Tras el 19S, María Isabel se ha topado con años de trabas para que autoridades reconstruyan su casa

Dalila Sarabia · 9 de julio de 2023

Tras el 19S, María Isabel se ha topado con años de trabas para que autoridades reconstruyan su casa

En poco más de dos meses se cumplirán seis años del sismo del 19 de septiembre de 2017 y María Isabel Ocampo no solo sigue viviendo en su casa, que se quedó con daño estructural, sino que ahora —según le han dicho las autoridades— ya no repararán su inmueble porque el folio de su solicitud, al que ha dado seguimiento durante todo este tiempo, tiene como beneficiaria a otra persona.

La vecina de la colonia La Conchita Zapotitlán, en la alcaldía Tláhuac, narró que después del temblor observó algunas grietas en su domicilio. Pensó que no eran de gravedad, pero semanas después, expertos enviados por las autoridades capitalinas confirmaron que su vivienda tenía daño estructural y lo mejor era demolerla.

“Yo pensé que a lo mejor iba a requerir reparación, pero no, siempre me decían que era demolición porque según costaba más repararla que demolerla y volverla a hacer”, relató.

El 21 de abril de 2018, siete meses después del sismo, a su vivienda se presentó el Director Responsable de Obra (DRO) Alberto Peña Guerrero, para levantar el primer dictamen sobre las condiciones del lugar.

De acuerdo con el documento, del cual este medio tiene copia, el experto observó: “Existe separación entre muros y firmes de concreto, de igual modo el desprendimiento de bardas perimetrales con los muros de carga de la vivienda, los muros de la recámara, cocina y estancia presentan fisuras”.

También se detectó desprendimiento de concreto armado en la losa del inmueble y en el piso de la recámara apareció un “ligero bufamiento” resultado del asentamiento diferencial que sufrió la construcción. “Es necesario provocar el soporte del suelo al 100% de la cimentación para que esta ya no presente desplazamientos o deformaciones por fuerza cortante sísmica, es decir, asegurar la estabilidad de esta estructura ante otro evento sísmico igual o mayor”, concluye el dictamen.

Este documento fue solo el primero que recibió María Isabel pues, conforme han pasado los meses y años, distintos arquitectos y funcionarios han acudido a su domicilio para revisar las condiciones de la estructura para poder atender los daños, pero cuando todo parecía avanzar, repentinamente el folio de su caso cambió de nombre. Por ello, las autoridades ahora intervendrán un domicilio colindante y no el de ella.

“Le he dado seguimiento durante cinco años, fui a las juntas y asambleas y antes de la pandemia nos mandaron un mensaje a todos los que estamos en el grupo para firmar contrato… ya iban a demoler, pero viene la pandemia y se pospone”, narró.

“Regresando de la pandemia, me marca la señorita monitor para venir personalmente a la casa y me dicen que van a hacer el levantamiento otra vez, y ahí es donde me percato que no viene a nombre mío el folio”, agregó.

A contracorriente

El folio de María Isabel ahora está a nombre de su cuñada, quien vive cerca de su domicilio. 

De inicio, recuerda que esa casa no había tenido daños tras el sismo, pero de repente vio cómo la empezaron a vaciar y a quitar ventanas y puertas.

“Volví a meter escritos (en la Comisión de Reconstrucción) y volvían a pedir documentos; volvieron a venir a ver la casa y les digo: ‘Bueno, ¿para qué vienen a ver otra vez la casa si ya tengo como cinco dictámenes (estructurales)?’”, relató.

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María Isabel sostiene que esos documentos están en poder de la Comisión de Reconstrucción como parte del expediente de su caso.

Antes de que Claudia Sheinbaum dejara la Jefatura de Gobierno en junio, María Isabel buscó la manera de tener una audiencia con ella para exponerle su situación porque desde 2018, cuando se confirmó que su vivienda tendría que ser demolida, se le impidió que hiciera cualquier tipo de obra en su domicilio, por ejemplo, impermeabilizar para evitar que el agua se metiera cuando llovía; le advirtieron que si intervenía la propiedad le quitarían el apoyo, pero no le fue posible llegar con la exjefa de gobierno. 

“Le he dicho a la señorita monitor: ‘Usted sabe bien mi caso, usted me conoce porque yo iba a las juntas’ (…) Y ahora casi casi me dan a entender que yo me quise meter al programa sin tener un folio”, lamentó la mujer, quien denunció que personal que tiene a su cargo el seguimiento de la reconstrucción la ha acusado hasta de falsificar la documentación.

Hace unos meses, un nuevo arquitecto acudió a su domicilio a levantar un nuevo dictamen estructural. María Isabel ya perdió la cuenta de cuántos dictámenes han hecho a su propiedad, aunque cree que es el sexto.

“Le dije de las cuarteaduras y que me dice: ‘Pero es que usted ya no le dio mantenimiento (a su casa), por eso se hizo así’. Y le dije: ‘No, las cuarteaduras se hicieron durante el sismo y la casa quedó descuadrada, pero ustedes ya no me dejaron darle mantenimiento porque dijeron que la iban a tirar’”, compartió.

“Cómo es que después de cinco años, ya casi seis, me vienen a decir eso… pues claro que dejaron que mi casa se deteriorara porque no dejaron que yo le diera reparación. Me anduvieron trayendo en juntas sin comer, en la lluvia, el tiempo que luego nos tardaban ahí, o sea, todo lo que yo pasé para que me digan que mi casa no cumple porque yo la eché a perder”, agregó.

A pesar de que María Isabel se ha acercado con los enlaces del gobierno capitalino en su colonia, así como con personal de la Comisión de Reconstrucción, nadie le ha dado una respuesta, mientras que ella y sus hijos siguen viviendo en condiciones de riesgo. 

El lunes 3 de julio, acudió otra vez a la Comisión de Reconstrucción. Ahí la atendió Daniel Sangeado, subdirector de Atención Jurídica Territorial, quien recibió su documentos una vez más y le hizo saber que cumple con los requisitos porque el primer dictamen que le hicieron a su casa confirma que los daños fueron provocados por el sismo. Por ello, le pidió esperar a que se comuniquen con ella.

Sin embargo, el personal desplegado en campo en Tláhuac sigue poniendo trabas y acusándola de quererse meter al programa, denunció la mujer.

“Dicen que los daños son por el suelo de Tláhuac porque es inestable. Me trataron como un delincuente diciendo que a lo mejor yo le saqué copia a color (al dictamen) y lo firmé”, reclamó María Isabel.

En junio, cuando dejó la Jefatura de Gobierno para concentrarse en su intención de obtener la candidatura presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum encomendó al entonces secretario de Gobierno, Martí Batres, quien tomó su lugar, que concluya con la entrega de viviendas dañadas en el 19S. La casa de María Isabel es una de las que aún están pendientes de atención.