Animal MX. · 16 de enero de 2026
A pesar de ser una de las actrices más reconocidas de Hollywood, Jennifer Lawrence confesó que su apariencia física fue el motivo por el que no fue considerada para un papel clave en una película de Quentin Tarantino.
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Jennifer Lawrence, protagonista de grandes franquicias como Los Juegos del Hambre compartió una anécdota poco conocida de su carrera durante su participación en el podcast en vivo “Happy Sad Confused with Josh Horowitz”.
Ahí reveló que no fue elegida para formar parte de Érase una vez… en Hollywood (2019), dirigida por Quentin Tarantino, porque según le dijeron no era “lo suficientemente guapa” para el papel.
Durante la conversación, Horowitz mencionó que Tarantino era un gran admirador de su trabajo e incluso había mostrado interés en colaborar con ella en distintos proyectos. Lawrence, entre risas y con cierto tono autocrítico, confirmó que había escuchado ese interés, aunque no siempre se concretó.
Esa no era la primera vez que los caminos de Lawrence y Tarantino se cruzaban.
El director declaró en 2015 que era un gran fan de la actriz y que la había contactado para interpretar a Daisy Domergue en Los Ocho más odiados. Sin embargo, Lawrence rechazó el papel por compromisos promocionales con Los Juegos del Hambre, una decisión que más tarde calificó como “un error”.
Años después, Tarantino reveló que también consideró a Lawrence para interpretar a Squeaky Fromme, otra seguidora de Manson, pero el proyecto no prosperó y el papel terminó en manos de Dakota Fanning.
Durante el podcast, Lawrence también reconoció que no está completamente segura de si la exclusión fue exactamente como la recuerda o si la narrativa se fue construyendo con el tiempo y los comentarios en internet.
Aun así, no dudó en señalar cómo los juicios sobre la apariencia física siguen influyendo en Hollywood, incluso recordó, con ironía, que tampoco consiguió un papel en Crepúsculo, bromeando con que quizá, una vez más, fue “demasiado fea” para el personaje.
Más allá del caso particular, las declaraciones de Jennifer Lawrence reavivan el debate sobre los estándares de belleza, el sexismo y las decisiones de casting en la industria cinematográfica.
A pesar de estos episodios, la actriz continúa siendo una figura clave en Hollywood, con una carrera sólida que demuestra que el talento puede (aunque no siempre) imponerse sobre los prejuicios estéticos.
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