Redacción Animal Político · 20 de agosto de 2024
Un estudiante de bachillerato de 16 años fue herido de bala durante un enfrentamiento entre militares y presuntos delincuentes en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
El estudiante de bachillerato, identificado como Armando, se encontraba en su trabajo cuando recibió tres impactos de bala. De acuerdo con el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, que acompaña el caso, el joven quedó atrapado entre los militares y los presuntos delincuentes.
“El estudiante de bachillerato resultó lesionado aproximadamente a las 20:00 horas, al quedar atrapado en medio de una persecución en el crucero de Carretera Aeropuerto y Héroe de Nacataz, entre personal del Ejército Mexicano y los ocupantes de una camioneta pick up que terminó varada en las vías del ferrocarril”, dio a conocer el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo.
De acuerdo con testigos, los militares no auxiliaron al joven y huyeron del lugar sin dar parte a las autoridades.
En el lugar también se encontraban compañeros de trabajo del joven, quienes se aproximaron para ayudarlo y llamar a sus familiares.
Alma Karina Gallardo, madre del menor de edad, acudió al lugar de los hechos y llevó a su hijo a la Unidad de Medicina Familiar número 76 del IMSS; sin embargo, personal de guardia le dijo que no podían atenderlo por no contar con personal médico especializado.
Después lo llevó al hospital General de Zona Número 11 del IMSS, donde también le negaron el servicio bajo el argumento de que su cartilla como derechohabiente no estaba vigente.
La familia de Armando terminó llevándolo a un hospital privado, por lo que ahora solicitan apoyo al presidente Andrés Manuel López Obrador, así como al gobernador de la entidad y al Ejército.
“El Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, que acompaña el caso a petición de la señora Alma Karina Gallardo, solicita al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, al Gobernador de Tamaulipas, Américo Villareal Anaya y al propio Secretario de la Defensa Nacional, (SEDENA), Luis Crescencio Sandoval González, para que ayuden económicamente a la familia del menor Armando y se hagan cargo de sus gastos médicos hasta su total recuperación”.
De acuerdo con la madre del joven, los gastos hospitalarios ascienden a más de 200 mil pesos debido a que Armando fue sometido a una cirugía de emergenciam pues la bala entró por el glúteo y salió por el abdomen perforando los intestinos.
Finalmente, el Comité hizo un llamado al fiscal de Tamaulipas, Irving Barrios Mojica, para que ordene al personal del Ministerio Público y de la Policía de Investigación que dejen de hostigar a los familiares de Armando pues ordenaron peritajes de balística y Walker, intentando incriminarlo como agresor y no como víctima de los militares.

Esta no es la primera vez que el Ejército es acusado de disparar contra civiles en Nuevo Laredo. En mayo de 2023, un video reveló el momento en que militares presuntamente asesinaron a cinco civiles. El hecho ocurrió el 18 de mayo y el video muestra cuando una camioneta se impacta contra el muro de un supermercado cuya cámara de seguridad captó las imágenes.
Los militares sacan a los civiles del vehículo que previamente se estrelló con un muro y les quitan las armas que los hombres traían en el interior del vehículo.
A los sujetos los agrupan junto a un muro, en algunos momento se observa cuando los militares patean a los civiles y a algunos los arrastran hasta la pared, posteriormente les disparan. Cuatro murieron en el lugar y el quinto en el hospital.

De acuerdo con el texto Las Fuerzas Armadas: un poder letal, sin rendición de cuentas, de Causa en Común, el Ejército es una corporación propensa al uso de la fuerza letal, que opera sin protocolos para corroborar que ese uso de la fuerza se hace conforme a los principios de absoluta necesidad, legalidad, prevención, proporcionalidad y rendición de cuentas.
Sin más, por regla, en sus conteos oficiales y comunicados de prensa, las Fuerzas Armadas se refieren a estos hechos como “agresiones” que siguen un patrón sospechosamente idéntico: siempre se trata de un patrullaje de rutina emboscado con violencia, que resulta en una gran cantidad de agresores muertos y una menor cantidad de heridos o detenidos.