Redacción Animal Político · 7 de mayo de 2026
40 organizaciones que conforman la alianza ¿Ballena o Gas? rechazaron el decreto presidencial que habilita la entrada de cruceros al Puerto de Loreto, en Baja California Sur, pues pone en riesgo el hábitat de la ballena azul y a las economías locales, por lo que exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum revertir la decisión.
En un comunicado, las organizaciones señalaron que también genera un cambio sustantivo entre puerto de cabotaje por uno de altura.
“El decreto contraviene la vocación de la Bahía de Loreto como Parque Nacional y Patrimonio de la Humanidad; su programa de manejo como Área Natural Protegida expresamente menciona a los megacruceros y cruceros como una amenaza para la ballena azul”, detalló la asociación.
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Señalaron que son las mismas condiciones que han denunciado durante casi dos años contra los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) en el Golfo de California aplican a esta nueva disposición.
En ese sentido, las organizaciones ambientales y climáticas que han firmado llamaron a las autoridades a revertir “esta desatinada” e inconstitucional decisión.

“Los megacruceros acumulan una larga historia de impactos ambientales que destruyen el hábitat de las ballenas y las obligan a modificar sus patrones de conducta y migración. El ruido de estos gigantescos buques, de dimensiones similares a los buques metaneros, ensordece, desorienta y daña a las ballenas”.
Recalcó que dichos buques realizan la carga y descarga de agua de lastre, lo que significa que es agua que cargan en otras ubicaciones y que provee estabilidad en la navegación.
“Esta carga y descarga contamina gravemente los ecosistemas marinos e introduce especies invasoras que pueden tener consecuencias importantes”.
Añadió que la economía de la zona se verá afectada.
“Por si fuera poco, la evidencia económica también señala a la industria de megacruceros por sus impactos negativos en las economías locales. Loreto hoy depende del avistamiento de ballenas, de la pesca y de actividades de turismo a pequeña escala”, indicó.
Prosiguió: la llegada de cruceros modifica la economía local, desaparece o afecta de manera significativa las actividades independientes de las y los pobladores. Por estas razones, la población de Loreto se ha organizado para exigir la protección adecuada de sus sustentos de vida y de las ballenas azules.
92 casos de ballenas varadas se han registrado en la última temporada de reproducción en Baja California Sur, que abarca desde diciembre de 2024 a abril de 2025, de acuerdo con datos de la NOAA Fisheries (NMFS por sus siglas en inglés).

Según Francisco Javier Gómez Díaz, director del Museo de la Ballena en La Paz y miembro activo de la Red de Varamientos de BCS, no hay indicios de intervención humana en estas ballenas varadas. Muchas, probablemente, murieron en alta mar y fueron arrastradas por las corrientes costeras, precisó.
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Además, los registros detallan una disminución drástica en el número de avistamientos; una baja significativa en nacimientos; y un incremento preocupante de ejemplares en condiciones corporales deficientes, es decir, animales flacos, con reservas de grasa tan reducidas que, en ocasiones, los huesos se marcan bajo la piel. Expertos mantienen la hipótesis de que la disminución de alimento en el Ártico, producto de la pérdida de hielo marino, sumado a cambios en la temperatura del agua, influyó en el debilitamiento de las ballenas y en su muerte.
“Lo que hemos visto nos hace pensar que llegaron desnutridas, lo que las hizo mucho más vulnerables y propensas a vararse”, dice Lorena Viloria Gomorra, investigadora del Programa de Investigación y Monitoreo de Mamíferos Marinos (PRIMMA), indicó.