Paula Paredes S. · 4 de julio de 2025
Si este mes quieres ver una buena obra, pero no sabes por dónde empezar, aquí te recomendamos 5 obras de teatro de este julio 2025 en CDMX que deberías ver.
La CDMX tiene una oferta teatral tan diversa como su gente: drama, comedia, clásicos reinventados, teatro musical, experimental o con enfoque social.
Las salas independientes conviven con los grandes recintos y, entre tanto que ver, hemos seleccionado cinco obras de teatro de julio 2025 que destacan por su calidad, creatividad o por lo que provocan.
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Una carta póstuma basta para desatar el encuentro entre dos hermanos que jamás se han visto. Cenizas al Mar, escrita por Martín Quetzal y dirigida por Daniel Mancilla, es una travesía íntima sobre la familia, las heridas invisibles y las decisiones que nos definen.
A través de los personajes de Israel y Horacio la obra nos lleva hasta el Lago Xocoyotl, en Oaxaca, no solo como un destino físico, sino emocional. Con un montaje sobrio, música original y una dirección sensible, la compañía Mancilladas Teatro construye una narrativa potente y melancólica que indaga en la identidad, el resentimiento y la posibilidad de redención.

A cien años del nacimiento de Rosario Castellanos, Prendida de las lámparas se alza como un homenaje escénico poderoso que entrelaza poesía, memoria y feminismo. Escrita por Elena Guiochins y dirigida por Mariana García Franco, esta coproducción de Teatro UNAM y la Compañía Nacional de Teatro del INBAL comienza justo en el instante de la muerte de Castellanos, en Tel Aviv, y desde ese umbral entre la vida y la muerte nos invita a recorrer —sin orden lineal— su historia.
Tres actrices, tres Rosarios, dan vida a la escritora en distintos momentos, explorando la conexión vital entre su obra y su existencia. El texto combina fragmentos de Guiochins con poemas de Castellanos, en una puesta coral que fluye entre el desierto, la máquina de escribir y el pensamiento lúcido de una autora que sigue diciendo lo que nadie más dice.
Una obra que no solo honra su legado, sino que lo reactiva en escena, con la potencia que solo el teatro puede ofrecer.
¿Qué tan lejos queda la niñez? Algodón de azúcar, escrita y dirigida por Gabriela Ochoa, nos sumerge en un universo onírico, tan dulce como inquietante, donde el protagonista debe enfrentar el recuerdo olvidado de un trauma de infancia. Con una atmósfera poética y macabra a la vez, esta obra aclamada internacionalmente —ganadora del premio Talía 2024 como Mejor Espectáculo Latinoamericano— nos habla del niño que fuimos y de las heridas que, a veces, no terminamos de comprender hasta la adultez.
Una travesía íntima por los claroscuros de la memoria, que conmueve y sacude con cada escena.

¿Quién recuerda a los que nunca vimos? C19 (código 19), escrita por Luna (Selene) Beltrán y Emmanuel Fragoso Jaime, rinde homenaje a los trabajadores invisibles de los hospitales durante la pandemia. En escena, cuatro cuerpos se mueven entre prendas, recuerdos y pérdidas, dentro del espacio simbólico de la “ropería” hospitalaria. Las batas y uniformes son rastros de quienes partieron, de quienes resistieron desde la sombra, sosteniendo la maquinaria del sistema de salud.

En 1914, el renombrado psiquiatra inglés Emile Tuck convoca a un grupo de colegas para demostrar dos cosas sorprendentes: que no está muerto y que ha descubierto la cura para la esquizofrenia.
Así arranca Esquizofrenia, un thriller psicológico protagonizado por Rafael Perrín que nos arrastra a lo más profundo de una mente que se quiebra desde adentro. ¿Y si para entender esta enfermedad hubiera que experimentarla? El montaje propone justamente eso: ver los síntomas desde el interior, aunque eso implique jugarse la cordura… o la vida.

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