Animal mx. · 27 de junio de 2026
¿Qué permanece de la adolescencia cuando se mira desde la distancia? Esa es una de las preguntas que atraviesa “Práctica preliminar”, el nuevo libro de Héctor Toledano, una obra que combina autobiografía, autoficción, ensayo, crónica y novela de formación para reconstruir los años que marcaron el paso de la juventud a la adultez.
Ambientado en la Guadalajara de los años setenta, el libro reúne historias que pueden leerse de forma independiente, pero que juntas conforman el recorrido vital de un narrador que vuelve a sus recuerdos para entender quién fue y cómo esos episodios terminaron por moldear su identidad.
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A diferencia de otros de sus libros, situados en una Ciudad de México con elementos fantásticos, esta vez Toledano decidió regresar al lugar donde creció.
“Yo llevaba ya un rato queriendo hacer algo que fuera en Guadalajara”, explica. “No sabía por dónde entrarle. De pronto se me ocurrió que podíamos partir de estas anécdotas… El libro es realmente autobiográfico”, explica.
El autor aclara que no se trata de relatos escritos a lo largo de los años y reunidos después, sino de un proyecto concebido desde el inicio como un solo libro:
“Desde el principio era una idea de conjunto”, afirma.
En Práctica preliminar conviven aventuras infantiles, actos de rebeldía, vandalismo, violencia, descubrimientos artísticos, el rock, el alcohol, las drogas y el despertar de la sexualidad. Más que narrar la cotidianidad, Toledano eligió aquellos momentos extraordinarios que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en los relatos que una persona cuenta una y otra vez.
Uno de los aspectos más llamativos es que el narrador nunca menciona su nombre. Aunque el libro parte de la experiencia del propio autor, Toledano buscó establecer una distancia entre la persona y el personaje.
“El personaje del libro por un lado sí soy yo y por otro lado ya no soy yo”, señala.Esa separación le permitió enfrentarse a episodios difíciles con mayor honestidad. “Ese muchacho que fui ya está tan lejos que me permite abordarlo de esa manera y aceptar, reconciliarme, perdonarle sus errores”.

El proceso reconoce, fue también una forma de reconciliación personal:
“Fue un proceso a veces difícil, a veces doloroso, a veces complicado, pero que a final de cuentas creo que para mí fue muy gratificante, muy formador, muy sanador”.
Esa decisión también marcó la construcción literaria del libro. Al proponerse respetar los hechos vividos y evitar modificar la realidad para hacerla más dramática, recurrió a distintos recursos narrativos y a la mezcla de géneros.
“Como yo me quise apegar a los hechos y no componerlos para redondear una historia o para yo quedar bien, eso me obligó a buscar otro tipo de soluciones”, explica. De ahí que en el libro convivan textos cercanos al ensayo, la crónica, el cuento y la novela.
Para Toledano, el punto de partida de cualquier proyecto sigue siendo el mismo: escribir el libro que a él mismo le gustaría leer.
“Creo que en una primera instancia escribo para mí mismo o para el lector que soy”, comenta. “Lo que me propongo siempre es lo literario: hacer un libro que quede bien, que sea divertido de leer, interesante, que tenga movimiento, que tenga humor”.
El título Práctica preliminar resume precisamente ese momento de transición que atraviesa toda la obra. “Es ese antes de la vida adulta”, dice el escritor.
“No es el aprendizaje de la escuela, es un aprendizaje más vivencial que te prepara para lo que viene después”.
En ese proceso aparecen también las libertades y contradicciones propias de una generación que creció antes de la hiperconectividad digital, cuando la ciudad todavía se expandía y la exploración del mundo ocurría en las calles, en los conciertos, en los viajes improvisados y en las primeras experiencias fuera del hogar.
Más allá del retrato generacional, Toledano espera que el libro dialogue con lectores de distintas edades.
“Lo primero que me gustaría es que encuentren un libro que les dé gusto haber leído”, afirma.
Después, añade, espera que la lectura permanezca más allá de la última página: “La literatura está construida con ideas. Las lecturas se quedan con nosotros y siguen operando en nuestro interior”.
Con Práctica preliminar, Héctor Toledano convierte la memoria personal en una reflexión sobre la formación de la identidad, recordando que la adolescencia no es únicamente un periodo de descubrimientos, sino el ensayo general de la vida adulta.
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