Redacción Animal Político · 6 de marzo de 2025
En la Ciudad de México (CDMX) se inició un programa de chatarrización que tiene como objetivo retirar la mayor cantidad posible de automóviles abandonados en las calles comenzando este 2025 y extendiéndose hasta el 2030.
Para ello, el secretario de Seguridad Ciudadana (SSC), Pablo Vázquez Camacho, informó que se compraron 18 grúas de tránsito con el dinero obtenido de los desechos obtenidos por el programa, el cual tuvo su primera edición en 2019.

Además, señaló que se espera poder adquirir una grúa más con los resultados de la chatarrización de enero de 2025.
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De acuerdo con la jefa de Gobierno, Clara Brugada, 31 mil 974 vehículos entraron al programa de chatarrización entre el 2019 y febrero de 2025. En los próximos días se destruirán 691 autos compactos y 2 mil 780 motocicletas, cuyos desechos serán vendidos.
En caso de conozcas o veas algún automóvil abandonado en las calles de la Ciudad de México, puedes realizar un reporte con las autoridades. Para hacerlo deberás compartir la ubicación del vehículo que consideres que está abandonado, sus señales particulares y, de ser posible, fotografías que respalden el reporte a alguno de los siguientes medios de contacto:
Una vez hecho tu reporte agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana revisarán la denuncia y procederán si lo consideran pertinente.
De acuerdo con la directora general de aplicación normativa de tránsito en la SSC, Beatriz Valdez Vázquez, una vez que las autoridades reciben el reporte se instruye a un agente de tránsito para que revise que el vehículo denunciado cumpla con las características de auto chatarra o abandonado.
En caso de que cumpla con lo señalado se coloca un apercibimiento, en el que se le avisa al dueño que debe resguardar su automóvil en un máximo de tres días hábiles.
Aquellos automóviles que no sean resguardados son llevados a uno de los 26 depósitos vehiculares de la Ciudad de México. Una vez hecho esto, la Secretaría de Finanzas coloca apercibimientos en periódicos y edictos para que su dueño acuda por su auto y lo libere.

Los vehículos que no son reclamados entran en un proceso de aproximadamente cinco meses para que los depósitos vehiculares realicen la compactación y chatarrización del auto.
Finalmente, la Secretaría de Finanzas pone a la venta el residuo ferroso y la ganancia se reinvierte. En los últimos periodos se han adquirido grúas que apoyan a las labores de tránsito y del propio programa de chatarrización.