Animal Político · 22 de julio de 2026
Alejandra Quintos, madre de Dafne Zapata Quintos, adolescente de 13 años que falleció en la Academia Militarizada Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas, solicitó ayude de la presidenta Claudia Sheinbaum para que el caso no quede impune y se avance en las investigaciones hasta esclarecer lo ocurrido con su hija.
“Estimada Claudia Sheinbaum, le hablo como madre, de mujer a mujer, le suplico agarre a los culpables, los días que han pasado, para mi es una pesadilla”, expresó a través de un video publicado en sus redes sociales.
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“Se lo imploro, no sé a qué instancias ir, aquí no hacen nada, lo dejo en manos de usted, por favor”, dijo llorando.
Por la mañana, Sheinbaum afirmó que las escuelas militarizadas como la Academia Militarizada Marina Doenitz, donde falleció Dafne, no dependen de la Secretaría de la Defensa Nacional, sino que son centros educativos estatales con formación basada en disciplina militar.
En el caso de la muerte de la joven, señaló que corresponde al gobierno de Tamaulipas realizar las investigaciones y revisar el funcionamiento de este tipo de instituciones.

La adolescente falleció mientras participaba en un campamento de verano en la Academia Militarizada Marina Doenitz. Ingresó al curso el pasado lunes 13 de julio, pero cuatro días después, su madre, Alejandra Quintos, recibió una llamada del plantel para informarle que la menor se había desvanecido en el área de baños y ya no presentaba signos vitales.
De acuerdo con su testimonio, los directivos le comunicaron inicialmente que Dafne presentaba tos y deshidratación. Sin embargo, minutos más tarde recibió una segunda llamada donde le notificaron el fallecimiento.
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“La entregué viva, sana. Entró aquí a un curso de verano, a un campamento militarizado… Nada más me dicen que se desvaneció en el baño, de la nada, y me hablan a los diez minutos para decirme que ya no tiene signos vitales”, relató la madre.

Asimismo, la madre cuestionó el aislamiento al que fue sometida la menor, ya que la institución prohibía el contacto telefónico directo entre los alumnos y sus familias durante los cuatro días que duraba el campamento. El personal solo emitía reportes generales sobre la alimentación y el estado de salud de los participantes.
La madre aseguró que su hija había ingresado en buenas condiciones de salud y cuestionó que no le permitieran mantener comunicación directa con ella durante los cuatro días del campamento.