Animal MX · 2 de mayo de 2026
Río de Janeiro ha dejado de ser la ciudad del Cristo Redentor para convertirse, al menos por este fin de semana, en “Lobacabana”. Shakira, la artista que nos enseñó que los pies se descalzan y las caderas no mienten, ofrecerá este sábado la actuación más ambiciosa de toda su carrera: un megaconcierto gratuito en la mítica playa de Copacabana.
La expectativa no es para menos. Se espera que una multitud de dos millones de personas abarroten la arena frente a un escenario monumental de 1,345 metros cuadrados. Con esto, la barranquillera de 49 años busca superar la marca de Madonna (1.6 millones en 2024) y acercarse al récord de Lady Gaga (2.1 millones en 2025).
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
La relación de Shakira con Brasil es de larga data; habla portugués con fluidez y ha visitado el país desde 1996. Sin embargo, este show representa la cima de su actual era dorada.
Gira histórica: Su tour “Las mujeres ya no lloran” —el primero en siete años— ya es la gira de mayor facturación para un artista latino según el Guinness.
Impacto económico: La alcaldía de Río estima que el evento inyectará unos 160 millones de dólares (800 millones de reales) a la economía local.
Turismo al tope: Las reservas aéreas para esta semana en la ciudad crecieron más de un 80% en comparación con el año pasado.

Desde que aterrizó el pasado miércoles y se instaló en el icónico hotel Copacabana Palace, la ciudad entró en un trance colectivo. Vendedores ambulantes ofrecen desde abanicos hasta frasquitos con “lágrimas de Shakira” (un guiño directo al nombre de su gira), mientras grupos de fans se reúnen en la playa para ensayar sus coreografías de forma masiva.
Incluso se especula con la aparición de la superestrella brasileña Anitta sobre el escenario, tras su reciente colaboración.
A pesar de la fiesta, las autoridades no bajan la guardia. Tras el intento de atentado frustrado durante el concierto de Lady Gaga en 2025 contra la comunidad LGBTQ+, el dispositivo de seguridad para hoy es el más grande en la historia de estos eventos en Copacabana.
Casi 8,000 agentes, cámaras de reconocimiento facial, drones y 18 puntos de revisión con detectores de metales blindarán la playa para asegurar que la única explosión sea la del público coreando el “Waka Waka” o su sesión con Bizarrap.
Shakira ha vuelto, y parece que Río nunca volverá a ser el mismo tras el paso de la loba.