Paula Paredes S. · 3 de agosto de 2025
Galilea Montijo volvió a ser tema de conversación, esta vez por sus impactantes looks en La Casa de los Famosos, y los encargados de lograr que la conductora del programa del momento brille son Iann Dey, un dúo de diseñadores mexicanos que han conquistado las pasarelas, y ahora también la televisión.
Te contamos más sobre esta pieza que encendió las redes, sobre quienes la hicieron posible y sobre su trayectoria que sin duda llena de orgullo al país.
El look de Galilea Montijo en La Casa de los Famosos no solo encendió las redes por su atrevido uso de transparencias: también recordó el talento de las mentes y manos de los diseñadores detrás de la creación.
Aprovechando la conversación en torno al vestido, hablamos con Iván Gallegos y David Marquez de Iann Dey, para conocer su historia, sus logros y cómo entienden la moda en la actualidad.

Aunque el vestido llamó mucho la atención por dejar ver la figura de Galilea, la técnica detrás del diseño es de admirar. Desde que la conocieron, los diseñadores supieron que querían hacer algo especial y sin duda lo lograron.
Ese vestido tenía un propósito y una intensión de comunicar clarísima:
“nos parece que su personalidad es muy transparente, es una persona muy ligera, es muy fácil de llevar, es muy cariñosa y es a la vez muy afectiva”, afirman los diseñadores.
Por eso, explican, “el vestido tiene tanta translucidez… queríamos que el vestido reflejara un poco más acerca de esta transparencia que ella maneja, de la forma en la que en lo personal nos trató y de la forma en la que vemos que se dirige a la gente, es realmente como sin una careta…”
En el caso del vestido de Galilea la idea era lograr la apariencia de una piel mojada, al tiempo que resaltaban su figura, y lograrlo requirió una técnica increible sumada a un gran trabajo en equipo. Para ello, moldearon el acrílico sobre un maniquí con sus medidas:
“Por eso es que se puede ver tan resaltado su busto, los abdominales, porque realmente está de alguna forma moldeado sobre el cuerpo”, explican.

Lejos de lo tradicional, este equipo creativo busca llevar cada diseño a un territorio experimental, romper con lo impuesto y demostrar que la moda es más que usar una tela. Esto junto con la constancia ha sido su fórmula para brillar.
Dentro de los diseños en los que recuerdan haber experimentado está el que hicieron para la semana de la moda en Milan y que lució Aislinn Derbez. En el incorporaron elementos vivos:
“Germinamos como varias partes en el vestido… la chía empezó a crecer y el vestido tenía ya algunas hojitas para cuando lo presentamos”.
Lograr este tipo de diseños requiere esfuerzo, brillantez y claro, colaboración: “no somos herreros ni cosas así, pero sí nos apoyamos de profesionales… porque finalmente la idea de nuestro trabajo no es solo la experimentación del material, sino hacer que se vea perfectamente hecho”.

Mira también: ¿Cuál es la polémica que atraviesa Sydney Sweeney por su última campaña? Te contamos
Iván y David se conocieron en 2003 cuando comenzaron la universidad, y aunque entre risas admiten que no se llevaban muy bien y su conexión creativa no surgió de inmediato,el tiempo les fue revelando una afinidad compartida por el diseño.
En 2008, al colaborar en una empresa de calzado descubrieron que sus talentos se complementaban de forma natural. “De ahí descubrimos que podíamos hacer muy buen equipo”.
Finalmente en 2012 nació Iann Dey y desde entonces, han trabajado hombro con hombro, sumando no solo habilidades sino también a personas clave que han ido encontrando en el camino, miles de prendas con historias y logros.
Su trayectoria ha sido de paciencia y evolución constante: “Es una cuestión más de resistencia, de confiar en tu proyecto y en lo que estás haciendo”, afirman.

Para ellos el mayor logro no se mide en premios, sino en la felicidad de sus clientas:
“El hecho de que se vayan felices y contentas con el trabajo que hacemos, para nosotros esa es la finalidad”, explican.
Cada pieza es una historia única, como el vestido con el que comenzó todo, creado para la hermana de Iván: “Ese es especial porque de ahí comenzamos a escribir esta historia”.
A lo largo de su carrera, han enfrentado desafíos técnicos y creativos. “Desafiar la gravedad”, dicen entre bromas, al referirse a los vestidos cada vez más complejos que las quinceañeras les piden.
Al hablar de cual fue ese momento clave en el que se dieron cuenta de que todo lo que soñaron estaba sucediendo recuerdan el 2019, cuando tras ver la película Roma, David tuvo una intuición: “Vamos a vestir a Yalitza, ya verás”.
Después de insistencias, correos ignorados y mensajes sin respuesta, el universo conspiró a su favor. Terminaron vistiendo a Yalitza Aparicio para una portada de la revista Hola. “Fue un momento muy importante para nosotros… lo aventamos al universo y el universo se encargó del resto”, afirman.
Hasta hoy, esta firma de diseño se ha encargado de dejar el nombre de México en alto a través de la moda. Han presentado sus creaciones en plataformas como Fashion Week en Londres, Nueva York, París, Dubái y Colombia. Iann Dey ha vestido a celebridades como Yalitza Aparicio y Belinda, pero también a mujeres comunes con historias poderosas que merecen ser contadas.
Ellos crean piezas con identidad. “Puedes hacer muchos vestidos… pero todos cuentan historias diferentes”, aseguran. Para ellos, cada creación es como un hijo: “No puedes decir cuál quieres más, los quieres por igual pero de diferente forma”.

Ya sea con acrílico, piel, cristal o plantas que germinan, las piezas de Iann Dey revelan una apuestapor hacerl del diseño un espacio de identidad, de expresión y creatividad. Como ellos lo ven es una manera de narrar vivencias, de recordar, celebrar e incluso sanar:
“Hemos hecho vestidos para superar el cáncer, para un divorcio, para bodas de oro. Nos parece increíble que por medio de una prenda puedas contar una historia”.
Aunque ya son miles de logros los que acumulan con su trabajo, este duo mexicano es imparable y nos adelantaron que lo que se vienen profesionalmente será increible, aunque aún es confidencial, “Si no, ¿qué chiste?” concluyen entre risas.