Inmigrantes: colaboración con Jay de la Cueva,la vulnerabilidad y la certeza de seguir siendo ellos

Paula Paredes S · 10 de junio de 2026

Inmigrantes: colaboración con Jay de la Cueva,la vulnerabilidad y la certeza de seguir siendo ellos

Según Inmigrantes, lo único que necesita el artista es tiempo para demostrarse a sí mismo, para demostrarle a los demás, para entenderse. En el marco de su último lanzamiento musical “Perdón”, que además es una colaboración con Jay de la Cueva, Hablamos con Dave sobre su trayectoria como banda y más.

mira también: México Vibra y otros espectáculos mundialistas en CDMX

Sobre “Perdon”, su último lanzamiento

Después de una jornada en el estudio, se subió al automóvil y comenzó a escuchar la canción completa en su cabeza.

“Empezaron como a sonarme un montón de cosas: el riff, melodía, todo junto, algo que no suele pasarme”.

La emoción del descubrimiento fue tan grande que comenzó a registrar las ideas como podía.

“Ya automáticamente que iba manejando y tenía como media hora, 40 minutos de auto y me iba grabando en el celular como podía mientras manejaba, o sea, una inconsciencia total”.

Al día siguiente, esa intuición tomó forma definitiva en el estudio.

“Cuando fui al estudio ya necesité como volcarlo. ‘Va por acá, es esto, esto, esto’, y se armó bastante similar a lo que quedó después en la canción”.

El deseo de desaparecer

La música no fue lo único que se dio de manera inesperada, la letra también, pero surgió de un sentimiento tan humano que pocas veces nos atrevemos a mencionar en voz alta:

“Todo nace de la frase con la que empieza la canción, cuando dice: ‘Quiero desaparecer’. Esa era un poco la idea que rondaba mi mente”.

Lejos de tratarse de un tema relacionado con la muerte, explica que el sentimiento tenía otro significado: imaginar la posibilidad de abandonar la vida conocida. Pensar en qué pasaría si todo se desvanece un segundo.

“No quiero decir oscura, pero sí una sensación de que a veces me sorprende la cosa de dejar tu vida. No morir, sino dejar la vida que tenés, que elegiste, que construiste. ¿Qué pasaría si de repente eso desaparece, se desvanece en un segundo y no deja rastro? Es como empezar de cero en un lugar donde nadie te conoce”, explica Dave.

A partir de esa idea se construyó el resto de la historia.

puedes leer: Interpol anuncia ‘This Mirror Weighs a Ton’, su primer álbum en cuatro años

Hacer música primero para uno mismo

Después de años de carrera, Los Inmigrantes aseguran que no existe una fórmula fija para crear.

“No tenemos un método para trabajar. La verdad es que estamos todo el tiempo con instrumentos, grabando, tocando, buscando una canción, buscando una melodía”.

Sin embargo, el tiempo les ha enseñado a equilibrar la espontaneidad con la experiencia.

“Después de tantos años también empieza uno a trabajar desde el oficio. No solamente desde lo lúdico y desde el juego, sino también desde el oficio porque vas comprendiéndote y conociéndote mejor”.

En ese proceso, la motivación principal permanece intacta.

“Yo por lo menos primero lo hago por mí, no lo hago por nadie más. Hago música por mí porque me gusta, porque me hace bien, porque es algo que hago desde muy chico, porque me produce felicidad”.

La validación externa llega después.

“Ojalá que siempre la gente le guste mucho. Pero sin intención de querer gustar o querer vender. Hacerlo porque está bueno y porque es lindo. Creo que ese es el único objetivo que uno se tiene que poner con la música”.

Una colaboración nacida de la amistad

El sencillo también marca un momento especial para la banda: una de las pocas colaboraciones de su historia, junto a Jay de la Cueva.

“Con Jay nos conocemos hace un par de años, nos hicimos buenos amigos”.

Aunque ya compartían encuentros cotidianos, nunca habían trabajado juntos. Se habían juntado a cenar, a charlar y salir un poco, pero nunca en el lado laboral. La idea surgió como un experimento impulsado por su estancia en México.

“Dijimos: ‘A ver qué onda’. Y bueno, pues obviamente Jay es un músico increíble”.

El resultado superó las expectativas.

“La canción le iba a quedar muy bien y él la escuchó, le encantó, así que sin mucho preámbulo, algo muy fluido, muy natural”, dice Dave y añade que la admiración es mutua.

El privilegio de crear entre personas cercanas

La conversación inevitablemente lleva a otro vínculo fundamental: hacer música junto a su hermano gemelo.

“La relación que tengo con él es única. Nunca voy a tener una relación con otra persona a nivel musical, creativo, artístico, como tengo con él”.

Sin embargo, asegura que la música no es el origen de esa conexión. Dave reflexiona que se podrían dedicar a cualquier otra cosa y esa coneción seguiría presente; y es que para el grupo, el componente humano es indispensable dentro del proceso creativo.

“Siempre sentí que el mejor contexto para que se den estas cosas es un contexto relajado, distendido, de confianza, donde uno pueda abrirse”.

Sobre todo cuando se trata de canciones propias.

“No nos juntaríamos a escribir o a componer algo para nosotros desde un lugar más ejecutivo o pensado frío, porque nuestra música no responde a esos órdenes”.

Seguir siendo ellos mismos en tiempos acelerados

En una industria atravesada por la inmediatez, las tendencias y la exigencia constante de producir contenido, Inmigrantes reconocen que la velocidad cambió, pero no necesariamente la esencia.

“Yo creo que lo que ha cambiado en los últimos tiempos es una cuestión de velocidad”.

Antes, explica, los procesos podían transcurrir con más calma. Aun así, considera que el verdadero compromiso del artista es consigo mismo.

“Uno no tiene responsabilidad con la gente. El compromiso es con uno”.

Por eso, adaptarse no significa renunciar a la identidad.

“Mañana nos podemos poner cadenas de oro, camperas Adidas, zapatillas gigantes y hacer canciones de dos minutos diciendo ‘wow, wow, wow’, pero ¿quién seríamos haciendo eso?.La esencia que es como el camino que uno eligió, no creo que se pueda cambiar tan fácilmente”.

Veinte años después

El próximo año, Inmigrantes celebrarán dos décadas desde el lanzamiento de su primer disco.

“El año que viene van a hacer 20 años de nuestro primer disco”.

Mirando hacia atrás, describen la trayectoria como una montaña que en la actualidad, más que buscar validación habitan en un lugar distinto desde la seguridad de ser fieles a sí mismos.

“La primera parte de esta carrera fue en ascenso. Estamos muy seguros de quiénes somos y estamos muy tranquilos con lo que hacemos”.

Una certeza que, aseguran, sólo puede otorgar el tiempo.

“Lo único que necesita el artista es tiempo para demostrarse a sí mismo, para demostrarle a los demás, para entenderse”.

Después de casi veinte años Inmigrantes parecen haber encontrado algo más valioso que el éxito inmediato: la tranquilidad de saber quiénes son y la libertad de seguir haciendo música bajo sus propias reglas.

Escucha a continuación la colaboración de Jay de La Cueva con Inmigrantes: