.
Los habitantes señalaron que desde hace varios meses la dependencia les notificó que deberán abandonar sus viviendas por estar dentro de una supuesta zona federal, como parte del programa “Adopta un río”.
“La Conagua nos advirtió que debemos dejar nuestras casas por estar en zona federal. Dicen que las van a demoler si no nos retiramos lo más pronto posible”, denunciaron los vecinos.

Las familias afirmaron que dicha medida representa una amenaza al patrimonio construido durante generaciones.
“El (río) San Marcos es uno de los de menor importancia en la región porque solo lleva agua esporádicamente en temporada de lluvias. Las familias afectadas viven aquí desde hace 60 años en este lugar y nunca se ha registrado la pérdida de una vida”, se lee en el escrito que harán llegar a la mandataria federal.
Los colonos indicaron que, en las últimas semanas, personal de la Conagua acudió a marcar y sellar algunas de las viviendas, sin ofrecer una alternativa ni abrir procesos de regularización.
“No estamos en riesgo por vivir en este lugar; estamos en riesgo por el abuso de este gobierno y sus instituciones”, expresaron.
Explicaron que el organismo federal pretende aplicar medidas sin tomar en cuenta la realidad del terreno, pues el río San Marcos es un cauce intermitente y seco durante gran parte del año.
“El San Marcos no representa peligro alguno. Es apenas un riachuelo, no un río caudaloso que justifique desalojos”, mencionaron los residentes.
Las familias anunciaron que harán llegar su caso directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de frenar las acciones y abrir mesas de negociación que les permitan obtener certeza jurídica sobre los predios.

“No es justo que desde hace 60 años que habitamos esta zona no haya un acuerdo, decreto o regularización de estos terrenos. ¿Dónde está el humanismo de la Cuarta Transformación?”, reclamaron los afectados.
A pesar de su inconformidad, los vecinos mantienen la esperanza de que el gobierno federal escuche su petición y evite el desalojo de decenas de familias que consideran suyo el lugar donde han vivido por más de medio siglo.
“Queremos diálogo, no confrontación. Que nos escuchen antes de quitarnos lo único que tenemos”, concluyeron.
Esta nota se publicó originalmente en Elefante Blanco.