Redacción Animal Político · 6 de enero de 2026
El sacerdote José Filiberto Velázquez, conocido como padre Fili, salió de Guerrero tras recibir amenazas del crimen organizado, confirmó José de Jesús González Hernández, obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa.
“Nos preocupa mucho la situación del padre Filiberto, por eso se tomó la decisión de apartarlo del entorno inmediato donde pudiera estar en peligro”, señaló el religioso a medios de comunicación la tarde de este domingo 4 de enero, tras oficiar una misa.
De acuerdo con el obispo, ya no existían condiciones de seguridad suficientes para que el padre Fili continuara realizando su labor, a pesar de que desde octubre de 2023 cuenta con medidas del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, así como con protección de la Guardia Nacional, tras salir ileso de un ataque a tiros.

Velázquez, integrante del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello y de la Casa del Peregrino, se ha destacado por su labor en la defensa de los derechos humanos, el acompañamiento a víctimas de la violencia y la búsqueda de la paz entre grupos del crimen organizado en la región, como ocurrió en 2024, cuando fue mediador para una tregua entre Los Tlacos y Los Ardillos.
En ese sentido, el obispo González Hernández dijo que, como otros sacerdotes, el padre Fili “se ha involucrado mucho en la búsqueda de la reconciliación entre grupos, en acompañar a quienes no tienen voz, y eso tiene consecuencias. Cuando hay amenazas directas, incluso con escoltas, el riesgo sigue siendo alto”.
En diciembre, el padre Fili denunció que había una “campaña de señalamientos, informaciones descontextualizadas, rumores y mensajes” en su contra, en la cual lo acusaban de tener vínculos con “actores armados de la región”, lo que generaba un ambiente de hostilidad e inseguridad para su persona.

“Las publicaciones que hoy circulan carecen de pruebas. Me imputan de forma indirecta hechos delictivos. Dañan mi honor y mi buen nombre y, lo más grave, me colocan en una situación de riesgo real e inminente”, señaló en entrevista con El Sur.
Durante esa misma conversación, el sacerdote dio a conocer al medio guerrerense que se encontraba desplazado debido a amenazas en su contra, lo cual fue confirmado hace unos días por la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa.
Cabe destacar que, en octubre de 2025, la diócesis nombró al padre Fili como párroco interino en la iglesia de San Cristóbal, en la comunidad de Mezcala, luego del asesinato del sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada.