Abigail Camarillo · 21 de agosto de 2026
Dos policías están a nada de terminar su turno, cuando frente a ellos pasa un automóvil denunciado como robado. Al detenerlo, se encuentran con que el copiloto es nada más y nada menos que Joaquín “El Chapo” Guzmán. Aunque esto es parte de la trama de la nueva película La Captura, también es un hecho real que sucedió en Los Mochis, Sinaloa en enero de 2016.
Seguramente, recuerdas la imagen que se hizo viral en todos lados de su captura, pues mostraba a “El Chapo” sentado en la cama de un motel, con las manos esposadas y vistiendo una camisetas sin mangas sucias.
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Pues el contexto de esa fotografía del ex líder del Cártel de Sinaloa es tan solo una pequeña parte de lo que se muestra en La Captura, la nueva película de Netflix protagonizada por Alfonso Herrera y Noé Hernándes, la cual se inspira en los hechos reales detrás de esa detención.
Aunque ojo, más que enfocarse en el capo o en todo lo que hubo detrás de la Operación Cisne Negro de la Armada de México, la trama sigue a los dos policías de la Policía Federal que por azares del destino se cruzaron con el narcotraficante y decidieron retenerlo hasta recibir apoyo.
Primero pongamos contexto sobre la mesa. La noche del 11 de julio del 2015, Joaquín “El Chapo” Guzmán se fugó del Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido como el penal de máxima seguridad del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México.
A diferencia de su primera huida en 2001 (donde usó un carrito de lavandería), esta huida se ejecutó mediante un narcotúnel altamente sofisticado de un kilómetro y medio de longitud.
Guzmán Loera permaneció prófugo durante casi seis meses hasta su recaptura definitiva el 8 de enero de 2016 en Los Mochis, Sinaloa, lo que abrió paso a su posterior extradición a Estados Unidos.
El 8 de enero de 2016 se activó la Operación Cisne Negro, ejecutada por las Fuerzas Especiales de la Secretaría de Marina (Semar). Originalmente, apuntaba a la captura de Iván Gastélum, también conocido como “El Cholo Iván”, y quien era la principal mano derecha y jefe de seguridad de “El Chapo”. Sin embargo, durante la vigilancia del lugar, se empezó a sospechar de la presencia de Guzmán Loera.
Ese día, sobre las 04:00, miembros de la Marina se colocaron en posición para asaltar una casa en el fraccionamiento “La Palmas”, en Los Mochis, Sinaloa. Cuando entraron al inmueble estalló un intenso tiroteo. Fue hasta ese momento donde confirmaron que ahí mismo se encontraba Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El líder del cártel huyó junto a Iván Gastélum de la casa a través de una serie de túneles subterráneos que conectaban directamente con el drenaje de la ciudad.
Sin embargo, dio la casualidad de que ese día la lluvia provocó que el nivel del agua subiera bastante, por lo que los dos hombres se vieron obligados a salir a la calle a través de una alcantarilla en la calle Boulevard Rosales.
Apenas salieron le quitaron el auto a una persona que circulaba por el sitio.
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Los dos narcos robaron un automóvil Ford Focus rojo e iniciaron su huida por la carretera Mochis-Navojoa. La persona que fue despojada de su carro a punta de pistola denunció lo sucedido a la policía local, por lo que se dio alerta enseguida sobre el vehículo.
Dos agentes de la Policía Federal detectaron al Focus viajando a toda velocidad y de inmediato lo siguieron para detenerlo. Los agentes ordenaron a los sospechosos bajar de la unidad, pero se percataron de que venían armados, pues Gastélum intentó intimidarlos y los amenazó de muerte.
En un reporte que los agentes hicieron a sus superiores detallaron que “uno de los desconocidos iba armado con una pistola y nos amenazó, dijo que ya venía un grupo armado a rescatar a su patrón y que si no los dejábamos ir nos iban a matar“.
Fue en ese momento que los agentes se percataron de que la otra persona en el auto era Joaquín “El Chapo” Guzmán. Aunque la película La Captura muestra que los agentes tuvieron muchas dudas sobre si proceder a su detención o dejarlo ir, la conclusión es la misma en la realidad: lo aprehendieron y pidieron apoyo para entregarlo de forma segura.
En ese momento, fue donde tomaron una de las fotos que horas más tardes circularía en todos los medios: la de Guzmán Loera sentado en un carro con una camiseta de tirantes blanca.

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Tal y como muestra la película La Captura, en la vida real los dos agentes de la Policía Federal llevaron a los dos detenidos al Motel Doux, ubicado en la carretera a San Miguel, a la altura del kilómetro 3 del tramo Los Mochis–Navojoa.
Joaquín “El Chapo” Guzmán pasó un par de horas en la habitación 51 del lugar resguardado por los dos policías en lo que esperaban por refuerzos. En esa habitación es donde se tomó una de las fotografías virales del líder criminal, donde aparece sentado sobre la cama, con una camiseta de tirantes blanca sumamente sucia.

Con el tiempo, los refuerzos llegaron y “El Chapo” Guzmán fue introducido en un avión de la Marina que despegó desde Los Mochis con rumbo a Ciudad de México.
El entonces presidente Enrique Peña Nieto confirmó la detención en su cuenta de Twitter con la frase: “Misión cumplida: lo tenemos”:
Misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido.
— Enrique Peña Nieto (@EPN) January 8, 2016
Se le esperaba en la terminal aérea de la capital, donde se reforzó la seguridad en dos hangares, el de la Secretaría de Marina y de la Procuraduría (fiscalía) General de la República (PGR).
Hasta ese viernes 8 de enero, México ofrecía 60 millones de pesos por información que condujera a la captura de Guzmán Loera, mientras que Estados Unidos, que lo consideraba uno de los delincuentes más buscados, ofrecía 5 millones de dólares.
La captura de “El Chapo” derivó en su posterior extradición a los Estados Unidos y su sentencia a cadena perpetua.
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La película La Captura nos presenta a Arturo Carmona, interpretado por Alfonso Herrera, como un agente de inteligencia y fuerzas especiales enfocado en seguir los protocolos al pie de la letra y fiel a su familia.
Su compañero se vuelve Héctor Rosales, interpretado por Noé Hernández, un policía con mucha experiencia, solitario y que está a nada de jubilarse.

Sin embargo, los nombres reales de los dos agentes de la Policía Federal que interceptaron y detuvieron a Joaquín “El Chapo” Guzmán permanecen en el anonimato por razones de seguridad.
Y es que después de cruzarse con el narcotráfico y quitarle su libertad, era importante proteger sus identidades por cualquier tipo de acción en su contra por parte del Cártel de Sinaloa.
Se sabe que los dos policías fueron sacados del país, pues era demasiado inseguro para ellos y para sus familias permanecer en México. Sin embargo, el periodista Héctor De Mauleón dio una actualización sobre el estado de estas dos personas asegurando que regresaron a México, pero “han sido abandonados por el Estado”.
Como contexto: Héctor De Mauleón fue quien investigó y dio a conocer las bitácoras y crónicas de los policías federales que participaron en el operativo, material que sirvió de base para la trama de la película La Cpatura y así poder contar la historia desde la perspectiva de los oficiales.
“Termina el sexenio (de Enrique Peña Nieto), desaparece la Policía Federal, se crea la Guardia Nacional y los regresan”, explicó el periodista. “Están volando, están abandonados por el Estado”, añadiendo que esto es consecuencia de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador tenía un pleito con la policía federal.