Proyecto Puente · 24 de octubre de 2025
El empresario citrícola, Javier Vargas Arias, fue asesinado este jueves a balazos en el municipio de Álamo Temapache, al norte de Veracruz.
El homicidio fue confirmado por el Gabinete de Seguridad federal en una publicación en redes sociales, en la cual además notificó que ya trabaja en colaboración con las autoridades locales “para el desarrollo de las investigaciones y detener a los responsables”.
De acuerdo con los primeros reportes, personas armadas lo atacaron en la vía pública y aunque fue trasladado al Hospital General del Álamo, perdió la vida.
Los agresores huyeron a bordo de una camioneta.
Hasta el momento ninguna autoridad se ha pronunciado por el homicidio del empresario dedicado a la venta de naranjas.
El municipio Álamo Temapache, la principal zona citrícola del país, actualmente enfrenta graves daños por las lluvias debido a que se perdieron miles de hectáreas de naranja, limón y mandarina tras el desbordamiento del río Pantepec y el derrame de hidrocarburos a causa de las lluvias.
El asesinato de Javier Vargas ocurre pocos días después del homicidio de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, Michoacán, y líder de la Asociación Nacional de Citricultores en México.
Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, fue localizado sin vida dentro de su vehículo en el camino que conduce a la comunidad Los Tepetates, en el municipio de Ocampo.
Su asesinato ocurrió en un contexto de protestas y denuncias constantes por extorsión: el pasado 14 de octubre, productores de limón se manifestaron para exigir mejores precios y apoyos gubernamentales. Desde 2023, los limoneros de la región han denunciado ser víctimas de cobros ilegales, lo que ha obligado a suspender labores en varias ocasiones.
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La situación en Apatzingán y Buenavista se ha agravado en los últimos años. En agosto de 2023, los productores denunciaron un incremento en el cobro de extorsiones, que pasó de 40 centavos a un peso por kilo de limón comercializado, provocando que las labores se detuvieran hasta garantizar la seguridad.
Esta situación se repitió en 2024 y volvió a presentarse en marzo de 2025, cuando la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán A.C. reportó que las empacadoras no reabrieron de manera normal debido a la violencia.

Tras los hechos fue detenido Rigoberto López Mendoza, presunto líder de una célula delictiva dedicada al cobro de cuotas y extorsión de citricultores en Michoacán.
De acuerdo con las autoridades, López Mendoza forma parte del grupo criminal Los Blancos de Troya, vinculado a Cárteles Unidos y en conflicto con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Un día después, el 22 de octubre, otra persona fue detenida, informó Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, durante su comparecencia ante el Senado.