Alfredo Maza · 10 de junio de 2025
Previo a las elecciones de jueces, magistrados y ministros, trabajadores del Poder Judicial de CDMX iniciaron un paro de labores en diversos juzgados de la capital y ya suman nueve días de protesta, en exigencia a un aumento salarial, mejores condiciones laborales y la renovación de su sindicato.
Las y los trabajadores del Tribunal Superior de Justicia capitalina decidieron iniciar sus protestas en los juzgados en materia familiar tras años de inconformidades por los bajos salarios, jornadas extensas de trabajo y la falta de respuesta por parte de las autoridades.
“Tengo 28 años trabajando en el Poder Judicial de la Ciudad de México y jamás había visto yo la decadencia, de verdad, que está sufriendo el Poder Judicial en estos momentos […] las máquinas, las computadoras, los escáneres son obsoletos. Las fotocopiadoras llegan a un punto que se traban y ya no funciona, te dan material de la peor calidad que pueda haber. Y todo día con día escasea”, señaló una secretaria de acuerdos de un juzgado familiar que por temor a represalias pidió el anonimato.

Desde el pasado 29 de mayo, trabajadoras y trabajadores del Poder Judicial local decidieron iniciar una protesta para reclamar un aumento salarial del 7 %, pues de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo en todos los empleos, desde el primer semestre de cada año, debe haber un incremento al salario.
Durante la primera protesta, las y los trabajadores también denunciaron que debido a las políticas de austeridad no les dan material para trabajar mientras que los explotan con jornadas extenuantes, por lo que decidieron convocar a un paro de labores en juzgados en materia familiar.
El 5 de junio de 2025, luego de días de manifestaciones, el magistrado Rafael Guerra Álvarez, presidente del Poder Judicial de la Ciudad de México, y Diego Valdez Medina, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Poder Judicial emitieron un comunicado en el que informaron que recibirían un 5 % de aumento directo al salario y 2 % en prestaciones, pero los trabajadores no aceptaron dicha propuesta.
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Un día después, el 6 de junio, el presidente del Tribunal Superior de Justicia capitalino, aseguró que no podía ceder más recursos para las y los trabajadores, por lo que les ofreció una reunión con personal del Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada.
“Pero el mismo personaje que llegó como representante de Clara Brugada nos dijo ‘pues en las arcas del gobierno de la Ciudad de México no hay dinero. Sin embargo, el lunes programamos otra mesa de trabajo para que vayan sus representantes”. Sin embargo, la reunión culminó sin llegar a ningún acuerdo.
Pese a que la protesta inició por la exigencia de un incremento salarial, el conflicto real empezó muchos años atrás, cuando se implementó el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, que establece que los juicios deben ser mediante los llamados “juicios orales”.
La primera etapa de este cambio inició en noviembre del año pasado, cuando las autoridades decidieron extinguir 20 juzgados familiares, mientras que tomaron la decisión de que todos los expedientes de esos juzgados fueran asignados a los juzgados en activo, lo que les representó a las y los trabajadores “trabajo doble”.

“Antes, anualmente, nos llegaban de dos mil 500 a tres mil expedientes anuales a cada juzgado, eran 42 juzgados. Ahorita te digo que ya nos quitaron muchos juicios para crear los juzgados de oralidad y ya esos de oralidad ya también se están quejando porque ya les llegan los juicios de alimentos, de divorcio, patrias potestades, matrimonio, mucha infinidad de juicios que antes conocíamos los 42 juzgados, pero te digo, no cuentan con las herramientas tecnológicas necesarias para poder sacar todo ese trabajo diariamente”, señaló la trabajadora.
Entre sus exigencias, los trabajadores del Poder Judicial local también están exigiendo una votación real para renovar la dirigencia sindical, actualmente liderada por Diego Valdés, quien lleva casi 30 años en el poder y que aseguran hace negociaciones con el presidente del Tribunal Superior en turno sin tomar en cuenta a los trabajadores.
Además, piden un cese al acoso que aseguran han sufrido por parte de jueces y magistrados locales, así como al consejero Andrés Linares, quienes supuestamente en las negociaciones de los últimos días les han dicho que si no regresaban a laborar los iban a sancionar.
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“Como ser humano, son condiciones pésimas para poderte desarrollar bien, en cuanto a que tú puedas dar un 100 % de ti, porque realmente no cuentas con las instalaciones adecuadas para hacer ese trabajo. No es posible que no te den las herramientas. Yo estoy ya para irme jubilada, pero quería continuar un ratito. Digo, bueno, mientras yo tenga vida y salud, podemos hacer trabajo, porque a mí me encanta mi trabajo, pero realmente, con todo esto que se está viviendo, pues nos están orillando a salir”, añadió la trabajadora.