Redacción Animal Político · 8 de septiembre de 2025
El Gobierno de la Ciudad de México arrancó con el Programa Integral de Atención a las Palmeras, con el objetivo de controlar la epidemia fitosanitaria que afecta a miles de palmeras canarias en la capital, muchas de las cuales se encuentran en riesgo por enfermedades incurables.
Durante un evento en la colonia Narvarte Poniente, alcaldía Benito Juárez, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó que de las cerca de 15 mil palmeras canarias presentes en la ciudad, nueve mil presentan síntomas declinantes letales, provocados por hongos y microorganismos que afectan sus hojas, troncos y raíces.
“El 86 % de estas especies se encuentran en las alcaldías centrales y hoy representan un riesgo para la seguridad de la ciudadanía”, subrayó Brugada Molina.

Ante la imposibilidad de revertir el deterioro de estas palmeras —una especie originaria de las Islas Canarias, introducida a México a inicios del siglo XX—, el programa contempla el retiro inicial de mil 500 palmeras en estado terminal antes de que concluya el año. Estos ejemplares serán sustituidos por árboles nativos adecuados al clima de la ciudad, para el disfrute de la población y el fortalecimiento de la biodiversidad.
“Queremos que donde antes había palmeras muertas, ahora florezcan árboles majestuosos que nos ayuden a combatir la isla de calor y fortalezcan la biodiversidad”, declaró la mandataria capitalina.
Entre las especies que se plantarán destacan el duraznillo, olmo, ébano, guamúchil, cedro, sicomoro, tejocote, frijolillo (colorín), arrayán de la fruta y el astronómica, seleccionados por su adaptación al clima de la ciudad y bajo impacto en el pavimento urbano.
Durante la presentación, la secretaria del Medio Ambiente de CDMX, Julia Álvarez Icaza Ramírez, destacó que el programa responde a una demanda ciudadana “muy sentida”, particularmente en alcaldías como Benito Juárez, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Coyoacán, donde se concentra el mayor número de palmeras afectadas.
“Este programa no sólo consiste en el retiro de las palmeras, sino en su sustitución por árboles nativos. Estamos comprometidos con reverdecer la Ciudad de México”, señaló la funcionaria durante su intervención.
Álvarez Icaza detalló que la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) desplegará un equipo de 120 especialistas, entre biólogos, dictaminadores, podadores y trepadores profesionales, así como 25 vehículos especializados, incluyendo minicargadores, destoconadoras y grúas de gran tonelaje.

Por su parte, el secretario de Obras y Servicios de la capital, Raúl Basulto Luviano, destacó la coordinación interinstitucional para ejecutar las labores de retiro con seguridad y eficiencia.
“Este es uno de los trabajos más complejos que realizamos, ya que requiere personal capacitado y estrategias específicas para garantizar la seguridad en el retiro de estas palmeras de gran altura”, dijo Basulto.
La Secretaría de Obras destinará 70 trabajadores, 33 vehículos y equipo especializado para el retiro de troncos y restos vegetales. Además, la madera de las palmeras será reutilizada para la elaboración de muebles urbanos que serán colocados en parques y espacios públicos de la ciudad.
Durante la ceremonia se realizó el retiro simbólico de una palmera afectada y la posterior plantación de un olmo de más de tres metros de altura, en sustitución del ejemplar enfermo. De acuerdo con las autoridades, este programa representa el compromiso de la ciudad con una reforestación planificada y consciente.

“Las palmas nos dieron sombra y belleza durante décadas, pero ahora debemos rendirles homenaje permitiendo que su lugar lo ocupen árboles que ayuden a sanar la ciudad”, concluyó Brugada Molina.
El programa de atención a las palmeras forma parte de una estrategia más amplia de reforestación urbana que contempla la creación de “manzanas verdes” y el cumplimiento de la meta de plantar “millones” de árboles, arbustos y plantas hacia 2030.