Luis Baylón · 17 de mayo de 2026
Si hay algo que nos encanta en Animal MX son las historias de personas que la rompen toda haciendo lo que aman. El teatro musical en México está viviendo uno de sus mejores momentos, y detrás de los grandes nombres que iluminan CDMX hay talentos que han picado piedra desde muy lejos de la capital.
Hoy te contamos el viaje de María Elisa Gallegos, la actriz que pasó de buscar su propia voz en Sonora a transformarse en Mentiras el Musical, para luego consolidarse como la dulzura hecha personaje en la superproducción de Matilda.
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Como a muchxs nos ha pasado, a María Elisa desde pequeña luchaba para salir de su caparazón.
“Me considero una persona o crecí siendo muy introvertida, pero encontré en la clase de teatro, en la clase de canto, el lugar donde podía expresarme y ser yo misma”, nos cuenta.
A partir de los 9 años comenzó a tomar clases de canto —la disciplina en la que más horas ha invertido—, combinándola después con la danza y la actuación.
Al crecer en Ciudad Obregón, Sonora, las producciones de gran formato no eran el pan de cada día, por lo que su primer contacto con el género fue a través de la pantalla y la cultura pop: Hairspray, Chicago y High School Musical. Se aprendía de memoria los diálogos y las coreografías en su cuarto, pero el verdadero “clic” ocurrió cuando viajó a Ciudad de México un verano.
Ahí todo cambió y su brújula se movió de sitio:
“Me doy cuenta de que existe esta fusión mágica que es el teatro musical, me enamoro perdidamente y digo: ‘creo que aquí es’”.
Este paso para alcanzar su sueño no fue gratuito. Requirió ponerse disciplinas estrictas y abrirse paso. Además desde casa le pusieron un límite a este proyecto: le dieron un año de prueba para intentar hacer carrera en la capital, de no ser así volvería a buscar una carrera universitaria regular, pero vemos que ella escribió otra historia.
Su idilio con el escenario musical de la capital se formalizó como espectadora hace unos 13 años. Al ver Mentiras el Musical por primera vez, tuvo una epifanía.
“Yo estaba sentada en una butaca y recuerdo que con el intro de ‘Castillos’ (tirirri), yo decía: ‘¿Por qué siento esto? ¿Por qué se me salen las lágrimas solitas?’ Y es cuando dije: ‘Es que va más allá. Creo que sí me encantaría hacer esto’”, recuerda con la inocencia de vivir una puesta musical en vivo por primera vez.
Ese sueño se materializó y, durante casi cuatro años, María Elisa formó parte del elenco de esa icónica obra interpretando a Dulce y a Yuri. Fue un proceso de preparación finísimo, de meses de ensayo desmenuzando a cada personaje junto al director José Manuel López Velarde para no confundir las posturas corporales ni los tonos vocales de cada papel.
Su impecable trabajo la llevó a ganar un galardón en los Premios Metropolitanos de Teatro (Los Metro). Incrédula y nerviosa, llevaba su discurso de agradecimiento escondido bajo las piernas. Al escuchar su nombre, subió al escenario y dejó un poderoso mensaje para todxs lxs morritxs de cualquier parte del país:
“No importa si estás en un teatro chiquito en Ciudad Obregón o donde sea; si sueñas, si tienes el hambre de hacerlo con disciplina y con muchas horas de trabajo, vas a poder lograrlo”.
Después de reactivar el teatro en la postpandemia con Hoy no me puedo levantar y tras su exitoso paso por Mentiras, llegó a sus oídos el rumor de una obra gigantesca que estuvo tres años en preproducción: Matilda. En diciembre la llamaron para audicionar para el papel de la Señorita Miel (Miss Honey).
Inspirada por unos amigos que habían migrado a Nueva York persiguiendo sus metas, llegó decidida: “Dije: ‘venga, a comernos esta audición’”. Vestida de azul para proyectar la ternura innata del personaje, hizo algo diferente al momento de cantar “Mi hogar”, el tema principal de la maestra.
En lugar de buscar el aplauso fácil o el lucimiento vocal técnico, conectó directo con la historia:
“…No era como: ‘Ah, les voy a demostrar que puedo cantar estos agudos’. No, era un: ‘este es mi hogar, este es mi hogar’… y hasta ellos me dijeron: ‘Wow, como que dejaste ir tu voz y decidiste narrarnos’”.
Esa conexión honesta le dio el papel, llevándola a sumergirse de lleno en el universo de la icónica novela de Roald Dahl.
Hoy en día, comparte escenario con actores de la talla de Jaime Camil (quien sorprende en el papel de la temible Tronchatoro) y, sobre todo, con un ensamble de infancias increíblemente talentosas. De los más de 1,000 niños que audicionaron en su momento, los seleccionados pasaron por una intensa academia de tres meses y hoy demuestran un nivel bárbaro en cada función.
Trabajar con las niñas que interpretan a Matilda y verlas meditar tras bambalinas antes de salir a escena le recuerda constantemente su propio inicio.
“Me han sorprendido con su profesionalismo. Me voy a mi ‘yo’ chiquita; yo tenía esa misma hambre de estar ahí, de cantar y de expresarme”. Y aunque a veces entre bambalinas le toca poner un poco de orden de “maestra real” y recordarles que vayan al baño antes de que empiece la función, Gallegos confirma que la magia del teatro en México está más viva que nunca y tiene futuro para rato.
Aunque su nombre brilla con fuerza en las marquesinas del teatro, la actriz también ha construido una sólida y fascinante carrera fuera de los escenarios, destacando en el competitivo mundo del doblaje y en la docencia inclusiva. Desde dar voz a personajes entrañables de Disney hasta interpretar himnos del anime, su versatilidad vocal la ha llevado a explorar nuevos horizontes, aunque también se ha topado con las amenazas tecnológicas que enfrenta la industria actual.
Sus primeros pasos en el doblaje comenzaron haciendo coros para películas taquilleras de gran renombre como Aladdín, Wifi Ralph, Mary Poppins 2 y Frozen 2. Sin embargo, su gran oportunidad en un papel protagónico llegó con la franquicia de El Rey León, al darle voz a Sarabi en la precuela Mufasa.
Conseguir este papel fue un reto monumental. Tras hacer casting para otras princesas como Jasmín sin obtener el papel, la oportunidad de Sarabi fluyó de manera natural y mágica al interpretar un tema compuesto por el mismísimo Lin-Manuel Miranda. El proceso de grabación de Mufasa fue titánico: grabó todas sus escenas en tan solo tres horas, enfrentándose a la exigencia técnica de sincronizar su voz con los movimientos del personaje mientras transitaba rápidamente de la risa al llanto y al enojo.
Además de su paso por Disney, ha dejado una huella imborrable en el corazón de los fanáticos de la animación japonesa y las series infantiles. Entre sus trabajos más reconocidos se encuentran:
Anime clásico: Fue la encargada de interpretar el icónico segundo opening de Sakura Cardcaptor (“la puerta al fin se abrirá…”) utilizando un tono de voz más agudo. También prestó su voz al personaje de Sailor Star Maker en Sailor Moon, un papel que le exigió hablar con un tono muy grave y grabar bajo el rápido e intenso ritmo de dirección de la legendaria Paty Acevedo.
Monster High: En un estilo completamente diferente y mucho más pop, ha interpretado canciones para personajes como Draculaura en la popular franquicia de Monster High.
A pesar del amor y la lealtad que recibe de los apasionados fans del doblaje, la actriz no es ajena a la crisis laboral que atraviesa la industria debido al uso de nuevas tecnologías. Al respecto, ha levantado la voz sobre cómo la Inteligencia Artificial está afectando directamente a los actores, compartiendo su experiencia de primera mano con las siguientes palabras:
“Yo estoy segura que ahorita se están regulando cosas. ¡Imagínate que ya no exista para el doblaje! Ya hay casos de talentos desplazados por la IA”, mencionó preocupada por el entorno profesional de los interpretes de doblaje.
Añadió un mensaje de empatía y exigencia de respeto hacia sus colegas que luchan todos los días en los estudios de grabación:
“…espero que se siga respetando la voz del actor porque una cantidad de actores de doblaje que están ahí día con día reportándose, picando piedra para lograr que sus días estén llenos de llamados y poder vivir de esto”.
Fuera de las cabinas de grabación, su trabajo más conmovedor se encuentra en la docencia. Es maestra en el proyecto “Creando sin barreras”, donde imparte clases a alumnos con neurodivergencia.
La actriz confiesa que escuchar a sus propios alumnos corear las canciones de las películas que ella misma ha doblado es una de las experiencias más gratificantes de su vida, confirmándole que su talento y profesión tienen un propósito profundo, hermoso y lleno de luz.
Si quieres ver la espectacular puesta en escena de Matilda el Musical, la cita es en Ciudad de México.
Aquí tienes todos los detalles para que no te la pierdas:
¿Dónde? Se presenta en el Centro Cultural Teatro 1 (Ubicado en Guaymas #8, Col. Roma Norte, Alcaldía Cuauhtémoc).
¿Cuándo? Las funciones se realizan habitualmente los fines de semana: viernes (19:30 h), sábados (16:00 h y 19:30 h) y domingos (17:00 h).
¿Dónde comprar boletos? Las entradas están disponibles en las taquillas del teatro y a través del sistema Ticketmaster.