Redacción Animal Político · 7 de octubre de 2025
El obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, dio a conocer que se reunirá con los sacerdotes para reforzar los protocolos de seguridad, luego de que el sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada, quien fue reportado como desaparecido desde el pasado 4 de octubre, fuera localizado muerto en el municipio de Eduardo Neri.
Ante medios, el obispo reconoció que el hallazgo del cuerpo ha dejado “un sentimiento de confusión y profundo dolor” entre los sacerdotes y feligreses de la Diócesis.
Dijo que la prioridad es acompañar a la familia del sacerdote y a la comunidad parroquial, antes de continuar con el proceso judicial, pero que en este proceso evaluarán activar el protocolo con el que cuentan.

Dicho documento indica que los párrocos tienen que avisar a dónde van, a qué van, con quiénes van y la hora de su regreso.
Informó que entre las recomendaciones está que vayan acompañados y que no viajen de noche.
De acuerdo con el obispo, en los lugares con presencia del crimen organizado se podrían otorgar medidas de protección a los sacerdotes.
Asimismo, el obispo dijo que el padre Bertoldo no había manifestado recibir amenazas ni problemas relacionados con su labor pastoral.
“Nunca hubo amenazas hacia él, ninguna queja. Fue un hombre de silencio, dedicado a su servicio. Desapareció y lo encontramos sin vida”, dijo.

Este martes, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, dio a conocer que una de las hipótesis sobre el asesinato del sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada es que el agresor habría sido su propio chofer.
“Todo indica que él muere arriba de su camioneta, lo matan arriba de su camioneta. Iba a salir a dar misa y todo indica que es su propio chofer; estamos en búsqueda y apoyando a la fiscalía (de Guerrero) para la detención de esta persona”, señaló durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los obispos de México, a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano, lamentaron los hechos y exigieron a las autoridades una investigación pronta, exhaustiva y transparente que permita el esclarecimiento de los hechos y el castigo a los responsables.
Guerrero es uno de los estados más violentos del país: ocupa el sexto lugar en cuanto a homicidios dolosos, con 979 casos entre enero y agosto de este año, y se tiene registro de 4 mil 465 personas reportadas como desaparecidas o no localizadas, de acuerdo con datos oficiales.