Animal Político · 23 de junio de 2026
Que Petróleos Mexicanos (Pemex) sustituya ocho kilómetros de ductos dañados y realizar un estudio para determinar los impactos ambientales que provocaron los recientes derrames petroleros tras la fuga en la refinería Antonio Dovalí Jaime en el municipio de Salina Cruz, Oaxaca, son algunas de las demandas que realizó este martes el presidente municipal del puerto, Daniel Méndez Sosa.
En lo que va del año, se han presentado al menos dos incidentes en esta refinería: el incidente ocurrido el 11 de mayo dejó cinco trabajadores heridos y uno fallecido; y el más reciente, el pasado 9 de junio, provocó un derrame.
De acuerdo con Méndez Sosa, durante este mes, en media docena de colonias de Salina Cruz, un ducto de 16 pulgadas derramó combustóleo en calles y solares, se filtró al suelo y Pemex mostró una reacción tardía para contener el producto y sigue sin remediar los daños.

Señaló que los ductos están en pésimas condiciones y presentan escurrimientos, por lo que urgió a Pemex a cambiar los ductos.
Las autoridades municipales continúan inspeccionando la zona para determinar el alcance del daño ambiental y exigir la rehabilitación de las zonas impactadas.

Pemex informó que se trató de una “pérdida de contención en ducto de combustóleo” y precisó que, tras detectarse el problema, se implementaron de manera inmediata las medidas institucionales de atención a emergencias.
“De manera inmediata, la institución activó los protocolos institucionales de atención a emergencias, suspendió la operación del sistema de transporte para depresionar la línea afectada y así mitigar el flujo del hidrocarburo”, indicó.
Pemex agregó que trabajadores especializados fueron enviados al sitio para realizar las labores de atención y control de la fuga, con el respaldo de distintas corporaciones de seguridad y auxilio.