Redacción Animal Político · 5 de agosto de 2023
Una balacera en una cancha de futbol amateur en Tecpan de Galeana, Guerrero, dejó cuatro personas muertas el viernes por la noche. Uno de los fallecidos fue identificado como “el 90”, presunto líder criminal.
De acuerdo con los primeros reportes, una mujer ingresó a la cancha ubicada en la región de la Costa Grande de Guerrero y empezó a disparar. Entre los muertos está un menor de edad y la presunta agresora luego de que personas que escoltaban al supuesto líder criminal respondieran a la agresión.
Tras los hechos, la a Coordinación para la Construcción de la Paz en Guerrero informó que autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y de la Fiscalía General de Estado acudieron a la Unidad Deportiva en el municipio de Tecpan de Galeana para recabar los datos preliminares.
Sin embargo, mencionaron que parecía tratar de de un enfrentamiento entre grupos delictivos de la localidad.
En un comunicado, el gobierno municipal de Tecpan de Galeana condenó los hechos de violencia en la Unidad Deportiva donde perdieron la vida cuatro personas.
“Desde el primer momento se ha mantenido una estrecha comunicación con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Seguridad Pública, la Fiscalía General del Estado y diversas instituciones de gobierno para brindar paz a la población”.
Los acuerdos que existen entre los grupos criminales y autoridades de Guerrero son evidentes desde el momento en que no existe una estrategia real para contenerlos o frenarlos, coinciden organizaciones de derechos humanos ante los últimos hechos violentos ocurridos en la entidad.
En las zonas más violentas de Guerrero hay indicios que sugieren vínculos entre el poder político y grupos delictivos, porque, casualmente, ninguna operación policiaca funciona.
Por ejemplo, casos como el de Tierra Caliente, donde ocho de nueve alcaldes de la región son investigados por la Fiscalía General del Estado (FGE) por presuntamente participar en un bloqueo carretero para exigir la salida de la institución. Esto ocurrió en abril, después de una operación policiaca donde fueron decomisados 12 vehículos de lujo y de colección propiedad de los hermanos Jhony y José Alfredo Hurtado Olascoaga, líderes locales de La Familia Michoacana.
Los ediles de los municipios de Tierra Caliente son señalados por los propios pobladores de tener relación con La Familia Michoacana, organización que desde hace más de una década tiene operaciones en ocho de los nueve municipios: Arcelia, Pungarabato, Tlalchapa, Cutzamala de Pinzón, Tlapehuala, Ajuchitlán del Progreso, San Miguel Totolapan y Coyuca de Catalán.
En Zirándaro, el noveno municipio de la región, son otros los acuerdos.
Esta organización criminal fija los precios de los productos de la canasta básica y de otros productos y servicios como la cerveza, el refresco, el transporte público y materiales de construcción.