Animal MX · 1 de octubre de 2025
¡A corazón abierto! El cantante británico Robbie Williams se ha sincerado sobre su salud mental en una entrevista reciente, revelando que le han diagnosticado Síndrome de Tourette, además de luchar contra el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) y una ansiedad que lo paraliza.
El artista, famoso por éxitos como “Angels” y su paso por Take That, abrió su alma en el podcast I’m ADHD! No You’re Not. No es novedad que ha lidiado con adicciones (alcohol y drogas) que lo llevaron a rehabilitación, pero ahora suma diagnósticos que explican mucho de sus batallas internas.
El diagnóstico más reciente y sorpresivo es el Síndrome de Tourette. Williams confesó que se dio cuenta por los “pensamientos intrusivos” que invaden su mente.
“Acabo de darme cuenta de que tengo síndrome de Tourette. Son pensamientos intrusivos que me vienen. El otro día, mientras caminaba por la calle, me di cuenta de que estos pensamientos intrusivos están dentro del síndrome de Tourette”, explicó.
El Tourette es un trastorno neurológico conocido por los tics (movimientos o sonidos involuntarios, como muecas o gruñidos). Aunque es habitual que empiece en la infancia, el británico ha identificado estos síntomas ahora, buscando el porqué de su malestar constante.
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Robbie Williams reveló que le han diagnosticado TDAH ¡tres veces! La razón para la repetición es cruda: se le olvidaba cada vez que se lo decían.
Contó que la primera vez fue en 2006 y que le recetaron Adderall. Sin embargo, su lucha contra las adicciones lo llevó a usar el medicamento de forma peligrosa, triturándolo para esnifarlo.
Además, el cantante confesó que sufre una profunda ansiedad que le impide sentirse cómodo en el día a día. De hecho, ha identificado su cama como su única zona de confort.
“Cualquier lugar fuera de la cama es una zona incómoda para mí”.
Pese a décadas de éxito, el miedo y la ansiedad lo acompañan antes de cada gira: “La gente me dice que debo estar emocionado por irme de gira, pero tengo miedo”.
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¡Directo al grano! Si te preguntas si existe una solución mágica para el Síndrome de Tourette (ST), la respuesta es clara: no, actualmente no existe una cura definitiva para este trastorno del desarrollo neurológico.
El Tourette se caracteriza por los tics (movimientos o sonidos repetitivos e involuntarios), y aunque no se puede erradicar por completo, la buena noticia es que sí se puede tratar y manejar de manera muy efectiva. El objetivo no es la “cura”, sino controlar los tics cuando interfieren con la vida diaria, el trabajo o las relaciones sociales.
A pesar de la ausencia de una cura, la ciencia médica ofrece varias herramientas muy sólidas para que las personas con Tourette puedan llevar una vida plena y productiva. De hecho, muchas personas con ST no requieren tratamiento porque sus síntomas son leves o mejoran con el tiempo.
| Tratamiento | ¿Cómo funciona? | ¿Para qué sirve? |
| Terapia Conductual | Especialmente la Intervención Integral de Comportamiento para Tics (CBIT) o Terapia de Reversión de Hábitos. Enseña a identificar la “urgencia” previa al tic y a sustituirlo con un movimiento que lo haga incompatible. | Ayuda a reducir la frecuencia e intensidad de los tics sin necesidad de fármacos. |
| Medicamentos | Se usan fármacos que bloquean la dopamina (como el Haloperidol o Risperidona), antidepresivos o, en algunos casos, inyecciones de bótox para tics específicos. | Controlan los tics graves o tratan problemas asociados como la ansiedad, la depresión o el TDAH (que a menudo acompañan al ST). |
| Psicoterapia | Terapia de apoyo emocional y cognitivo. | Ayuda a la persona a afrontar el estigma, mejorar la autoestima y manejar las condiciones coexistentes (como el TOC o la ansiedad). |
Un dato optimista: En muchos casos, especialmente en niños, los tics suelen disminuir su intensidad y frecuencia o se controlan solos al llegar a la adolescencia o la adultez.
A sus 50 años, el cantante está en un camino de mejora, aunque sigue buscando respuestas: “Fue horrible en esa década (los 20), malo en los 30, a los 40 empecé a mejorar y estoy en una curva ascendente, pero todavía me siento incómodo. Sigo buscando constantemente la razón y el porqué”.
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