Alfredo Maza · 3 de julio de 2025
El paro de labores en el Poder Judicial de CDMX, que inició el 29 de mayo de 2025 en demanda de un aumento salarial, mantiene en parálisis la justicia en la capital del país, afectando sobre todo los casos en materia de derecho familiar.
Casos que tienen que ver con divorcios, pensiones alimenticias, demandas de alimentos, guardia y custodia, y hasta de violencia intrafamiliar, se mantienen en suspenso desde que iniciaron las protestas de las y los trabajadores del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJ-CDMX).
“Es un ingreso aproximado, diario, de entre 10 mil o 20 mil personas. Y no te exagero. Antes había 40 juzgados. El año pasado las autoridades extinguieron 11 juzgados. Esos 11 juzgados tenían dos secretarías, la A y la B, y cada secretaría manejaba aproximadamente, en expedientes activos, entre mil 500 y dos mil por secretaría”, asegura la abogada litigante Martina Cruz, que cuenta con más de 40 años de experiencia en derecho familiar, en entrevista con Animal Político.
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A pesar de reconocer que las personas usuarias del sistema de justicia son las más afectadas, junto con las y los abogados que cada día pierden sus honorarios por no avanzar o resolver los asuntos, tanto Martina como otras litigantes se dicen a favor del paro de labores, pues reconocen que las y los trabajadores enfrentan “condiciones inhumanas nunca antes vistas”.

Tal es el caso de Juana Leticia Velasco Flores, abogada postulante especialista en materias familiar, civil y penal, quien asegura que las y los trabajadores están en todo su derecho de haber solicitado el aumento de un 10 % en el salario base y un 5 % sobre prestaciones extraordinarias.
“Porque son personas que tienen jornadas de trabajo larguísimas. Llegan a los juzgados a las 7 de la mañana, de lunes a lunes, y salen 10 u 11 de la noche la mayoría de los empleados de base. Son condiciones infrahumanas en las que trabajan, sobre todo en los juzgados familiares”, señala.
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Desde su despacho al sur de la Ciudad de México, la licenciada Martina Cruz no tiene reparo en describir uno a uno los casos que tenían en sus manos, a punto de resolver, y que se vieron afectados a raíz del inicio de las protestas en el TSJCDMX.
“Estaba muy contenta porque en esa semana (la del inicio del paro) uno de mis expedientes se fue a sentencia. Y es que para que te dicten una sentencia de un divorcio incausado -donde no hay hijos ni bienes, sólo la disolución del vínculo matrimonial- es relativamente sencillo. Bueno, pues ahí ya no me dictaron ninguna sentencia, tengo que esperar”, explica.
En otro ejemplo, la abogada Martina Cruz explica el caso de una mujer que la buscó hace unas semanas para demandar que el padre de su hija, de un año, le daba al mes solo 100 pesos para su manutención y cuidado, que solo subió a 200 pesos al mes después de intentar negociar con él.

“¿Tú crees que una criatura de casi un año de edad vive con 100 pesos o con 200 pesos al mes? Entonces, ya tengo preparada mi demanda de alimentos, guarda y custodia, pero no la puedo ingresar. ¿Por qué? Porque están cerrados los juzgados. Yo puedo mandar a la señora a que vaya a una comparecencia de alimentos en donde no requiere abogado, aunque pierdo yo porque entonces no me va a pagar a mí y se le va a ir la carga a la defensoría de oficio. ¿Pero qué pasa con los defensores de oficio? Los locales también están en huelga, están en paro, pero los del tribunal tampoco pueden trabajar porque está cerrado”.
—¿Y en estos 40 años usted había afrontado alguna situación similar en cuanto a la función del Poder Judicial local?—, se le pregunta.
—No, jamás. Esto es inédito. Además, déjame decirte: esto que les están haciendo a los trabajadores es lo peor que ha pasado. Jamás en la historia jurídica de este país había sucedido lo que está sucediendo […] La carga de trabajo es impresionante. Ahora, si me preguntas tú, ¿usted está en contra del paro de los trabajadores? No, al contrario. O sea, sí me afecta a mí y afecta a mis clientes […] Pero lo peor es la apatía de las autoridades”—, responde.
“Ahora, del viernes de esta semana a la otra es el último día de labores. El 15 de julio salimos de vacaciones y luego regresamos el 1 de agosto. Y entrando, ya nada más van a estar como 20 días los jueces anteriores, porque el 1 de septiembre entran los disque nuevos. Vas a ver qué desgarriota se va a hacer”.
La licenciada Juana Leticia Velazco, que actualmente litiga en temas familiares, civiles y penales, pero que trabajó en el TSJCDMX durante 35 años, asegura que otras de las materias que están siendo mayormente afectadas por el paro de labores en el Tribunal Superior de Justicia es la materia civil.
Esta se encarga de asuntos como hipotecas, contratos de arrendamiento, otorgamiento y firmas de escrituras, y rescisión de contratos, entre otras problemáticas de la ciudadanía.
“Por ejemplo, ahorita estoy llevando un asunto en materia de arrendamiento en el cual ya se dictó una sentencia hace dos meses para hacer un lanzamiento (desalojo de un inquilino por faltas en el contrato de arrendamiento). Nosotros teníamos cita con el actuario a efecto de constituirnos en el domicilio y poder efectuar el lanzamiento, pero empezó el paro. No hemos podido ni siquiera volver a contactar al actuario a efecto de que nos dé día y hora para ejecutar esa sentencia. ¿Cuál es el conflicto? Uno, el cliente está desesperado porque no ha podido recuperar su inmueble. Y dos, no nos han pagado porque no ha habido los resultados que él quiere ver”, señala.
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Incluso, explica, con la nueva implementación de la oralidad del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, “todos los asuntos debían ser más rápidos, pero lo anterior no ha sido así. Se siguen alargando muchísimo los asuntos”.
Por eso, al igual que Martina, la abogada Juana asegura que el tribunal nunca había enfrentado una historia así.
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“Han habido algunos paros de dos o tres días, pero nunca tan largos. De hecho, en dos ocasiones se habían tomado lo que era el servicio médico forense, actualmente el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (Incifo), para cerrarlo y no permitir que accedieran los cadáveres, por un aumento salarial, el cual de inmediato se les concedió, pero actualmente hasta ellos están en paro porque son unas condiciones pésimas las que ellos tienen, no tienen suministros, lo mismo que en el tribunal, le puedo decir que compran la papelería ellos para imprimir los acuerdos”.

“Uno como litigante tiene que estarle poniendo al tanto al cliente de que todo sigue cerrado, [pero] tratamos de sensibilizarlos de que no es un movimiento por capricho de los empleados, porque además mucha gente que ha acudido a audiencia se da cuenta de las pésimas condiciones en las que trabajan y ellos mismos se dan cuenta del rezago que hay. Por eso que los empleados del tribunal, sea en cualquiera de las materias, familiar, civil, penal, arrendamiento, tienen todo el derecho en lo que están exigiendo. Han estado olvidados por muchos años”, agrega.
Ante esta situación, la abogada lamenta que las autoridades, desde la Presidenta de la República y la Jefatura del Gobierno de la Ciudad de México, están “insensibilizados a la carga de trabajo y a las necesidades que tiene el Poder Judicial local”. A pesar de no alcanzar un acuerdo, Claudia Sheinbaum y Clara Brugada pidieron a las y los trabajadores retomar sus labores.
“¿Qué les pediría? Que apoyen a los empleados. No entiendo por qué a los maestros les dieron el 9 % y una jubilación a menor edad y no pueden hacer un esfuerzo para darles el 2 % más y que quedará en 7 % el incremento salarial. No les están pidiendo mucho. Para la importancia que tiene en nuestra ciudad la impartición de justicia, no deberían de negarse”.