Joaly Serrano / Zona Franca · 23 de mayo de 2026
En Guanajuato hay más mujeres que hombres estudiando en la universidad. Según datos de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG), durante el ciclo escolar del 2024-2025 se registraron aproximadamente 123 mil 896 alumnas y 105 mil 576 alumnos, es decir, del total de estudiantes universitarios, el 53.99% son mujeres.
Pero no ha sido un camino fácil; en México, no fue hasta finales del siglo XIX que las mujeres pudieron ingresar a la universidad.
La primera mujer en titularse debido a su experiencia fue Margarita Chorné y Salazar; en 1886 recibió un certificado como odontóloga. Sin embargo, la primera mujer en obtener un título tras cursar una carrera universitaria fue Matilde Montoya Lafragua, quien, a pesar del machismo, en 1887 se recibió como médica cirujana gracias a un decreto especial del presidente Porfirio Díaz.

En cambio, la Universidad de Guanajuato, fue hasta 1945 que tres mujeres ingresaron a la escuela de medicina, pero solo Consuelo Gutiérrez García logró titularse, convirtiéndose en la primera en hacerlo; además se graduó con mención honorífica.
Ahora, 80 años después, en la División de Ciencias de la Salud campus León, las mujeres son mayoría, representando el 57.01% del total de la matrícula.
Sin embargo, aunque hay un avance en el acceso a la educación, aún hay un área de estudio rezagada para las mujeres. De acuerdo con los mismos datos de la Secretaría de Educación de Guanajuato, las mujeres predominan en el área de administración, ciencias sociales y logística, mientras que en tecnologías de la información, automatización o manufactura aún hay más presencia de hombres.
Por ejemplo, en la Universidad Politécnica de Guanajuato (UPGTO), la brecha de género es muy evidente, pues en la Licenciatura de Ingeniería Automotriz, solo el 15.24% de los estudiantes son mujeres, mientras que en la Licenciatura en Administración son mayoría, con un 68.13%.
Esta tendencia también es visible en la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato (UVEG), ya que en el área de administración y negocios hay más participación de mujeres con un 60.23%, pero en Tecnologías de la Información y la Comunicación, son minoría, puesto que solo representan el 24.66% de la matrícula.
Viridiana, estudiante de décimo semestre de Ingeniería de Software, eligió esta carrera sin pensar si sería una minoría, desde niña en el ciber de sus padres le llamaban la atención las computadoras, siempre le iba bien en la materia de computación, y cuando llegó la hora de elegir carrera, no dudó. Ahora está a punto de convertirse en ingeniera.
Sin embargo, en su camino se ha encontrado con profesores machistas, que han hecho comentarios sobre que las mujeres no pertenecen a las aulas y deberían estar en sus casas, y aunque al principio fue intimidante estar en un salón lleno de hombres, a los que le costaba entender su dinámica, poco a poco fue encontrando personas que la apoyaban y se convirtieron en su familia.
“Un profe dijo que las mujeres debían de estar en casa, o sea, que el rol de las mujeres era ese, estar en casa no estar estudiando y recuerdo que, cuando hacía esos comentarios, justo pues yo era la única mujer entre todos los hombres y todos se me quedaban viendo. La verdad es que no reaccioné porque pues era la única mujer entre tanto hombre”, comentó Viridiana estudiante de ingeniería.
Muchas veces sintió la presión de no equivocarse, de ser excelente, porque en ocasiones cuando era la única mujer en el salón, sabía que si fallaba, muchos podían pensar que lo hacía porque era mujer. Pero en medio de la presión logró ganar reconocimientos por su buen promedio, y no ha sido la única; siempre hay una chica que gana este premio.
“Sobre todo cuando era la única mujer, sí sentía esa presión de no fallar o no ser la mujer que fallaba dentro de todos los hombres”, señaló Viridiana.
Desde su perspectiva, en comparación a otras épocas, ya existe más inclusión para las mujeres en este sector. Sin embargo, el problema del acoso hacia las alumnas sigue siendo ignorado; ha escuchado de quejas que se han hecho, pero no ha habido cambios. Al parecer es un problema que no excluye a ninguna institución.

“Que las instituciones o bueno por ejemplo mi plantel tomara en serio las quejas o sea, creo que no ha sido una vez, sí han sido un par de veces que se han reportado a profesores que acosan o se ha reportado incomodidades con compañeros y yo no he visto gran cambio, entonces eso sí sería algo importante”, manifestó la estudiante de ingeniería.
Para que la matrícula en estas carreras siga aumentando, Viridiana cree que deben visibilizar más a las mujeres en la tecnología, pues lamenta que se hable más de los hombres. También opina que es importante tomar en serio las quejas de las estudiantes que sufrieron acoso, para que estos actos ya no se repitan.
El subsecretario de Educación Media Superior y Superior, Aldelmo Emmanuel Reyes Pablo informó que hubo un incremento en la matrícula de mujeres en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), ya que en 10 años creció un 71% según datos de la SEG
Pero a pesar del avance, la brecha de género continúa, porque como se mencionó anteriormente, sigue existiendo mucha más presencia de hombres en este tipo de carreras.
En el estado de Guanajuato, según se explicó en la entrevista, se implementan programas de orientación vocacional desde la infancia, en los cuales se hace un especial énfasis en las niñas para que sepan que pueden estudiar lo que quieran. Además de programas como Mujeres en la Ciencia o Mujeres STEM, en los que se prioriza la participación femenina.
Te podría interesar: Gobierno plantea recorte a la UNAM en Presupuesto 2025; fue “un lamentable error”, dice Hacienda
Aldelmo menciona que esta brecha es parte del contexto cultural, pero reconoce que la educación es un instrumento para erradicarla. También agrega que la solución no es dar más incentivos a las mujeres sino propiciar que todos tengan las mismas oportunidades, así que lo que buscan es un trato igualitario para hombres y mujeres.
“Es una realidad que esta brecha que venimos cerrando, digamos, no surge en las escuelas; es una brecha que existe en nuestro contexto cultural, pero que las escuelas sí son uno de los principales mecanismos que están trabajando para cerrarla […] Nosotros lo que tenemos que provocar no es que realmente haya más incentivos, sino que el piso sea parejo en todos los criterios”, señaló el subsecretario.
Sobre los retos a los que se enfrentan las mujeres, Aldelmo dijo que desde la educación se garantiza que todas se sientan seguras en las instituciones educativas con ayuda de protocolos que disminuyen la violencia de género, sin embargo, acepta que aún hay retos en los que siguen trabajando.
“Tenemos que trabajar mucho con nuestros profesores, con los propios estudiantes, directivos, tener sistemas que sean eficientes para atender cualquier tipo de violencia por mínima que sea. Sí hay muchos retos, pero estamos trabajando en ellos”, mencionó.
Estas cifras son el recordatorio de que gracias a siglos de lucha, las mujeres pueden estudiar en la universidad y ahora son mayoría. No obstante, también demuestran que aún hay áreas que requieren atención, pues existe poca participación femenina. Esto provoca un rezago que puede limitar a la sociedad al haber menos diversidad de perspectivas, las cuales son necesarias para progresar.