Redacción Animal Político · 15 de julio de 2025
Entre gritos de apoyo a los equipos Cobritas y Boca Juniors, niñas, niños y padres de familia disfrutaron de la final de la liga infantil de futbol que juega en una de las canchas del Módulo Deportivo Castillo Ledón, ubicado en la alcaldía Cuajimalpa, misma que podría desaparecer en caso de que se construya una de las Utopías anunciadas por la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Por décadas, este espacio ha sido la única cancha pública de futbol rápido con medidas reglamentarias en San Pedro Cuajimalpa y los pueblos aledaños, San Lorenzo Acopilco y San Pablo Chimalpa, por lo que la decisión de quitarla perjudicaría a más de mil jugadores, además de que se colapsaría la movilidad en la zona y se afectarían rutas de actividades religiosas consideradas como tradición, de acuerdo con pobladores.
Debido a esta situación, Jacqueline Martínez –integrante del Concejo del Pueblo Originario de San Pedro Cuajimalpa– acudió este domingo a la premiación de los niños ganadores del torneo de futbol para conversar con los jugadores y sus familias sobre las intenciones del Gobierno de la Ciudad de México. Ante la pregunta “¿Quieren que se desaparezca la cancha?”, los usuarios del módulo deportivo gritaron en coro que no.

Durante los partidos de futbol y la premiación se pudo observar una lona dentro de la cancha en la que se leyó el mensaje: “Rescate del Deportivo Castillo Ledón. Reubicación de la Utopía Pueblo San Pedro Cuajimalpa“.
Alfredo Gil Segura, presidente de la liga de futbol local, reclamó que “quieren quitar la cancha de futbol donde todos los niños vienen a hacer deporte”. Desde hace 35 años él ha sido el líder de este deporte en San Pedro Cuajimalpa, por lo que dice que ha visto pasar a diversas generaciones, y actualmente cuentan con al menos cien equipos: 60 mixtos de niños, 20 varoniles y 20 femeniles.
“Se me hace ilógico que nos quieran quitar la cancha y convertirla en una Utopía. No se nos hace justo a los cuajimalpenses, este terreno fue donado por nuestros antepasados, nos quieren quitar todos los árboles de aquí del jardín, que prácticamente ya no tenemos. Si nos llegan a quitar esto, nada más vamos a tener donde está el kiosco”, lamentó Segura.
“Los mismos que nos abrieron las puertas para fomentar el deporte, ahora nos dieron la espalda y forzosamente quieren que se haga la Utopía, aunque todo lo que nos están ofreciendo ya lo tenemos. No estamos en contra de que se haga la Utopía, pero en otro espacio donde no perjudique al pueblo de Cuajimalpa”, recordó indignado.
Alexis, entrenador de un equipo infantil y jugador de la liga varonil, señaló que lleva aproximadamente 15 años practicando en el Módulo Deportivo Castillo Ledón, por lo que consideró que la construcción de la Utopía sería perjudicial para quienes como él han crecido en esta cancha.
“Es una distracción que nos da alegría, nos da una montaña de emociones y quedarnos sin futbol sería bastante triste y desagradable”.
De acuerdo con Alexis, ni los integrantes de las ligas de futbol ni los vecinos han tenido información sobre la obra que se pretende construir. “Simplemente nos llegó de golpe que quieren quitar la cancha”. En su opinión sería mejor que rehabilitaran este espacio deportivo. “Tristemente la delegación la ha abandonado prácticamente”, lamentó.
Margarita Ramos, abuela de tres jugadores de futbol, rechazó el plan de desaparecer la cancha, porque es un espacio de la comunidad.
“Para que no agarren un vicio, entonces se me hace injusto que hagan esto para el gobierno, porque ni siquiera es para el pueblo. ¿Por qué la quieren quitar? Nos quieren dejar sin un deporte para los niños”.
Al preguntar a Margarita si encuentra benéfico que en lugar de la cancha se ubique un espacio en el que se proyectan diversos servicios y áreas deportivas, respondió que “son promesas. Nosotros no tenemos a veces agua, y ahora quieren hacer albercas que como todas, cobran y ponen muchas trabas para entrar, además ya hay una alberca, ¿para qué quieren otra? y las lavanderías, ¿para qué? Mejor que nos echen el agua… Para mí es en vano que hagan todo eso“.
Al igual que Alexis, la mujer mencionó que en lugar de eso preferiría que arreglen las instalaciones deportivas con las que ya cuentan, cuya última rehabilitación –de acuerdo con una placa colocada en la entrada de la cancha– fue en enero de 2015. “Vea cómo está”, protestó, mientras señalaba los huecos que tiene el pasto sintético y la pintura desgastada de los muros y las gradas.

Felipe de Jesús Segura, originario de Cuajimalpa e integrante del Concejo del Pueblo, recordó que, hasta hace algunas décadas el predio en el que actualmente se ubica la cancha del módulo deportivo tenía una extensión de 15 mil metros cuadrados, y había sido donado por nativos, pero las autoridades se las han ido quitando haciendo edificios.
Para el concejal, la cancha que buscan desaparecer resulta esencial y es ya parte de la identidad de Cuajimalpa. “Porque en los 30-40 años que lleva han salido varias generaciones de niños que ahora son adultos y traen a sus hijos aquí”.
“No estamos de acuerdo en que nos lleguen a despojar de nuestros terrenos, porque no los compraron los gobiernos, sino el pueblo de Cuajimalpa, y además ya la movilidad no se presta para tener más edificios, ya nos taparon nuestro cerro con edificios de 30 pisos y toda la gente de atrás ya no tiene sol en la mañana“, agregó Segura.
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En lugar de la Utopía, Felipe propuso que se pregunte al pueblo qué necesita. “Pero no, ellos quieren hacer lo que ellos consideran, caprichos, porque va a pasar lo mismo con los Pilares –centros comunitarios construidos en la administración de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno–, que ya no sirven para nada”.

“¿Qué pasa hoy con los Pilares?, ¿Por qué Clara (Brugada) no los apoya? Porque ella no los hizo, ¿y qué pasa ahora? Que se le ocurre hacer 100 Utopías, pero ¿qué va a pasar cuando ella salga?, ¿quién va a dar dinero para esas Utopías? El otro que llegue va a decir ‘eso no fue cosa mía’”, cuestionó.
Víctor Rocha, concejal de Cuajimalpa, señaló que con el tiempo se ha deteriorado el uso del espacio público en la demarcación, atribuible —dijo— al manejo inadecuado de los gobiernos locales. Afirmó que para justificar ciertos gastos, se han eliminado áreas verdes y espacios deportivos, que han sido sustituidos por edificios que, en muchos casos, están descuidados y llenos de grafitis.
“Esto ha traído consecuencias entre quienes somos originarios, los que queremos al pueblo… hay mucho descontrol, aquí en donde quieren hacer la Utopía se hace mucho tráfico y hay carros chocados, dicen que los van a quitar, pero no han hecho nada, eso viene de atrás y no lo ha solucionado ningún partido, o sea que eso de la Utopía no va a solucionar nada”, expresó.

Rocha apuntó que si bien podrían verse beneficiados por los servicios que se prometen con la construcción de la Utopía, como la construcción de un teatro, una alberca, servicio de cuidados, lavanderías, entre otros, quieren su reubicación. “Aquí no, porque ya estamos llenos de edificios, de oficinas y el centro de Cuajimalpa ya está muy cargado”.
Asimismo, indicó que quienes viven en la zona donde se busca realizar la obra se verían afectados ya que se encarecerán los servicios, como ha ocurrido con la construcción de otros edificios a lo largo de los años.
Como parte de las acciones para legitimar la construcción de la Utopía en Cuajimalpa, el gobierno capitalino organizó asambleas informativas, sin embargo, Jacqueline Martínez afirmó que no han tenido información puntual sobre los impactos de la obra ni las actividades que ofrecerá, por lo que los habitantes se han negado a aceptar el proyecto.
“En la primera reunión donde se nos presentó el proyecto nosotros hicimos hincapié en que este (proyecto) estaba afectando el paso de una de las tradiciones importantes hacia la iglesia, así como de las peregrinaciones anuales, lo que sería un desequilibrio total a nuestra cultura y patrimonio”, mencionó la integrante del Concejo del pueblo.
Estos comentarios no fueron tomados en cuenta, y sin hacer modificaciones al proyecto, este se sometió a una consulta entre los habitantes de San Pedro Cuajimalpa en la que se obtuvieron aproximadamente 700 votos a favor y 550 en contra de la Utopía. Esta consulta se encuentra bajo revisión de tribunales, ya que vecinos denunciaron presuntas irregularidades, como la participación de personas ajenas a la alcaldía y desinformación por parte de las autoridades.
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Actualmente, los vecinos cuentan con una suspensión otorgada por el Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Administrativa y ratificada por el Décimo Octavo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, por la falta de una consulta transparente, y en tanto no se resuelva definitivamente el asunto no podrá realizarse la obra.
De acuerdo con Martínez, la defensa de este espacio es muy importante para el pueblo al ser tierras que fueron donadas por pobladores y porque “representa nuestra identidad, no sólo por la cancha, sino por la historia que tiene este territorio. Este edificio que pretenden construir no va acorde con la identidad del pueblo, su arquitectura ni su historia, porque ¿cómo vamos a tener un edificio de tres pisos junto a una iglesia que aglomera diferentes tradiciones en épocas especiales del año?”.
“Creemos que es un tipo de gentrificación, un espacio que se nos está quitando y que va a tener consecuencias con el pago del predial. Tenemos el dato que así ha sucedido con las Utopías de Iztapalapa”, planteó.

Jacqueline calificó esto como un tipo de despojo silencioso en el que muchos pobladores, al ya no poder pagar estos prediales tan altos, se les obliga a vender a inmobiliarias y se desplazan a las orillas. “Entonces es un problema que puede traer consecuencias a largo plazo y es por eso que estamos en defensa del territorio”.
La integrante del Concejo indicó que, como pueblo, “estamos en contacto con otras comunidades que también están en contra de la ubicación de las Utopías, y coincidimos en que la autoridad no nos da información completa, en que hacen asambleas a modo y sólo presentan información que beneficia al proyecto. También coincidimos en que ninguno de nosotros está en contra del proyecto per se, sino de donde pretenden realizarlo”.
“Para nosotros es incongruente que a pesar de las movilizaciones sociales, incluso de amparos, en el discurso que ellos ofrecen siguen insistiendo en que la Utopía se va a realizar donde ellos ya establecieron. Se supone que la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la presidenta Claudia Sheinbaum tienen un discurso de que el pueblo es primero, entonces queremos que ese discurso realmente sea cierto y que escuchen a los pobladores”, concluyó.