Karla Quintana / Raichali · 7 de marzo de 2026
La diputada Edith Palma Ontiveros, de la bancada de Morena, presentó ante el Congreso del Estado de Chihuahua una iniciativa para se declare el 1 de marzo como el “Día de la Educación Indígena en México”.
La propuesta, dirigida al Congreso de la Unión, busca visibilizar los retos históricos de la educación en lengua materna, fomentar la preservación de las lenguas originarias y promover mejoras en la infraestructura y en la calidad del servicio educativo en comunidades indígenas, explicó la legisladora.
En paralelo, se presentó en Chihuahua un decreto local que establece la misma fecha como “Día Estatal de la Educación Indígena”, a fin de promover acciones institucionales, inversión en infraestructura, capacitación docente y preservación de las lenguas originarias.
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La iniciativa también busca reforzar el reconocimiento institucional de la educación intercultural y garantizar que niñas, niños y jóvenes indígenas puedan acceder plenamente a la educación en su propia lengua.
La propuesta plantea que la fecha sea reconocida de manera oficial y que sirva como base para promover acciones concretas, como mejorar las instalaciones educativas y asistenciales, garantizar la alimentación de los estudiantes, proveer materiales pedagógicos pertinentes, ampliar infraestructura y herramientas digitales, asegurar caminos de acceso a las escuelas y capacitar de manera continua al personal docente.

La educación indígena ha sido parte de una lucha histórica para garantizar el derecho de la niñez y la juventud a recibir educación en su lengua materna y con visión intercultural, indica la congresista en su iniciativa.
“Un día que, en el país, las y los trabajadores de este servicio educativo conmemoramos un acontecimiento de gran relevancia en el devenir de una lucha centenaria para lograr que se garantice el derecho a recibir educación en lengua indígena y con visión intercultural a la niñez y la juventud de este sector social”, subraya.
La iniciativa también incorpora la perspectiva de los maestros indígenas:
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“Las y los maestros indígenas, como todas y todos los maestros de México, no luchamos solo por nosotros, o por los beneficios que laboralmente podamos alcanzar; aspiramos a tener para la niñez y la juventud indígena un mejor sistema educativo que respete y garantice el acceso pleno al derecho a la educación en nuestra lengua”.
El decreto establece que la fecha se conmemore de manera institucional y que las autoridades educativas coordinen actividades en las distintas regiones del estado, con el objetivo de reforzar la preservación de las lenguas originarias y mejorar la calidad del servicio educativo indígena.
Aunque el 1 de marzo ya se conmemora en algunos espacios educativos del país, actualmente no existe un decreto federal que la reconozca formalmente dentro del calendario cívico nacional.
De acuerdo con el documento legislativo, esta fecha marcó el inicio formal del servicio de educación indígena en México, al establecer un programa de capacitación para promotores culturales y maestros bilingües que atendían a niñas y niños indígenas en su lengua materna.

Este hecho representó un cambio en la política educativa federal, en un contexto histórico en el que la enseñanza dirigida a pueblos originarios se había caracterizado por procesos de castellanización y homogeneización cultural.
Como parte del mismo planteamiento, la diputada también presentó una iniciativa a nivel local para declarar el 1 de marzo como “Día Estatal de la Educación Indígena en Chihuahua”.
En la iniciativa local se destaca que la educación indígena representa:
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El decreto estatal también resalta la importancia de fortalecer la inversión en la educación indígena, incluyendo recursos para mejorar las instalaciones educativas y asistenciales, garantizar la alimentación adecuada de las y los estudiantes, proveer materiales pedagógicos pertinentes, ampliar la infraestructura y herramientas digitales, asegurar el acceso a las escuelas mediante caminos adecuados y promover la capacitación continua del personal docente.
Todo ello con el fin de avanzar en la preservación de las lenguas originarias y mejorar la calidad del servicio educativo indígena a pesar de los retos que enfrenta el sistema.