Redacción Animal Político · 12 de febrero de 2026
Madres y padres de los planteles ubicados a escasos metros de instalaciones de riesgo de la Refinería Olmeca–Dos Bocas, y donde a diario se registran afectaciones a la salud y el aprendizaje de las niñas y niños, informaron que acudieron a un recorrido informativo en estas instalaciones de Pemex en Tabasco, pero advirtieron que la visita no cambia la urgencia de contar con un proceso formal, verificable y con garantías para avanzar en la reubicación que demandan desde hace siete años.
En una carta dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum, difundida este miércoles, las familias valoraron que el gobierno federal haya reconocido que es posible la reubicación del Jardín de Niños “Agustín Melgar” y de la Escuela Primaria Rural Federal “Abías Domínguez Alejandro”, pero enfatizaron que ahora requieren que esa posibilidad “se traduzca en un proceso concreto, con tiempos, responsabilidades y garantías para toda la comunidad escolar”.

También informaron que sostendrán una mesa de diálogo el próximo 23 de febrero, tres días después de que venza el plazo para que la SEP federal responda el oficio que enviaron en noviembre.
“Esperaremos esa respuesta y confiamos en que autoridades federales nos acompañarán en esta reunión para definir una ruta clara hacia la reubicación integral de ambos planteles a un espacio seguro”, expresaron.
Las familias recordaron que, desde la construcción y puesta en marcha de la refinería, el entorno escolar presenta “ruido constante y ensordecedor; vibraciones perceptibles en horario escolar y malos olores que ocasionan malestares evidentes en nuestras niñas y niños (sangrado de nariz, vómitos, desvanecimientos y otras enfermedades respiratorias), y que incluso han derivado en evacuaciones de los planteles”.
Insistieron en que las afectaciones no son hipotéticas ni requieren estudios técnicos para ser reconocidas: “La evidencia de las afectaciones no la tenemos en estudios técnicos; desgraciadamente, ante la falta de información pública, la tenemos en casa”.

Ayer, madres y padres acudieron al recorrido informativo organizado por Pemex, acompañados por autoridades estatales. Las familias detallaron que asistieron “con disposición a escuchar” y reiteraron que están “abiertas al diálogo y a conocer la información que las autoridades y la empresa quieran compartir”.
Señalaron que las autoridades les retiraron sus teléfonos celulares al ingresar a la refinería para hacer el recorrido.
Tras la visita, reiteraron que el problema no es de percepción, sino de convivencia cotidiana con riesgos industriales y afectaciones constantes: “No hace falta esperar a un estudio para reconocer el riesgo”.
Este lunes, durante una protesta pacífica llevada a cabo frente a la refinería, las madres y padres recordaron que llevan siete años exigiendo la reubicación de los plateles.
En ese lapso, dijeron, autoridades estatales y federales los han ignorado. Subrayaron que las niñas y niños han presentado “vómito, dolores de cabeza o malestares estomacales”, así como sangrado de nariz y problemas respiratorios.

Relataron que durante la protesta un militar salió a tomarles fotos, pero nadie los atendió.
Los padres de familia tomaron la decisión de llevar a cabo la protesta luego de que el 4 de febrero, personal de la Secretaría de Educación estatal les informó que los planteles no serían reubicados y que la alternativa sería enviar a los estudiantes a distintas escuelas, propuesta que rechazaron.
El gobernador Javier May ha asegurado que la Refinería Dos Bocas “no contamina” y que “no tiene ningún riesgo de contaminación”. También dijo que existen suficientes escuelas en Paraíso para reubicar a los estudiantes sin necesidad de construir nuevos planteles y que “ha sido más mediático el tema de que hay contaminación”.
Las familias sostienen lo contrario. Afirman que el propio gobernador había prometido anteriormente la reubicación, pero ahora “cambió de opinión” y les asegura que no es posible.
El martes, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que “sí es posible” reubicar las escuelas y que el tema está siendo revisado por Pemex y la Secretaría de Educación.
En su carta difundida ayer, los padres y madres insistieron en que este reconocimiento debe concretarse en una ruta verificable y con plazos definidos.