Más allá del ring: 5 secretos de "La Máquina", la película de Dwayne Johnson

Abigail Camarillo · 9 de octubre de 2025

Más allá del ring: 5 secretos de "La Máquina", la película de Dwayne Johnson

Cuando pensamos en películas de luchadores, siempre pensamos en escenas de violencia estilizada, rivalidades extremas o triunfos sobre el ring. Sin embargo, la nueva película de Dwayne Johnson promete ir mucho más allá de todo eso. Y es que no solo tenemos a una de las estrellas de acción más grandes, sino también una producción realizada por el prestigioso A24 y el aclamado director Benny Safdie. Te contamos todo sobre La Máquina: The Smashing Machine.

Lejos de ser otra historia de triunfo en el octágono, la película se sumerge en la compleja y turbulenta vida del legendario luchador Mark Kerr. Se trata de un proyecto que desafía tanto el género como la imagen pública de su protagonista.

Los detalles sobre su producción revelan una obsesión por la autenticidad y una exploración de la vulnerabilidad humana que rara vez se asocian con este mundo. A continuación, te dejamos cinco claves que demuestran por qué La Máquina es una película mucho más profunda y sorprendente de lo que su título podría sugerir.

1. La obsesión por lo “real” del mundo de la UFC

De acuerdo a las notas de producción de la película, el set de La Máquina se guio bajo un principio muy claro que prácticamente se convirtieron en un mantra: “Lo más real posible”. Este lema, inspirado en una camiseta que la esposa de Benny Safdie le regaló, fue adoptado con una seriedad casi religiosa por todo el equipo, manifestándose en dos áreas cruciales.

Primero tenemos la transformación física de Dwayne Johnson la cual, bajo las indicaciones de Ben Safdie, fue específica y contraria a la intuición de Hollywood. ¿Por qué lo decimos? Pirque para interpretar a un luchador el director no buscó que La rica se viera “más grande, sino más inflado”, replicando el físico de un luchador de principios del milenio. El objetivo era lograr esa “cintura estrecha y esos trapecios enormes” con “delgadez en las piernas y su cintura”, característicos de la época, un look muy distinto al de los atletas de hoy.  Johnson, según el director, entendió la visión a la perfección y se entregó a un arduo trabajo para conseguirlo.

En esa transformación física también tenemos el asombroso trabajo de maquillaje. La búsqueda de que La Roca se viera lo más parecido a Kerr llegó a un nivel microscópico. El equipo de efectos especiales de maquillaje, liderado por Maiko “Mo” Gomyo, creó diferentes orejas, ojos y narices para mostrar el daño progresivo durante las peleas. Incluso se diseñaron pelucas especiales para que el cabello de Mark pareciera más fino al sudar, un nivel de detalle extremo que habla sobre la dedicación del proyecto a la verosimilitud.

Esta obsesión por la autenticidad no es un simple capricho estético; es una herramienta para sumergir al espectador en la realidad visceral y poco glamurosa de un deporte que en aquél entonces apenas emergía de la marginalidad.

2. La sorprendente dualidad de Mark Kerr

Lo que realmente fascinó al director Benny Safdie no fue la bestia que Mark Kerr era dentro del ring, sino la profunda contradicción que existía fuera de él. El verdadero Kerr no era el espécimen brutal que el público veía, sino una persona descrita como “muy dulce y amable”, con una forma de hablar “muy musical y hermosa”. Esta dualidad se convirtió en el corazón de la historia.

Safdie lo explica con claridad en esta cita tomada de las notas de producción de La máquina:

Sus emociones, su complejidad y su naturaleza intelectual parecían estar en contradicción con lo que era en el ring, una especie de espécimen enorme, físico e increíble. Las dos cosas parecían sumamente contradictorias”.

Este conflicto interno es un tema narrativo poderoso. La película explora la inmensa presión que sienten los atletas de élite por ocultar su complejidad y vulnerabilidad para encajar en el molde unidimensional de una “máquina de lucha”, sacrificando una parte de su humanidad en el proceso.

mark kerr la maquina
Mark Kerr, uno de los pioneros más imponentes en la historia del MMA. Foto: Diamond Films México

3. Más que rivales: la inesperada hermandad del octágono

La Máquina se propone desmantelar el mito de que el mundo de las MMA (Artes Marciales Mixtas, por sus siglas en inglés) es un ecosistema de agresión pura. Basándose en las conversaciones con el propio Mark Kerr, Safdie descubrió y decidió explorar el “profundo respeto y una profunda hermandad” que une a los luchadores. Por eso, es que la película pasa mucho tiempo en los vestuarios, pues para Safdie fue importante adentrarse a ese espacio donde suceden momentos íntimos que revelan un código de afecto que el público rara vez ve.

El director explora más esta idea diciendo que este vínculo tan peculiar se forja en el calor del combate. Según sus palabras, es algo que se manifiesta en el acto de agradecer al oponente al final de una pelea brutal o en la empatía que subyace a la violencia. Pone por ejemplo la comprensión mutua que permite a un luchador advertirle a otro: “Te voy a romper la pierna. Ríndete”, dándole la oportunidad de evitar una lesión grave. Así es como con La máquina también intenta ofrecer una visión que humaniza un deporte a menudo percibido como bárbaro, mostrando que, detrás de los golpes, existe un respeto nacido del sacrificio compartido.

4. El amor como combate

No solo Dwayne Johnson brilla en la película La máquina, pues también tenemos a la fabulosa Emily Blunt interpretando a Dawn Staples, quien fue esposa del luchador.

De hecho, la película es descrita como una “historia de amor poco convencional de dos personas de carácter intensamente fuerte cuya pasión y combatividad estallan y hierven a fuego lento: volcánicas pero inseparables”.

Repetimos que esta relación es crucial en la película, pues Ben Safdie filmó las discusiones entre Kerr y Staples como si fueran peleas en el octágono, con “maniobras psicológicas, cambios tácticos y golpes bajos”.

Para conseguirlo, el equipo construyó la casa de la pareja enteramente como un set de filmación. Esta “escenografía” fue diseñada con una parrilla de iluminación teatral y cámaras duales operando simultáneamente con lentes de largo alcance. Esta técnica, idéntica a la usada para filmar las peleas en el ring, permitió al equipo esconderse, haciendo que los actores no sintieran su presencia.

Emily Blunt y Dwayne Johnson en 'La Máquina'
Emily Blunt y Dwayne Johnson en ‘La Máquina’. Foto: A24

Al aplicar la misma gramática visual y metodológica al combate doméstico y al profesional, Safdie crea un poderoso paralelismo: el hogar se convierte en otro octágono, y las heridas emocionales duelen tanto como los golpes físicos.

Safdie cuenta en las notas de producción que conoció a Blunt mientras filmaban Oppenheimer y que al ver fotos de ella con Johnson por otras películas le fue clara que tenían la química perfecta para interpretar a esta pareja.

” Siempre supe que la relación entre Mark y Dawn en la película era complicada. Se necesitan dos actores con una base sólida, para que cuando llegue el caos y esa base se rompa y se separe, el efecto sea devastador”, añade el director.

Para añadirle más realismo a su personaje, Blunt buscó a la verdadera Dawn Staples (que lleva años divorciada de Mark), afirmando: “No voy a poder hacer esta película si no hablo con ella”, pues al tratarse de personas reales, tenía que ver cómo respetar e interpretar esos sentimientos y emociones reales.

5. Un proyecto personal para Dwayne Johnson

Este no fue un papel que llegó al escritorio de Dwayne Johnson. En realidad, fue un proyecto que él persiguió apasionadamente durante más de una década. Todo empezó cuando Johnson vio el documental original de HBO sobre Mark Kerr entre 2008 y 2009 y quedó “profundamente conmovido”.

Decidido a llevar esta historia a la pantalla grande, Johnson, a través de su productora Seven Bucks, compró los derechos de la vida de Kerr. Mucho antes de que Benny Safdie se uniera en 2019, Johnson ya había contactado personalmente al luchador para ganarse su confianza. Este compromiso va más allá de un simple interés profesional; se conecta con una profunda raíz personal.

El propio padre de Johnson fue uno de los primeros campeones negros en la historia de la WWE, un hecho que dota a este proyecto de un peso generacional. Para Johnson, contar la historia de Kerr no es solo retratar a un luchador, sino explorar el legado, el sacrificio y la humanidad compleja que se esconde detrás de los hombres que se convierten en leyendas.

Estreno de La máquina

La Máquina: The Smashing Machine promete ser mucho más que una biografía deportiva. Es un retrato íntimo que busca la verdad detrás de la fuerza bruta, explorando la complejidad, el amor disfuncional y la humanidad frágil en el corazón de uno de los deportes más violentos del mundo. A través de la visión de Benny Safdie y el compromiso de Dwayne Johnson, la película parece dispuesta a demostrar que las batallas más duras no siempre se libran bajo las luces del ring.

La historia de Mark Kerr nos obliga a cuestionar nuestras propias definiciones de fortaleza. Y al final, nos deja con una pregunta resonando en la mente: ¿dónde reside la verdadera fuerza: en la capacidad de dominar a un oponente, o en la valentía de enfrentar las propias contradicciones?

Recuerda que La máquina ya está disponible en cines a partir de este 09 de octubre.