Animal MX · 26 de septiembre de 2025
¡El show debe continuar! Después de ser expulsada de Eurovisión en 2022, Rusia no se quedó de brazos cruzados y, por orden de Vladimir Putin, resucitó el festival de la era soviética: Intervision. El sábado pasado, Moscú celebró la final de este concurso musical que busca promover los “valores familiares tradicionales” y, de paso, mandar un mensaje al mundo occidental.
A pesar de las acusaciones de Ucrania, que lo llamó un “instrumento de propaganda hostil”, el evento fue un espectáculo de luces, euforia y un toque de intriga política.
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Intervision reunió a 23 países, que representan a más de la mitad de la población mundial. Figuras de China, India y Brasil compitieron por un premio de 30 millones de rublos (unos $360,000 USD).
El gran ganador fue el cantante vietnamita Duc Phuc, quien deslumbró con una poderosa balada y un fondo de eclipse solar. El artista se mostró “en shock” y agradeció a sus nuevos fans rusos.
El festival también fue un desfile de naciones consideradas “amigas” de Rusia, incluyendo a Cuba, Colombia, Venezuela, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
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Aunque los organizadores insisten en que la competencia es solo sobre talento, la política no se pudo evitar. El concursante de Estados Unidos, la artista Vassy, se retiró a última hora. Los organizadores afirmaron que esto se debió a una “presión política sin precedentes del Gobierno de Australia” (Vassy tiene doble ciudadanía).
Sergei Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores ruso, marcó la pauta ideológica del evento, contrastando su visión con la de Eurovisión: “No disputamos el derecho del jurado o de los espectadores de Eurovisión a votar por un hombre con barba en vestido“, dijo, en clara referencia a la drag queen Conchita Wurst, ganadora de 2014.
Mientras Eurovisión es una fiesta de la diversidad LGBTQ+, en Intervision brillaron por su ausencia las banderas arcoíris y cualquier símbolo de orgullo, pues en Rusia hay leyes estrictas que prohíben la promoción de la homosexualidad. El evento tenía una clara “agenda anti-woke”.
El cantante ruso que representó a Moscú fue “Shaman” (Yaroslav Dronov), una figura de la televisión estatal conocida por canciones patrióticas como “I am Russian”.
A pesar de las controversias, el debut fue un éxito para los organizadores. Intervision no solo revivió un formato del pasado, sino que se proyecta hacia el futuro: la organización anunció que el próximo año, el festival musical será organizado por Arabia Saudita.
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