Ye en México ¿El perdón devolverá la devoción por el rapero?

Leonardo vega. · 31 de enero de 2026

Ye en México ¿El perdón devolverá la devoción por el rapero?

En los últimos días, el nombre de Ye —anteriormente conocido como Kanye West— volvió a sonar en todos lados. Primero, por una disculpa donde justificaba sus actitudes pasadas tras un accidente, aclarando que no es antisemita ni nazi; después, por el nuevo retraso de su álbum BULLY y, finalmente, por su esperada presencia en México.

Mira también: Ye (Kanye West) pide disculpas por comentarios antisemitas y otras conductas pasadas

Contra todo pronóstico, el rapero estadounidense se presentó en la Ciudad de México. La Monumental Plaza de Toros “La México” fue testigo de un espectáculo que generó euforia entre asistentes que, desde temprano, llegaron para asegurar un lugar en la zona general.

Tras sus recientes disculpas por sus dichos antisemitas, fueron contados quienes portaban playeras con la esvástica; algunos fueron cuestionados por su uso. Algunos puestos de mercancía no oficial vendían vasos y prendas con el símbolo que registraron pocas ventas. ¿Ingenuidad o valemadrismo?

Aunque el rapero no dio ningún discurso —situación que alivió a quienes temían alguna posible declaración espontánea—, se mostró a gusto ante los poco más de 40 mil asistentes que abarrotaron el recinto, según datos de la organización.

Pirotecnia, luces y una pantalla con arena en el centro del escenario, que simulaba la luna, bastaron para que Ye interpretara 36 canciones durante poco más de dos horas.

El público no guardó silencio ni un segundo

“¡Kanye, Kanye, Kanye!”, coreaba el fandom inicialmente, para luego corregir diciendo “¡Ye, Ye, Ye!”, respetando la identidad que el artista ha adoptado en años recientes.

¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.

Ye en CDMX
Foto: Leonardo Vega

El culto de sus seguidores

Previo al inicio, el grupo de fans corría ignorando las peticiones del personal de seguridad y Protección Civil para evitar accidentes. En las zonas numeradas, el acceso fluyó con normalidad y, al cierre de esta nota, se reportaba saldo blanco.

Playeras con su rostro, portadas de sus álbumes, máscaras y outfits inspirados en su faceta de diseñador dominaban los alrededores. Todos compartían un objetivo: presenciar el regreso triunfal de Ye.

Pasadas las 20:00 h, las luces se apagaron y un grito unísono confirmó la realidad: ¡Ye estaba de vuelta en la CDMX tras 18 años! “Heartless” abrió la noche y, desde ese momento, el ritmo fue frenético. Cada canción y cada sample fueron coreados con precisión.

Temas como “Can’t Tell Me Nothing”, “Ni**as In Paris” (donde muchos no evitaron pronunciar la polémica palabra con ‘n’) y “Mercy” encendieron los ánimos. El humo que llegaba a calar, la pirotecnia y los movimientos de Ye provocaban que el público se volcara hacia él. Muchos alzaban las manos como si se tratara de una misa.

Aunque el cantante se limitó a mencionar el nombre de nuestro país y pedir que alzaran las manos, la audiencia quedó satisfecha. ¿Qué más daba? Solo querían apreciar a su héroe musical.

Sin abandonar su egocentrismo, su rostro se reflejaba en la luna instalada en el piso, visible desde cualquier ángulo.

Clásicos de Yeezus como “Blood On The Leaves” y “Black Skinhead”, o de The Life Of Pablo como “Father Stretch My Hands Pt.1” y “Famous” —donde la mención a Taylor Swift no pasó desapercibida— mantuvieron la energía al máximo.

Los rumores sobre Travis Scott, Peso Pluma o Fuerza Regida se disiparon cuando la única invitada resultó ser su hija, North West.

Ye le dedicó “Only One” y le cedió el espacio para interpretar “Talking” y “Piercing On My Hand”, un tema inédito con el que la pequeña busca seguir los pasos de su padre.

Con bailes e incluso hincándose, Ye también presentó cortes del postergado BULLY e intentó conectar en español con “Last Breath”.

El poder del performance

El centro del escenario fue el lienzo ideal para que Ye desplegara sus dotes artísticos más allá de la música. El performance estuvo presente en cada gesto, alcanzando su clímax en la parte final.

Las versiones extendidas de “Flashing Lights”, “All Of The Lights” y “Stronger”, apoyadas por una iluminación envolvente, convirtieron la plaza en una auténtica fiesta.

Cuando muchos daban por terminado el show, “Ghost Town” sonó y el también productor reapareció para cantar junto a sus seguidores lo que muchos ya consideran un himno.

El cierre definitivo llegó con “Runaway”. Su versión extendida provocó que se elevaran las manos al cielo como si fuera un domingo en el templo. El rapero llamó a North West para despedirse y, sin más palabras, abandonaron el escenario.

En redes sociales, Kanye West y Ye se volvieron tendencia. Para él, esta misión parece cumplida: en menos de una semana ha recibido el perdón de quienes lo habían cancelado y ha confirmado que su base de fieles seguidores sigue intacta.

¿Mantendrá lo recuperado o se manifestará algo que vuelva a hundirlo?

Ye en CDMX
Foto: Leonardo Vega

Te puede interesar: Kanye West: Protagonista de controversias y polémicas constantes