"Taracá": Jorge Drexler le canta al amor, al baile y la alegría mientras el mundo se va al carajo

Paula Paredes S. · 14 de marzo de 2026

"Taracá": Jorge Drexler le canta al amor, al baile y la alegría mientras el mundo se va al carajo

Hablar de la música de Jorge Drexler casi siempre hablar de un viaje, a veces entre territorios y otras entre ideas.

Como él mismo canta en Movimiento: “Si quieres que algo se muera, déjalo quieto”, si algo ha caracterizado su carrera es precisamente la constante reinvención fiel a su estilo que mezcla reflexión, emoción y curiosidad por el mundo que lo rodea.

Cada disco suyo parece abrir una puerta distinta, pero deja una certeza compartida entre quienes lo escuchamos: la sensación de que al terminar, algo nuevo se aprendió o se pensó, y Taracá no es la excepción.

Un disco que se mueve entre emociones

A lo largo de 11 canciones, Drexler construye un recorrido en el que nos lleva por temas como la felicidad, el amor, el desamor, la danza, el origen y hasta la relación con la tecnología. Así tenemos un disco que se mueve entre lo íntimo y lo cotidiano, que por momentos nos invita a bailar y en otros a detenernos y pensar.

Esa combinación tan propia de su música convierte la escucha en algo más cercano a una conversación que a un simple álbum.  El disco también incluye colaboraciones con distintos músicos.

Taracá se compone de:

  • Toco madera
  • ¿Cómo se ama?
  • El tambor chico ft. Rueda de candombe
  • Ante la duda, baila
  • Te llevo tatuada ft. Young Miko
  • ¿Qué será que es? ft.  Rueda de candombe
  • Amar y ser amado ft. Meritxell Neddermann.
  • ¿Hay alguien A.I.?
  • Cuando cantaba Morente ft. ángeles Toledano y Julio Cobelli.
  • Nuestro trabajo/ Los puentes ft. Américo Yung.
  • Las palabras ft. Murga Falta y Resto.

Un lanzamiento con dedicatoria especial 

Taracá no solo llega como un nuevo capítulo en la carrera del músico, sino que también tiene una dimensión personal importante, pues como él mismo contó, su publicación se dio en una fecha significativa: el cumpleaños de su padre, Gunther Drexler, mismo a quien está dedicado el álbum.

“Sin haberlo planeado (es decir, por una casualidad enorme, o no…) se presenta el 13 de marzo, día del cumpleaños de mi viejo Gunther, a quien está dedicado el disco”, compartió el músico en sus redes sociales.

“Tu geolocalizador dice que estás alejándote”, dice el primer sencillo del disco, y de alguna manera el propio álbum responde a esa idea pues gran parte del proyecto fue grabado en Uruguay, lo que le da a Taracá un aire de regreso al origen.

Ese vínculo familiar también aparece en una de las canciones del disco, “¿Qué será que es?”, una adaptación al español del tema “O que é, o que é?” del compositor brasileño Gonzaguinha, interpretada en clave de candombe junto a Rueda de Candombe.

Para el video de la canción, Drexler recurrió a un archivo muy personal: las filmaciones familiares en Súper 8 que su padre registró durante la infancia del músico en la década de los setenta. En ellas aparece la vida cotidiana de la familia, incluida su madre, Lucero Drexler, en escenas domésticas que con el tiempo adquirieron un nuevo significado.

El artista ha contado que en su infancia no siempre entendían la insistencia de su padre por grabarlo todo. Sin embargo, con los años esas imágenes se transformaron en algo más profundo: una forma de recordar la mirada amorosa con la que él observaba a su familia.

Hoy, al volver a esas imágenes afirma Drexler que reconoce ese gesto como un regalo emocional que al escuchar Taracá sentimos mucho: la necesidad de aferrarse a lo que importa, incluso en tiempos inciertos.

El ritmo de origen y la invitación a “Estar acá”

Hablando de regresar al origen, desde el mismo título del disco ya lo está haciendo.

Taracá remite al Candombe, una de las expresiones musicales más representativas de Uruguay que es reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este género tiene raíces africanas y se interpreta con tres tambores: chico, repique y piano que juntos forman la cuerda rítmica característica del mismo.

La característica del chico (al que Drexler le hizo su propia canción) es que marca el pulso constante del ritmo, es decir mantiene la base sobre la que los otros dos improvisan. De esta manera, Ta-ra-ca funciona casi como una onomatopeya del tambor.

Pero el título no solo tiene una dimensión musical, sino también lingüística.

Esto surge gracias a la aféresis, una figura lingüística que consiste en eliminar sonidos o sílabas al inicio de una palabra o frase. En este caso, la expresión “estar acá” se va contrayendo hasta quedar en “Taracá”.

El resultado es un nombre que une varias capas de significado: por un lado el ritmo de su lugar de origen, y por otro plantea una idea de presencia, de estar aquí, en el momento y en el lugar.

Un disco que invita a quedarse un rato más

Escuchar Taracá no se siente como acompañar a Drexler en una serie de pequeñas observaciones sobre la vida: la necesidad de estar presente, de mantenerse conectado con lo que importa y de entender cómo cambian las relaciones en un mundo cada vez más tecnológico y caótico.

Lo mejor es que no hace falta ser experto técnicamente en música para disfrutarlo, basta con dejarse llevar por la curiosidad y el disfrute.

Algunas canciones que es imposible no mencionar

Aunque este es uno de esos discos que se disfrutan mejor de principio a fin y tampoco queremos caer hacer una reseña que vaya canción por canción para no arruinar la experiencia de que tú mismo lo descubras, hay momentos que resultan imposibles de pasar por alto.

Uno de ellos es escuchar “Ante la duda, baila”. En esta canción Jorge logra ponerte a bailar mientras de da una especie de clase de historia.

La canción recorre episodios en los que distintos ritmos fueron perseguidos o censurados desde tiempos de la Inquisición hasta momentos más recientes muchas veces por el miedo al cuerpo, al sexo o a lo colectivo que generan estos bailes.

El resultado es una mezcla curiosa: historia que suena ligera y juguetona, y en la que solo al estilo “drexleriano” se puede pasar de decir “culo” a reflexionar sobre cultura y poder sin perder elegancia ni ritmo.

Otro momento destacado es “¿Cómo se ama?”, una de las canciones más íntimas del disco. que mas que ofrecer respuestas se atreve a lanzar preguntas que pocas veces hacemos en voz alta:  cómo se aprende, cómo cambia con el tiempo y cómo conviven el amor y el desamor dentro de una misma historia.

En ¿Hay alguien A.I.? con su habitual curiosidad, Drexler se pregunta qué significa crear o sentir en una época en la que la inteligencia artificial empieza a formar parte de la vida cotidiana, una inquietud que el propio artista ha reconocido tener frente a los avances tecnológicos.

Pero quizá uno de los momentos más reveladores del disco y que puede resumirlo un poco aparece en “Nuestro trabajo / Los puentes”

En medio de un panorama global marcado por la incertidumbre, la canción parece ofrecer una respuesta sencilla pero poderosa: el arte también es una forma de resistencia. Cantar al amor, a la cotidianidad o a los vínculos humanos no es una evasión, sino una manera de construir puentes cuando todo alrededor parece fracturarse.

“Se preguntarán qué es lo que hacemos cantándole al amor
mientras el mundo se va al carajo…ni más ni menos que nuestro trabajo”, dice.

Y quizá ahí está uno de los mayores logros de Taracá, hacer que en tiempos tan inciertos y turbulentos la música sea un refugio donde hay espacio para voltear a ver al origen a las cosas chiquitas y cotidianas de la vida, las historias familiares y el amor.

Escucha el disco completo: