Abigail Camarillo · 17 de septiembre de 2026
Ya viste a Dahmer, los hermanos Menéndez y hasta a Ed Gein. Pero ahora llegó el turno de que esta serie que causa sensación en Netflix se centre en una mujer asesina. Hablamos de Monstruo: la historia de Lizzie Borden, protagonizada por Ella Beatty.
El nombre de Lizzie Andrew Borden es más conocido en Estados Unidos, debido a que su caso (incluyendo el juicio) paralizó a todo el país. ¿La razón? Que fue absuelta de los crímenes a pesar de ser la única condenada.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
Mira: Todo sobre “Madre Siniestra”, con una perturbadora Jessica Chastain
Esto ocasionó que el asesinato de su padre y madrasta permanezca como un caso formalmente sin resolver, transformándose en un pilar de la cultura pop; de hecho, Lizzie tiene su propia y siniestra rima infantil que dice:
Lizzie Borden tomó un hacha,
Y a su madre dio cuarenta golpes.
Cuando vio lo que había hecho,
Le dio a su padre cuarenta y uno.
¿Estamos ante una mujer inocente o una que logró salirse con la suya? Te contamos todo sobre la conocida “asesina del hacha”.
Cuando la hija oprimida de una acaudalada familia de Nueva Inglaterra y su rebelde criada se ven atrapadas en una casa construida sobre la humillación y la crueldad, se refugian en una fantasía de sexo, poder y venganza.
Los espantosos asesinatos sin resolver que siguen no solo conmocionan al mundo, sino que dan origen a un ícono que se niega a vivir encerrada en una jaula y opta, en cambio, por forjar su propia leyenda: impactante, monstruosa y gloriosamente libre.
Lizzie Andrew Borden nació el 19 de julio de 1860 en Fall River, Massachusetts, EE. UU., siendo la más chica de las tres hijas de Sarah y Andrew Borden, un acaudalado hombre de negocios.
Sus hermanas eran Emma Borden y Alice, quien murió en 1858 por una enfermedad. En 1862 también falleció Sarah Borden, y tres años más tarde Andrew Borden se casó con Abby (de soltera Gray) Borden.
Lee: ¿Qué personajes regresan en “American Horror Story 13”?
De acuerdo al sitio oficial de la Enciclopedia Britannica, Lizzie Borden era muy querida y se dedicaba a obras de caridad. Por el contrario, su padre tenía fama de ser estricto y tacaño (y eso que era sumamente rico). Esto provocaba que Lizzie y su hermana mayor, Emma, siempre estuvieran peleando con él y su madrastra, normalmente por cuestiones de dinero.
Se relata que la mañana del 04 de agosto de 1892, el Sr. Borden salió de la casa para ocuparse de sus negocios o en su caminata diaria (depende la versión), dejando en la casa a su esposa Abby, a una empleada doméstica llamada Bridget “Maggie” Sullivan (de unos 25 años) y a su hija Lizzie.
Supuestamente regresó luego de un par de horas y se acomodó en su sillón para echar una siesta. 15 minutos más tarde, Lizzie (según su testimonio) lo encontró muerto con varios golpes en la cabeza que parecían ser de un objeto filoso.

Supuestamente, Lizzie gritó por ayuda a Bridget Sullivan, quien estaba descansando en el tercer piso de la casa. En el segundo piso, encontraron el cuerpo de Abby todavía más mutilado. Los estudios posteriores revelaron que la mujer habría muerto unos 90 minutos antes que su marido.
No hubo ningún motivo evidente, como un robo o una agresión sexual. Ni los vecinos ni los transeúntes escucharon nada; nadie vio a ningún sospechoso entrar o salir de la casa de los Borden.
Se dice que las respuestas de Lizzie a las preguntas de la policía fueron contradictorias y extrañas. Por ejemplo, llegó a declarar que antes de entrar a su casa, había escuchado un llamado de auxilio, pero horas más tarde declaró que había entrado sin darse cuenta de que algo andaba mal.
Eso y que se le veía demasiado calmada para los violentos acontecimientos la empezaron a poner como sospechosa. Sin embargo, la gota que derramó el baso fue que un empleado de la tienda local afirmó que Lizzie había intentado comprar ácido prúsico (un veneno) el 3 de agosto. Además, unos días después se sospechó que quemó un vestido en una estufa (¿una posible evidencia?).
No te pierdas: Cómo ver “La noche del demonio” en orden cronológico (y en qué plataforma)
En el sótano, la policía encontró dos hachas pequeñas, dos hachas grandes y una cabeza de hacha con el mango roto. Se sospechaba que la cabeza de hacha era el arma homicida, ya que la rotura del mango parecía reciente y el polvo y las cenizas que cubrían la cabeza parecían haber sido aplicados deliberadamente para que pareciera que llevaba algún tiempo en el sótano.

Lizzie fue detenida el 11 de agosto, una semana después de los asesinatos y fue enviada por un juez a la cárcel del condado donde estuvo durante nueve meses.
La detención de Borden provocó un revuelo que rápidamente se extendió a todo el país. Varios grupos de mujeres se unieron en su defensa, especialmente la Unión Cristiana de Mujeres por la Templanza y las sufragistas.
Los partidarios de Borden protestaron porque, en el juicio, no sería juzgada por un jurado compuesto por sus pares, ya que las mujeres no tenían derecho a formar parte de los jurados.
Lizzie Borden fue juzgada por ambos asesinatos en junio de 1893. Se alegó que ella había cometido los asesinatos por dinero, pues le preocupaba (según) su herencia luego de que su padre le hubiera dado propiedades a Abby y su familia.
Lo que más llamó la atención, es que en esos meses no surgió ningún otro sospechoso convincente del doble homicidio, pues no había señales de que alguien hubiera entrado a la fuerza y no faltaba nada en la propiedad.
Tampoco quedaba claro por qué un intruso no habría lastimado ni a Lizzie ni a Bridget, quienes se encontraban en la propiedad, ni por qué habría dejado pasar 90 minutos entre un asesinato y el otro, pues habría tenido que irse y regresar o esconderse todo ese tiempo.
Sin embargo, la defensa de Lizzie Borden alegó la falta de pruebas físicas, pues el arma homicida nunca se encontró de manera concluyente.
El 20 de junio de 1893, el jurado deliberó durante unos 90 minutos antes de declarar a Lizzie inocente de los dos asesinatos.
Posteriormente se especularía que contextos sobre género y clase social de la época dificultaron que un jurado creyera que una mujer, especialmente una de la posición social de Lizzie, fuera capaz de cometer asesinatos tan brutales.
De acuerdo a la Smithsonian Magazine, revista de ciencia, historia y cultura, el público presente en la sala del tribunal, la mayor parte de la prensa y los grupos de mujeres vitorearon la absolución de Borden.
Antes de irte: De Norman Bates a Leatherface: 5 personajes inspirados en Ed Gein

A pesar de haber sido absuelta, Lizzie fue condenada al destierro por la gente de Fall River. Aunque ella y su hermana Emma siguieron viviendo allí, pronto compraron una mansión llamada Maplecroft. Sin embargo, las hermanas tuvieron una pelea en 1905 y Emma se fue.
Se especuló que la disputa se debía a que Emma no aprobaba la amistad de Lizzie con la actriz Nance O’Neil. Más tarde, algunos afirmaron —sin pruebas— que Lizzie y O’Neil tenían una relación sentimental.
Las hermanas permanecieron distanciadas hasta sus muertes.
Lizzie Borden falleció el 1 de junio de 1927, a los 66 años a causa de una neumonía que contrajo tras una cirugía de vesícula biliar.
Su hermana Emma falleció nueve días después en un hogar para ancianos en New Hampshire. Tenía 76 años y padecía nefritis crónica. Las dos hermanas fueron enterradas una al lado de la otra en la parcela familiar del cementerio Oak Grove, en Fall River.