Criterio Hidalgo · 6 de septiembre de 2023
Vecinos de varias localidades de Tula retuvieron a cinco presuntos trabajadores de la empresa Cielo Claro, ligada a la firma Koila, interesada en instalar un parque fotovoltaico de 800 hectáreas en el ejido de San Miguel de las Piedras, pese a no contar con permisos municipales ni consentimiento de la población.
La presencia del personal de la compañía causó molestia entre los residentes, quienes amenazaron con lincharlos, aunque estos iban en compañía del comisariado ejidal.
Koila llegó a dicho punto en 2019 con la intención de disponer miles de paneles solares, aunque, según inconformes, ello implica la devastación del ecosistema del lugar, lo que fue rechazado desde un inicio por los habitantes.
También acusaron que, en caso de instalar dicha infraestructura, dejaría de llover en el polígono por años, tal y como ocurre en Nopala de Villagrán, donde Atlas Renewable Energy instauró un parque solar hace dos años.
Los estudios de monitoreo se realizaban, aunque, hace dos semanas, los pobladores recibieron un acta firmada por el ayuntamiento en la que se oficializaba la cancelación del proyecto al menos por lo que resta de este periodo municipal, que acaba el 5 de septiembre del próximo año.
En entrevista posterior a la recepción del documento, los habitantes aseguraron que, luego de que se destruyó la primera estación de la compañía de paneles, esta aparentemente se había retirado de la zona, pero esta mañana fueron redescubiertos laborando en la franja.
Los inconformes previamente aseguraron que si Koila insistía en colocar el parque fotovoltaico y destruir el ecosistema, entonces “habría derramamiento de sangre”, porque estaban dispuestos a defenderse “hasta con la vida”.

En julio pasado, Manuel Hernández Badillo, alcalde de Tula, se comprometió este viernes a no expedir una licencia de construcción y el cambio de uso de suelo a favor de la empresa Koila, filial de Iberdrola, que pretende instalar un parque fotovoltaico en 800 hectáreas de terreno del ejido San Miguel de las Piedras.
La negativa del edil se dio en respaldo a la población de 12 comunidades del occidente del municipio que está en contra de la disposición de miles de paneles solares en el citado polígono, pues esto “implicaría la muerte del ecosistema de la zona”, además de que existe la creencia de que “con los captadores solares deja de llover”.
Días antes organizaron una manifestación en el predio El Chabacano, en donde se reunieron cientos de habitantes de diversos sectores para externar su desacuerdo con el proyecto, puesto que, además, acusaron, la firma consiguió el aval inicial a la obra “mediante engaños”.
“Nos dijeron que era una planta amigable con el ambiente y que nos iban a pagar mil 200 dólares anualmente por cada hectárea de nuestra tierra, pero solo nos han entregado entre 600 y 800 pesos por unidad, lo que es un vil engaño y se traduce en incumplimiento de contrato”, reclamó uno de los inconformes.
Hernández Badillo aseguró que “no hay ni habrá” licencia de construcción ni aval para cambio de uso de suelo de parte del municipio.