Redacción Animal Político · 18 de mayo de 2026
La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Guerrero emitió fichas de localización para dos habitantes de la comunidad de Xicotlán, municipio de Chilapa, que desaparecieron tras los ataques registrado en la región de la Montaña Baja.
Florencio Rita Nava y Saturnino Bartolo Tlalcorral fueron vistos por última vez el 10 de mayo, día en el que se reportó la irrupción de un grupo criminal en esa comunidad.
Su desaparición ocurre a una semana de los hechos violentos en esa zona, donde ataques armados y el lanzamiento de explosivos con drones provocaron el desplazamiento de decenas de familias.
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De acuerdo con la ficha de búsqueda, Florencio Rita Nava tiene 36 años, es de tez morena clara, complexión delgada, ojos color café, pelo lacio y color negro, con bigote semipoblado y barba cerrada.

Mientras que Saturnino, de 30 años, es de tez morena clara, complexión delgada, ojos chicos color café y cabello lacio.

El Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) denunció una serie de ataques armados contra comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuetán, atribuidos a Los Ardillos, un grupo del crimen organizado que opera en la zona.
El CIPOG-EZ afirmó que el 9 de mayo se produjo el desplazamiento forzado de decenas de familias, quienes habrían salido de sus comunidades hacia otras localidades del propio sistema comunitario. Posteriormente, reportó que mujeres, niñas, niños y personas mayores quedaron refugiadas en una iglesia ante la continuidad de los ataques.
La organización señaló además que más de mil 300 personas habrían sido desplazadas en total durante los hechos recientes, con reportes de personas heridas y familias enteras en movilidad forzada.
Organizaciones civiles y autoridades comunitarias advirtieron que esta nueva ofensiva representa el punto más crítico de una crisis de violencia que lleva más de una década en la región, impulsada por el interés del crimen organizado en controlar rutas hacia la Montaña Alta y la Costa, y que ha encontrado resistencia en las guardias locales.
Las cifras de la policía comunitaria de la zona, Concejo Indígena Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ), elevan a más de ocho centenares, el número de personas de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán que tuvieron que dejar sus casas y comunidades a causa de los ataques.