Marcela Nochebuena · 21 de noviembre de 2025
La batalla para impedir la construcción de un estadio en el lugar que ocupaba un centro cultural en Tepic, Nayarit, ha escalado en los últimos días hasta derivar en la detención arbitraria del activista Isaac Cárdenas, quien fue liberado unos días después, pero aún enfrenta un proceso penal que implica, al menos por unos días más, arresto domiciliario.
Acusado de los delitos de faltas a la moral e incitación a la prostitución, recién liberado y en entrevista, explica que los cargos solo son un pretexto para perseguirlo por alzar la voz en contra de la construcción. Relata, además, que su detención ocurrió “casualmente” antes de una marcha que se había convocado por el caso de Carlos Manzo, y a muy poco tiempo de que se resolvieran los amparos en torno a la lucha de su colectivo, lo que le impidió entregar documentos.

La Ciudad de las Artes, cuenta el activista también conocido como “Chakin”, nació de un movimiento de resistencia contra la construcción de un estadio de futbol en un complejo artístico que incluía espacios de danza, teatro, música, áreas verdes y un skatepark. Luego de que se deteriorara por falta de inversión, el gobierno estatal anunció la creación del estadio sin consulta pública ni licitación.
El complejo, ubicado en la colonia Estadios de la capital nayarita, solía albergar un estadio de beisbol y uno de futbol, y su defensa precisamente se vincula con una batalla jurídica anterior, ganada hace 10 años, para evitar la venta de un terreno baldío adyacente que hoy es un parque.
“De ese espacio que hemos cuidado, regado con mucho amor, que ahorita es un parque muy, muy bello, al final ganamos una batalla también jurídica. Se repite la historia, casi lo mismo que estamos defendiendo acá, al final era por ahí, pero afortunadamente se ganó, y el Congreso del Estado decidió que era un bien público y no se podía vender”, recuerda.
El 30 de mayo de este año, el gobierno de Nayarit anunció la construcción del nuevo estadio de futbol Nicolás Álvarez Ortega en Tepic, que tendría una capacidad para 12 mil 564 espectadores, lo que implicaba la demolición de la Ciudad de las Artes.
La resistencia comenzó después de que en un video en vivo, Chakin se opuso a la construcción del estadio usando pintura para modificar un letrero y se quitó el pantalón para simbolizar que se sentían “desprotegidos” ante un gobierno que no consultaba a su pueblo, y con la intención de viralizar el hecho y llamar la atención, admite.
Así lograron atraer a activistas, músicos y artistas, y el movimiento logró recolectar cerca de 8 mil firmas ciudadanas contra la construcción. Sin embargo, lamenta el activista, nunca se abrió un diálogo con el gobierno, que solo ha respondido con represión y el envío de policías a desalojarles cuando decidieron un plantón, denuncia.
“Nos mandaron policías porque organizamos un plantón, y la policía fue, nos quiso quitar. Total que no veíamos las condiciones, que estaban muy malas. Aparte de las firmas, convocamos a amparos federales, porque además de la línea de la ruta jurídica, pues hay una ruta social y una ruta ambiental, entonces dijimos que con esa estrategia íbamos a intentar frenar el estadio, y yo fui una de las personas que encabezó la firma del amparo”, relata.
Al ser quien estuvo al frente, hoy cree que “no atraparon a Chakin”, sino a toda una ciudadanía que está enojada y tiene sed de justicia. “Estoy muy conmovido de tantas personas que me apoyaron y me siguen apoyando, porque sigo en un proceso. El contexto se queda ahí, en la lucha, todavía están pendientes las resoluciones y los amparos”, detalla.
Para él, al final es un tema de persecución política, remarca, que está avalada por una fabricación de hechos delicados, como el cohecho, faltas a la moral e incitación a la prostitución. Desde su perspectiva, se trata de una guerra sucia con intenciones ilegales, en la que la fiscalía ha usado su fuerza y poder para cometer arbitrariedades.

Isaac Cárdenas recuerda que lo detuvieron el miércoles 12 a las 11:53, cuando lo sacaron de su casa. Sin embargo, un día antes ya se le había acusado de una falta administrativa, y había salido sin problemas y sin multa del juzgado cívico.
Le sorprendió que si el juez cívico lo había absuelto, volvieran por él para acusarlo de delitos. Un conocido le había conminado a salir por él; cuando lo hizo, vio un carro blanco sin placas, en el que se lo llevaron tres personas encapuchadas. Forcejeó y se resistió porque no creyó que fuera la fiscalía. “Si me vas a matar, que sea ahorita”, pidió.
Al final, se tranquilizó y argumentó que lo único que había hecho era defender su ciudad. En realidad, su peor temor era que no se tratara de autoridades, pero al final se dio cuenta que sí. “Me hicieron firmar cosas que había cometido: delitos, injurias a la moral, que había ofrecido dinero a los policías para que no me subieran, por eso el delito de cohecho”, explica.
Le negaron su derecho a una llamada y una visita, violando el debido proceso. Hasta el día siguiente pudo ver a su abogado y a su papá, y después lo trasladaron al reclusorio. Ante las protestas que desató su detención, fue liberado después de cuatro días, pero todavía debe enfrentar su proceso en libertad y, por lo pronto, en arresto domiciliario.
Como parte del seguimiento a ese proceso, según compartió él mismo ayer en sus redes sociales, este jueves le llegaría una notificación para solicitar una suspensión provisional ante el juez, y recuperar su libertad con una medida cautelar menos restrictiva –pues, de momento, aún se encuentra en arresto domiciliario—, mientras se realiza una investigación que llevará aproximadamente seis meses.

“La vía del amparo se puede resolver en los próximos días si se concede la suspensión provisional en contra del acto que se está reclamando, que consiste en la imposición de esa medida cautelar, por considerarse desproporcionada y muy lesiva al derecho de la libertad de Isaac”, explicó su abogado.
“Al final soy inocente, de eso estoy seguro, pero no sé hasta qué punto el gobierno llegue, hasta qué cinismo pueda llegar, después de tantas manifestaciones; quiero hablar con la Presidenta de México, y quiero externarle”, apunta.
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A Sheinbaum le vuelve a hacer un llamado porque, asegura, en varias ocasiones ya se le ha pedido que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, establezca un diálogo, pero nunca ha existido. La única respuesta que ha recibido es la represión, pese a que él nunca pensó que se fuera a cruzar esa línea como para enviarlo a prisión.
Él perdona, pero no olvida, dice, y buscará protección adicional. “Ha sido triste y un tema preocupante, porque no solamente me lo han hecho a mí. Han reprimido a líderes sindicales, a cañeros… Yo creo en el diálogo y en la construcción de la paz. No quise que quemaran ni incendiaran nada, y creo que fue una estrategia muy buena, porque al final si estoy luchando por la paz, tengo que ser congruente con lo que pido, pero es lamentable que usen a la fiscalía para cometer estos atropellos a los derechos humanos, es muy grave”, sostiene.