Redacción Animal Político · 21 de mayo de 2026
Florencio Ramos Sánchez, esposo de Blanca Adriana, reportada como desaparecida desde el 18 de mayo, tras acudir a una cita en una clínica donde se realizaría un procedimiento estético, confirmó que el cuerpo hallado sin vida en el municipio de Atltzayanca, Tlaxcala, es el de su esposa.
Ante medios, dijo que las autoridades confirmaron su identidad y que por el momento se encuentra realizando los trámites correspondientes.
Lee: Localizan cuerpo con características similares a las de Blanca Adriana, desaparecida en Puebla
“No es lo que hubiéramos querido, hubiéramos querido encontrarla con vida, pero no fue así”.

Asimismo, exigió que el caso no quede impune, se investigue lo que pasó y se castigue a los responsables.
Por la mañana, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) informó sobre el hallazgo de una mujer sin vida en Atltzayanca, Tlaxcala, la cual presentaba características físicas, vestimenta y un tatuaje coincidentes con los de Blanca Adriana.
Te puede interesar: Sin registro oficial: las muertes por cirugías plásticas en México
Blanca Adriana fue vista por última vez el pasado lunes tras acudir a la Clínica Detox, en la zona de Zavaleta, en Puebla, para una valoración previa a un procedimiento de eliminación de grasa abdominal, lo que derivó en una denuncia de no localización.
De acuerdo con el hijo de Blanca Adriana, tras permanecer en el lugar, su papá salió del inmueble por indicaciones del personal, quien le pidió que fuera comprar una faja para utilizarla en ese momento. Al regresar, la clínica ya se encontraba cerrada.
Después de que no le abrieron a su papá y no hubo ninguna respuesta, llamaron a la policía.

Posteriormente se dio aviso a las autoridades y se inició la carpeta de investigación correspondiente, además de activarse la ficha de búsqueda emitida por la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Puebla.
Como parte de las investigaciones, la FGE confirmó también la localización de un vehículo en el que presuntamente se habría trasladado a la víctima, así como la identificación de personas señaladas como posibles involucradas en los hechos, entre ellas una doctora y su hijo, quienes han sido mencionados en el curso de las indagatorias.