Paula Paredes S. · 28 de noviembre de 2025
Un par de amigas que roban arte y no saben conducir en manual, un taxi y un exconductor de la F1 deprimido. ¿Qué podría salir mal? Este es el punto de partida de “Yellow”, la nueva serie de HBO.
Hablamos con Tessa Ía, Lizeth Selene, Martín Saracho, Eréndira Ibarra y Humberto Busto quienes nos contaron más detrás de este proyecto.
Desde el primer momento en que los actores recibieron el guion, todos coincidieron en algo: la serie tenía una voz propia. No era un proyecto más. Desde el casting, la escena inicial –sin acotaciones, sin marcas, puro diálogo preciso y vibrante– les dejó claro que estaban frente a algo que rara vez aparece en la televisión actual.
“Solo leer esas tres páginas te dejaba ver el tono, el mundo emocional, el ritmo”, recuerdan.
Había una claridad tan grande que podían ver la serie mientras la leían, como si las imágenes ya estuvieran filmadas.
Nico(Lizet) y Dan (Tessa Ía), son dos amigas que en medio de la nada esperan sobre el camino mientras cargan una de las piezas de arte más importantes que acaban de robar de un museo. En el intento de huir se encuentran (o más bien “secuestran”) a Richie (Martín), un ex conductor de F1 que ahora conduce un taxi.
Desde este momento los tres se dirigen a la frontera con el fin de cruzarla. Ellas buscan huir, él morir. En ese recorrido se enfrentará a diferentes emociones, revelaciones, problemas y persecuciones pero también aprendizajes.
Paralelo a esto están Rojo (Eréndira), una detective apasionada y Quinto(Humberto), su fiel compañero quienes buscan resolver que ha pasado con las piezas robadas. Aquí todos los personajes huyen de algo, del pasado, la enfermedad, el amor… pero ese road trip acaba convirtiéndose en el viaje que los hace enfrentar todo esto.
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La originalidad terminó siendo lo que más los sedujo, todos coinciden que se trata de una historia que no les pedía inventar ni llenar huecos, sino sumarse a un universo ya completo; Y eso, en un medio donde la prisa y la fórmula suelen gobernar, fue suficiente para que quisieran formar parte de algo que respiraba autoría.
“Era especial. Distinto. Un guion que saltaba de la página”, dicen.
En el set, esa precisión del texto se volvía magia. Llegaban con toda la preparación hecha y la directora, con una confianza absoluta en el material y en ellos, les decía: “no piensen tanto, solo vívanlo”.
Entonces aparecía lo inesperado, lo que no está en ningún manual de actuación: momentos donde el humor, el drama y la acción coexistían de manera orgánica, sin forzar nada. La serie fluye como la vida misma –así la describen– porque no busca ser graciosa ni intensa: simplemente deja que las cosas pasen.
Sofía Auza y Silvana Aguirre fueron las encargadas de la creación de esta historia cargada de drama, diversión y reflexión. Ellas la resumen como “una historia de personas que te hacen sentir vivo”. Y los actores lo confirman.
Para ellos, sus personajes viven en un presente constante, impulsados por deseos y miedos que no saben aplazar y cada uno encuentra el sentido o significado en el otro,
Durante el viaje, cada uno tiene una búsqueda íntima: aceptar el propio miedo, dejar de sobrevivir para empezar a vivir y atreverse a sentir incluso cuando duele.

Como te comentamos la serie se desarrolla en un road trip que si nos ponemos profundos podría representar a la vida, y en medio de todo esto hay un protagonista silencioso que los acompaña: el taxi.
No solo los transporta; los protege, los confronta y, de alguna manera, los empuja. Para unos es refugio, para otros un espacio donde pueden ser verdaderamente ellos.
A veces parecía casi vivo, un compañero que les marcaba el ritmo del camino y los invitaba a avanzar, a decir lo que tanto habían evitado
Al preguntar por una sola palabra para describir a sus personajes, la reacción inicial es un silencio que lo dice todo. Luego llegan respuestas que se sienten como pequeñas revelaciones: rebelde enamorada, valiente enamorada, vive ahora, vive, no sobrevivas, compañía.
Todas juntas dibujan el espíritu de la serie: seres humanos buscando pertenencia, amor, significado, vida.
Y aunque cada uno se llevó algo distinto de su interpretación, todos coinciden en que este proyecto llegó como un regalo.
Como un dulcecito –así lo llaman– que los alivianó en lo personal y en lo profesional. Algo que equilibró la oscuridad que muchas veces toca interpretar y les recordó que todavía existen historias luminosas, sensibles y profundamente humanas.
Eso es precisamente lo que esperan que el público experimente al verla: un respiro. Un break dentro de un mundo que a diario nos rompe un poco. Un recordatorio de que las series de autor todavía existen, que hay espacio para la rareza, para la voz propia y para la emoción honesta.
“Es una joya”, dicen. Y lo dicen con la certeza de quienes vivieron desde dentro algo que no se ve todos los días. La serie invita a reír, a sentir, a pensar y, sobre todo, a vivir. A dejar de sobrevivir por inercia y atreverse a mirar al otro… porque a veces, es el otro quien nos despierta.
La serie esta disponible desde el 27 de noviembre en las plataformas de HBO Max, te dejamos el tráiler a continuación:
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