Animal MX. · 17 de diciembre de 2025
En el universo de Debí tirar más fotos, el más reciente proyecto de Bad Bunny, no todo gira únicamente en torno a canciones o visuales espectaculares.
Entre los elementos que terminaron por conquistar al público hay un personaje inesperado: el sapo Concho, una figura que, con pocas palabras y mucho carisma, se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del álbum y de la gira.
Pero detrás de esa voz inconfundible hay una persona real: Kenneth Canales.
Puedes leer: ¿No alcanzas el Metro? Habilitan 9 rutas nocturnas de RTP por conciertos de Bad Bunny
El sapo Concho hizo su primera aparición en el cortometraje DeBÍ TiRAR MáS FOToS, pieza audiovisual que acompaña el lanzamiento del álbum y que amplía su universo narrativo. Desde entonces, el personaje no tardó en viralizarse en redes sociales, donde sus frases, gestos y personalidad conectaron de inmediato con el público.
Concho no es un simple personaje animado: se ha vuelto parte central de la identidad del disco. Su presencia aporta humor, cercanía y un tono lúdico que contrasta con la nostalgia y reflexión que atraviesan el proyecto. Tanto así, que Bad Bunny decidió llevarlo también al escenario.
Te puede interesar: No era fan de Bad Bunny… lo vi en vivo y así me dejó
El impacto de Concho trascendió el cortometraje. Hoy, el sapo forma parte de los conciertos de Bad Bunny, apareciendo durante la gira con su ya famosa frase: “Dar vueltas por ahí con el musicón prendido”.
El público la comparte en videos y la convierte outfit para ir al concierto y más, confirmando que el personaje dejó de ser un detalle para convertirse en un fenómeno pop.
Parte de su encanto está en su origen: Concho está inspirado en una especie endémica de Puerto Rico, lo que refuerza el vínculo del proyecto con la identidad y el territorio del artista. Así, el sapo no solo funciona como un elemento simpático, sino también como un guiño cultural profundamente local.

Detrás de Concho está Kenneth Canales, cantante puertorriqueño encargado de darle voz y personalidad al personaje. Su interpretación, cargada de humor y naturalidad, es clave para que Concho se sienta cercano y auténtico.
En entrevistas, Canales ha explicado que el proceso fue sencillo porque no tuvo que construir un personaje desde cero:
“Benito siempre quiso que el sapo Concho fuera 100% yo. No tengo que forzarme a ser otro personaje diferente, simplemente estoy siendo yo”, contó.
Esa autenticidad se percibe en cada intervención del sapo, y es parte del motivo por el que Concho conectó tan rápido con la audiencia. Canales no solo prestó su voz, sino también su personalidad, acompañando a Bad Bunny durante toda la gira y consolidando al personaje como una extensión viva del proyecto.
Hoy, el sapo Concho ya no es solo un personaje animado: es una de las voces más reconocibles del universo de Bad Bunny, y Kenneth Canales, aunque muchas veces invisible, es una pieza clave de ese fenómeno que mezcla música, identidad y cultura pop.
