Redacción Animal Político · 2 de mayo de 2024
La Unificación de Colectivos de Familiares de Personas Desaparecidas en Ciudad de México emitió su postura tras el hallazgo de un presunto crematorio clandestino entre las alcaldías de Iztapalapa y Tláhuac y reprobó el maltrato y revictimización que recibieron algunas madres buscadoras de la capital.
A través de un comunicado, colectivos de búsqueda de la CDMX señalaron que “no comparten las prácticas de revictimización” entre personas que han sufrido las consecuencias del delito de desaparición.
“No aceptamos ninguna descalificación ni de personas con opiniones en lo particular, ni de funcionarios públicos que busquen minimizar nuestro trabajo. Aquí y en todo el país, las palas pesan lo mismo para cada familiar de una persona desaparecida”, dijeron.
La postura de los colectivos ocurre luego de que este jueves el jefe de Gobierno, Martí Batres, y el presidente Andrés Manuel López Obrador se refirieran al hallazgo como “un montaje frustrado” y como un intento del bloque conservador de traficar con el dolor humano.
También consideraron como una “mala práctica” la participación de la buscadora de Sonora, Ceci Flores, en acciones de búsqueda en CDMX al desconocer las dinámicas que colectivos tienen en la capital.
“Vemos como una mala práctica, de cualquier buscadora a introducirse a búsquedas dentro de contextos desconocidos, contextos que tienen su propia dinámica y que, al entrar sin consideración ni análisis, puede generar trasformaciones en el entorno, que a las buscadoras locales les puede entorpecer su trabajo y alterar las dinámicas de los espacios de posible hallazgo, por eso somos cuidadosas en exigir medios y condiciones de seguridad ante entornos de mucha violencia social”.

En su comunicado, el grupo de colectivos reconoció que todas las personas tienen el derecho de buscar a sus familiares “a lo largo y ancho de la República” e indicó que el proceso de unificación nacional es la respuesta a la necesidad de tejer lazos de solidaridad, comunicación y seguridad para poder encontrar a desaparecidos y regresarlos con sus familias.
Las buscadoras reprobaron los señalamientos en su contra y consideraron que estos estigmatizan el trabajo que hacen. También hicieron un llamado a las colectivas y a familias buscadoras a no permitir ser tratadas como “botín político”.
“A todas las familias buscadoras a no permitir ser tratadas como botín político, no somos ingenuas sabemos que han intentado usar nuestra lucha con intereses políticos. Como lo dijimos en el “Comunicado de Unificación” somos un movimiento apartidista y solo dialogaremos con las autoridades que tienen la obligación de resolver con debida diligencia, justicia y verdad nuestros casos”.

En el pronunciamiento también expresaron un extrañamiento por el desplegado de la Fiscalía de CDMX sobre el supuesto crematorio y consideraron que solo dejan ver sus “practicas simulatorias ante un suceso mediático” pues en otras ocasiones no actúan con celeridad.
“El pasado mes de febrero que sí tuvimos hallazgos de elementos óseos en zona del Ajusco no tomaron medidas con este nivel de respuesta y velocidad, incluso, el proceso ha sido muy lento y se ha complicado el poder seguir trabajando en esa zona”.
Denunciaron que la Fiscalía no suele generar esas operatividades en otros casos y esperan que esto sea un precedente para las atenciones cuando den a conocer hallazgos.
La activista sonorense solicitó la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tras el hallazgo de un presunto crematorio clandestino en la Ciudad de México, dijo a Animal Político que el objetivo es solicitar que acudan al lugar donde, según la Fiscalía capitalina, se encontraron restos óseos de origen animal.
En redes sociales compartió un documento sobre su solicitud a la CIDH y escribió “México merece que se hagan públicos los estudios de genética que le practicaron a las cenizas en 2 horas”.
También cuestionó “¿por qué debía ser diferente esta vez?”, luego de que Martí Batres, jefe de Gobierno de la CDMX, dijera que el hallazgo del presunto crematorio se trató de un “montaje frustrado”.