Animal MX · 30 de marzo de 2026
Felipe de Edimburgo siempre tuvo claro que no quería llegar a los 100 años. “No se me ocurre nada peor”, decía con su característico humor ácido. El 9 de abril de 2021, apenas dos meses antes de su centenario, el duque cumplió su deseo de marcharse antes de la cifra oficial, cerrando una vida de 99 años que comenzó en Grecia y terminó como la del consorte con más años de servicio en la historia británica.
Pero, ¿cómo fueron esas últimas horas en el Castillo de Windsor? Gracias al libro Queen Elizabeth II de Hugo Vickers, hoy sabemos que Felipe no se fue sin dar una última batalla al “deber ser”.
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En su última noche, debilitado por la vejez y un cáncer de páncreas que padeció en secreto durante ocho años, el príncipe Felipe logró lo impensable. Se levantó de la cama, burló la vigilancia de sus enfermeras y, apoyado en su andador, caminó hasta el Salón del Roble para disfrutar de uno de sus placeres favoritos: una última cerveza.
Fue un acto de libertad pura en el ocaso de su existencia. A la mañana siguiente, tras un baño, pidió volver a la cama donde falleció plácidamente.
La muerte de Felipe dejó una imagen que dio la vuelta al mundo: Isabel II sentada sola, con mascarilla y luto riguroso debido a las restricciones de la pandemia. Sin embargo, la reacción íntima de la soberana fue mucho más humana.
Cuando Isabel II se despertó y le informaron que su marido había fallecido hacía 20 minutos, su reacción no fue de resignación, sino de un enfado divertido. Según Vickers, la Reina comentó que estaba “absolutamente furiosa” porque, como solía pasar en su vida juntos, él se había marchado sin despedirse.
A pesar de su fragilidad y de las lagunas de memoria propias de la edad, el Duque mantuvo su compromiso hasta el final. El mismo día de su muerte, su sobrino Rainer von Hessen recibió por correo un prólogo que Felipe había terminado de escribir para un libro sobre el pabellón de caza Wolfsgarten. Felipe cumplió con su palabra antes de que el correo llegara a su destino.
Cronología de una salud de hierro (que no inmortal):
91 años (2012): Diagnóstico de cáncer de páncreas no operable. Vivió 8 años más sin dar señales externas de la enfermedad.
2017: Retiro oficial tras 22,219 actos públicos. Se refugió en Wood Farm para pintar, leer y conducir carruajes.
Febrero 2021: Último ingreso hospitalario y operación de corazón que le salvó la vida por unas semanas más.