"Nos tenemos que bañar con la boca bien cerrada": familias enfrentan agua sucia en Guadalajara

Manu Ureste · 9 de octubre de 2026

"Nos tenemos que bañar con la boca bien cerrada": familias enfrentan agua sucia en Guadalajara

Susi de la Mora les pide a sus dos hijas, de 13 y 16 años, que se bañen con la boca cerrada. Desde hace dos o tres meses, cuenta, el agua que llega a su vivienda en Arenales Tapatíos, en Zapopan, sale entre café y amarillenta, con un olor que en los últimos días se ha vuelto más intenso.

“Ahora sí que si te bañas, no sabes si estás limpio o si sales más sucio de lo que entraste y apestando”, dice en entrevista con Animal Político.

En una fotografía que compartió con este medio, Susi muestra una botella de plástico transparente con agua que, según explica, acaba de salir de la llave de su casa. En la imagen, el líquido presenta una tonalidad amarillenta, como si fuera gasolina.

“Nos tenemos que bañar con la boca bien cerrada”: familias enfrentan agua sucia en Guadalajara
Habitantes de Guadalajara han difundido imágenes de agua que presenta un color negro o amarillento, con sedimentos y malos olores. Foto: Especial

La familia compra agua de garrafón para lavarse la cara, las manos y la boca. Para bañarse sigue utilizando la que sale de la llave, pero Susi asegura que el olor se extiende por la vivienda cuando alguien utiliza la regadera.

“Incluso cuando uno se mete a bañar, toda la casa huele por los vapores del agua sucia. Es insoportable”.

Su testimonio se suma a las denuncias por la mala calidad del agua en el área metropolitana de Guadalajara. En los últimos días, habitantes de distintas colonias han difundido imágenes de líquido negro o amarillento, con sedimentos y malos olores. El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) reconoció que recibe agua con olor y color desde la presa Las Pintas, a través del sistema antiguo de abastecimiento.

Agua de garrafón para la higiene diaria

En casa de Susi, el problema también alcanza a la ropa.

“Lavamos la ropa y también huele horrible. Tienes que echarle casi toda la botella de suavizante para que no apeste”, cuenta.

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La vecina compara el olor con el de agua estancada y la materia fecal.

Sus hijas van a la escuela y realizan actividades físicas, por lo que necesitan bañarse diariamente. Susi les insiste en evitar que el agua entre en su boca y en utilizar la de garrafón para lavarse las manos antes de comer y los dientes después. 

“Acá nos tenemos que bañar con la boca bien cerrada”, insiste.

Comprar agua representa un gasto adicional para la familia. Tampoco cuenta con un tinaco donde almacenar el agua que pudiera recibir de una pipa: explica que en su vivienda el suministro llega directamente de las tuberías a las llaves y por eso ni ella, ni los vecinos, pueden organizarse para comprar pipas. 

Susi afirma que no ha recibido una explicación directa de alguna autoridad sobre lo que sucede en su colonia. Hasta ahora, dice, únicamente había escuchado por las redes sociales que el agua provenía de una presa contaminada.

“Nos tenemos que bañar con la boca bien cerrada”: familias enfrentan agua sucia en Guadalajara
En agosto pasado decenas de personas salieron a las principales avenidas de Guadalajara, Jalisco, para protestar por las condiciones del agua en la Zona Metropolitana. Foto: Cuartoscuro / Archivo

La respuesta oficial: menos suministro mientras realizan obras

El gobernador Pablo Lemus atribuyó el deterioro de la calidad del agua a descargas irregulares que llegan al canal y a la presa Las Pintas. El martes 6 de octubre anunció que dejarían de utilizar el agua de esa presa y del sistema antiguo de Chapala, una medida que implicará menos líquido disponible para distribuir en la ciudad.

Según el mandatario, la reducción será de aproximadamente 30 %. El SIAPA publicará el lunes 12 de octubre el listado de colonias sujetas a cortes o bajas de presión, que se aplicarían de manera rotativa durante periodos de dos a tres días por colonia.

El esquema tendría una primera etapa de seis meses, mientras concluyen el acueducto de desvío de La Calera y la ampliación inicial de la planta potabilizadora número 1 de Miravalle.

Aunque inicialmente anunció las primeras mejoras en 72 horas, este jueves Lemus precisó que el cambio generalizado en la zona metropolitana podría tardar entre dos y tres semanas.

También informó que envió al Congreso estatal una iniciativa para construir un acueducto sustituto Chapala–Guadalajara, con una inversión estatal anunciada de 18 mil millones de pesos, pendiente de aprobación. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Federación y estado trabajan en un acuerdo para dividir las responsabilidades de las obras destinadas a mejorar el abastecimiento.

Las quejas llegan a las calles

La inconformidad ha provocado bloqueos. El lunes 5 de octubre, habitantes de El Sauz y Lomas del 4 cerraron avenida Colón y Torres Bodet e interrumpieron el paso de la Línea 1 del Tren Ligero para exigir agua limpia.

Los registros de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco también muestran que las denuncias anteceden a esta semana: durante septiembre recibió 145 quejas por problemas de suministro o calidad del agua en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá.

Susi dice que tiene previsto participar en una protesta el domingo. Mientras tanto, su familia sigue comprando agua de garrafón para parte de su higiene diaria.

Al preguntarle si confía en que las autoridades resolverán el problema, responde tajante: “esto ya lleva mucho tiempo. La verdad no creo. Nos dicen que lo van a solucionar, pero pues hasta ahorita no se ha visto nada. Seguimos viviendo con agua sucia”.